Un joven granadino denuncia una brutal paliza tras salir de una discoteca de Málaga
Los hechos tuvieron lugar este fin de semana cuando dos personas agredieron al joven acusándole de antifascista
Vienen a pasar el fin de semana a Granada y acaban detenidos por ocasionar una reyerta y agredir a dos agentes en una discoteca
"Ayer me pegaron una paliza en Málaga, ellos eran unos chavales españoles que tienen mucho odio y estaban puestos, imagino, no tengo móvil y tengo muchas ganas de llorar". Así denunciaba el joven granadino Pablo Romero, de 24 años, el incidente ocurrido este fin de semana cuando salió de una discoteca en la capital de la Costa del Sol, donde sufrió una paliza a manos dos individuos que le sorprendieron por la espalda. Según su testimonio, fue en un momento en el que estaba solo y cuando el local cerraba sus puertas.
El joven, que estudia en la vecina ciudad y era "la primera vez que salía" por ahí, fue al baño antes de que cerrase la discoteca, poco antes de las seis de la madrugada, según relata. Fue entonces cuando sus dos agresores, le cogieron por la espalda y le dieron la paliza. "Me preguntaron, ya estando en el suelo que si era antifacista, gritando bastante y me salió decirles que sí. Me hicieron una foto también, me estranguló uno de ellos", asegura el joven, quien no conocía a ninguno de sus agresores. "Creo que tenían ganas de darle a alguien, me vieron solo y me dieron. Creo que hubiese dicho lo que hubiese dicho me habrían pegado".
Según su relato, le inmovilizaron con sus rodillas sobre sus brazos, de forma que no pudo defenderse. Tras esto, comenzaron a pegarle codazos. "Hubo un momento en el que no encontraban el móvil de uno de los agresores y me dijeron que hasta que no saliese el móvil que no me movía. Cuando lo tuvieron me hicieron la foto y supongo que se fueron de allí", prosigue.
Tras el incidente, los amigos del joven lo localizaron con "la cara apaleada", le "ayudaron" y lo trasladaron a un centro de salud y posteriormente interpuso una denuncia por los hechos ocurridos ante la Policía Nacional. Según su relato, sus agresores tendrían "de 20-25 años y eran de mediana estatura y de pelo negro" y tras la agresión huyeron del lugar en un Renault Clio blanco.
"Si tenéis a bien difundid mi rostro pa (sic) que no se olvide lo que hace el odio os lo agradecería mucho", aseguraba la víctima en un mensaje en sus propias redes sociales, en el que acompañaba una imagen de su rostro. Ahora, el joven, que ha regresado a Granada "para descansar", relata que los golpes le causaron un derrame en el ojo, varios moratones en la cara y dolores en el cuello.
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