A licitación las obras del entorno de la Muralla Alberzana, que permitirán terminar el paseo peatonal exterior tras 18 años

Se crearán zonas de paseo, terrazas-miradores hacia la muralla, se eliminará cableado y se añadirá iluminación nocturna

Vía libre para intervenir en la Torre del Reloj de la Catedral de Granada, la Muralla Alberzana y el Castillo de Almuñécar

Recreación de la intervención.
Recreación de la intervención. / G. H.

El Ayuntamiento de Granada ha sacado a licitación el contrato de obras de acondicionamiento y puesta en valor del entorno de la Muralla Alberzana en la zona extramuros, la parte exterior. El importe con impuestos supera los 898.000 euros, que corren a cargo del Plan Alhambra, y el plazo será de diez meses. Una licitación importante ya que permtirán retomar el arreglo del entorno peatonal de la muralla después de 18 años ya que la primera fase de intervención se paralizó en 2008. Desde entonces se ha reformulado el proyecto y al fin con el permiso de Cultura se puede ejecutar, desbloqueando una obra importante para el patrimonio y la vida del Albaicín que además sumará un nuevo atractivo turístico a la ciudad.

Se trata de acondicionar el espacio extramuros de la muralla para recuperarlo como espacio público de la ciudad, salvaguardando la muralla como BIC y protegiendo y poniendo en valor los restos arqueológicos que allí subsisten. Según el pliego, consultado por este periódico, la intervención tiene como objeto completar el paseo peatonal que quedó sin ejecutar en una actuación anterior y que formaba parte de la primera fase de un proyecto integral que acondicionaba los espacios existentes a ambos lados de la muralla. Las obras de la primera fase, limitadas a la zona extramuros, se realizaron entre 2006 y 2008, pero tuvieron que interrumpirse, según la memoria por cuestiones económicas, lo que dejó la parte del recorrido de cota más alta sin completar.

Para su realización se tomará como referencia la obra ya ejecutada y se procederá a la conservación y consolidación de los restos arqueológicos del Convento de San Antonio.

El proyecto contempla la eliminación del tendido eléctrico aéreo de baja tensión que sobrevuela la muralla y el de alta-media tensión que discurre paralelo a ésta. Ambos serán soterrados y se desmontarán los dos centros de transformación existentes en la zona (el adosado al tramo de muralla situado al otro lado de la Carretera de Murcia y el que está junto al vial de acceso a las viviendas de los Cármenes de la Alberzana) para unificarlos y trasladarlos a la construcción de hormigón ya realizada para tal fin junto a la Carretera de Murcia.

Dos fases desde 2005

Hay que remontarse al año 2005 para recordar los inicios de la intervención en el paseo junto a la muralla ya que ese año el arquitecto Javier Gallego Roca redactó el “Proyecto de recuperación urbana del entorno de la Muralla de la Alberzana". Este proyecto consistía en la creación de un camino peatonal (hoy denominado calle Arlequín) junto a la ordenación, urbanización, ajardinamiento e iluminación monumental del entorno de la muralla en el tramo que va desde la rotonda de la Carretera de Murcia que da acceso a los Cármenes de Rolando hasta la Escuela Infantil Arlequín y la Fábrica de Fajalauza, ambas en la misma carretera, algo más de un kilómetro hacia arriba. Se contemplaba una actuación a ambos lados de la muralla, pero circunstancias devenidas, tales como la existencia de una línea aérea de media tensión y la falta de concreción de la delimitación y titularidad de los terrenos en determinadas parcelas de la zona intramuros, hicieron obligada la sectorización en dos fases, una a cada lado de la muralla.

Se inició la primera fase pero fue paralizada y desde 2008 no se ha vuelto a tocar. Ahora se ha modificado el proyecto, autorizado por Cultura en 2024 tras incluir varias modificaciones, como minimizar la disposición de mobiliario urbano limitándola a dos zonas habilitadas como descanso para favoreceer la contemplación de la muralla; minimizar los elementos de alumbrado público recuperando la propuesta de iluminación artística de la fase 1 (no ejecutada) y que se ejecutará conjuntamente en esta fase, entre otras.

Ahora se plantean dos intervenciones que afectan al ámbito global de la fase 1 y 2 y que se consideran necesarias para la correcta contemplación del bien: recuperación de la solería dañada de fragmentos cerámicos de la fase 1 e instalación de un sistema de video-vigilancia por la necesidad de evitar el vandalismo por grafitis y negligencia por parte de viandantes y dueños de animales.

También se ha solicitado al Ministerio de Cultura la necesidad de rehabilitación en los tramos de la muralla además del paramento que quede descubierto una vez realizada la demolición del centro de transformación, a fin de conseguir íntegramente la recuperación del ámbito y la salvaguarda de la muralla.

