El IES Alhambra de Granada organiza sus primeras olimpiadas de juegos de mesa: Aquí no pierde nadie

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Olimpidas de juegos en el IES Alhambra
Olimpidas de juegos en el IES Alhambra / Antonio L. Juárez / PicWild

El patio del IES Alhambra de Granada fue este jueves un enorme salón de juegos. Más de 300 escolares de siete colegios, además del alumnado del propio instituto, participaron en una singular propuesta, la primera olimpiada escolar de juegos de mesa, una jornada diferente que supone un hito más en este centro.

"Tenemos una ludoteca desde hace tres años", explica el profesor Juan Félix Muñoz, uno de los impulsores de la iniciativa. Además, en el centro se oferta la asignatura optativa de Juegos y divertimentos científicos, con la que el pasado curso estuvieron en las Hermanitas de los Pobres.

"También tenemos un grupo de trabajo" sobre esta misma materia, los entretenimientos de salón, de casa. Cartas, parchís, el doble, el uno... El año pasado el instituto logró un proyecto Erasmus para continuar con esta senda. Gracias a ello viajarán este curso a Cork, Praga y Berlín. El trasfondo de todo este movimiento una convicción que expresa Muñoz: "Creo que es una herramienta educativa".

Para demostrarlo el docente muestra el patio del Alhambra. Alrededor de las mesas grupos de alumnos. Vienen del Andrés Segovia, Jardín de la Reina, Gallego Burín, Genil, Parque de las Infantas, Reyes Católicos y Vicente Aleixandre. Como monitores, el alumnado de tercero y cuarto de ESO del propio Alhambra. Cada uno de los participantes tenía una tarjeta con veinte casillas. Cada casilla correspondía a un juego o actividad. Pasar por cada uno de los juegos conllevaba conseguir una firma. El objetivo, completar la tarjeta. Las casillas 1 -dedicada a la impresora 3D y a la radio escolar- y 20 -visita al aula de emprendimiento- eran de actividades dentro del propio instituto, lo que permitió que la jornada fuera también una ocasión para mostrar el centro a su futuro alumnado. Además, se ofrecieron otras diez actividades, desde tenis de mesa y ajedrez, a Mastermind o IQ. Para todos los gustos.

"Con estos juegos se fomentan las relaciones personales", arguye Muñoz. Una de las motivaciones de esta propuesta -que cuenta con su propia mascota, Alh- es dar espacio a otro tipo de talentos. Uno que puede ser muy bueno en Matemáticas puede no serlo tanto con el juego Fantasma. Otro que sea un crack en el fútbol puede ser batido en la pista de chapas. O a la inversa. Los menos habilidosos en un juego físico puede mostrar su talento con el futbolín o el cubo de Rubick. Todo es ponerse a prueba.

En el circuito de chapas. Alberto, Alejandro y Antonio se afanan por trazar las sinuosas curvas. Uno confiesa que había jugado a este juego cinco veces. El otro tres. Alberto se duele del dedo. Emily, de tercero de ESO, es la monitora encargada de que se siguieran las normas. "Ni sabía que existía", reconoce sobre este juego, tan popular en décadas pasadas en cualquier calle.

Los juegos propuestos son además una alternativa de ocio a las pantallas, expone Muñoz, que defiende que cada actividad tenga su espacio. Cada una de las propuestas de esta olimpida con cartas y dados estaba pensada para no pasar más de quince minutos por partida. Los monitores, alumnado, "han tenido que aprender las reglas" y asumir que este jueves eran ellos, y no el profesorado, los responsables de que todo funcionara.

En la mesa dedicada al Jungle Speed las dos monitoras son Paula y Sandra, las dos alumnas con sordera. Belén, su intérprete, destaca lo positiva que es la experiencia para ambas. "Se han echado mucha voluntad. Ellas se presentan, dan la bienvenida, preguntan por los nombres de los jugadores", explican la dinámica del juego y dejan que se desarrolle según las normas. "Todos son superrespetuosos", destaca Belén con indisimulado orgullo. Toda una lección.

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