Otra vista de la intervención.
Otra vista de la intervención. / G. H.

Estado actual deteriorado

La superficie en la que se va a actuar tiene una superficie de poco más de 2.000 metros cuadrados y está dividida en dos zonas mediante una alambrada. Por un lado, se encuentran los restos arqueológicos aparecidos junto a la muralla durante una intervención arqueológica anterior, y por otro, junto a las edificaciones, discurre un camino de tránsito peatonal.

Los restos de albercas, albercones y muros pertenecientes al derruido Convento de San Antonio están desprotegidos y cubiertos por vegetación espontánea. El camino peatonal presenta un acabado en terrizo con irregularidades y desniveles. En el encuentro del paseo con la Carretera de Murcia, junto a la Escuela Infantil Arlequín, es habitual la presencia de vehículos aparcados, lo que produce degradación del valor patrimonial y paisajístico y la contaminación visual de la muralla y su entorno. Los dos tendidos eléctricos aéreos existentes en esta zona también inciden negativamente en el paisaje. Esta zona carece de elementos para la recogida de aguas pluviales, por lo que en días de lluvia el agua discurre libremente por todo el ámbito, originando escorrentías y acumulaciones en diversos puntos. Así mismo, este entorno tampoco dispone de instalación de alumbrado público, por lo que en horas nocturnas el tránsito por esta zona se dificulta.

Nuevo espacio y atractivo turístico nocturno

La actuación que ahora se plantea debe estar ligada a una intervención posterior que ordene todo el entorno de la muralla, tanto extramuros como intramuros.

Siguiendo el criterio de ordenación de la obra ejecutada con anterioridad, el paseo junto a la muralla se estructura en bandas escalonadas en las que se combinan zonas de paso, de estancia, de albercas y de restos arqueológicos. El espacio inmediatamente colindante con la muralla queda exento a modo de foso, de modo que las plataformas destinadas a zonas de estancia están sobre-elevadas respecto a él, generando terrazas-miradores con vistas hacia la muralla.

Plano con la zona de actuación.
Plano con la zona de actuación. / G. H.

Se pretende la disposición de tres espacios de descanso con una reducción significativa del mobiliario respecto de la propuesta previa.

Para eliminar la contaminación visual de la muralla que produce el estacionamiento de vehículos junto a la Escuela Infantil Arlequín, se dispondrán elementos disuasorios al aparcamiento y se ejecutará una jardinera de paredes sobre-elevadas respecto al pavimento situada parcialmente en la zona que actualmente es ocupada por los coches.

Para proteger y aislar los restos arqueológicos emergentes se cubrirán con una lámina plástica negra (polietileno) y sobre ella se dispondrá una capa de grava de canto rodado buscando una integración en el entorno. En cuanto a las albercas del antiguo convento de San Antonio, se procederá a la limpieza cuidadosa de los residuos depositados en ellas, a la restauración del fondo y paredes del vaso y a la protección de las cabezas de sus muros.

Respecto del albercón de Yusuf I y la alberca ubicados en el ámbito intramuros, aunque las actuaciones serán objeto de fase posterior del desarrollo de este entorno, es necesario definir una serie de actuaciones tendentes a la protección, como son la restitución del vallado entorno al albercón con reposición de las mallas deterioradas y la disposición de vallado en la alberca que evite la posibilidad de caídas y su protección.

La empresa adjudicataria de la obra pondrá a disposición de la ejecución de la misma un técnico arqueólogo, que deberá hacer el correspondiente seguimiento, una memoria preliminar y final y un levantamiento topográfico, además de un operario, que realizará los trabajos de campo de acuerdo a sus instrucciones. De igual manera, se prevé una partida presupuestaria para conservación de bienes inmuebles.

En términos generales se procederá a completar el tramo de paseo inacabado incorporando plantación y jardineras de las mismas características que las existentes en el resto del paseo. Se plantarán cipreses, melias y olmos y ejemplares arbustivos de romero repartidos en el ámbito y se procederá a la eliminación de la especie invasora Alianthus Altissima. Se dotará de red de riego por goteo a las zonas plantadas en continuidad con la ya existente.

Con la realización de la iluminación artística del tramo de muralla sobre la que se actúa se pretende generar un nuevo atractivo monumental en horario nocturno, que permita potenciar el interés turístico de la ciudad en este horario y al mismo tiempo ofrezca una interpretación del espacio distinta a la percibida durante el día. Con la visita nocturna de la muralla, actualmente sin iluminación ornamental alguna, se pretende generar una segunda lectura de ésta, acentuado partes arquitectónicas que pueden pasar más desapercibidas durante el día y que por medio de la luz artificial se pueden destacar y resaltar por su valor poniendo en relieve el carácter extraordinario de esta fortificación fomentando así también su contemplación nocturna.

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