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Las medidas de seguridad son vitales para evitar ser víctimas de los okupas

  • La ocupación ilegal de viviendas vacías es un problema latente en varios países del mundo, debido a la falta de políticas efectivas en el área de la vivienda. Debido a que la solución a este problema no se vislumbra en un corto plazo, lo más viable es que los propietarios de las casas desocupadas apliquen medidas de seguridad y algunos métodos básicos para evitar ser víctimas.

Las medidas de seguridad son vitales para evitar ser víctimas de los okupas Las medidas de seguridad son vitales para evitar ser víctimas de los okupas

Las medidas de seguridad son vitales para evitar ser víctimas de los okupas

La falta de políticas en el área de las viviendas, de la cual no escapa España, sumado a la crisis económica que agobia a muchos países en el mundo, ha causado un repunte en las estadísticas de la ocupación ilegal de viviendas.

De acuerdo a los últimos reportes de organismos encargados en la materia, solo en la ciudad de Granada, en los últimos años se han contabilizado más de 40.000 viviendas ocupadas ilegalmente por personas sin hogar o por quienes buscan sacar algún beneficio o provecho económico de este tipo de situación, de la cual puede ser víctima cualquier persona con un inmueble desocupado o a punto de concluir su construcción.

En ambos casos, la solución para disminuir la incidencia de la ocupación ilegal debe partir de los propietarios de estos inmuebles, pero para ello primero deben saber cómo actúan los llamados okupas o invasores de propiedades, para estar preparados en el caso de que deban enfrentarse a una situación como ésta.

¿Cómo actúan los okupas?

Durante un trabajo de investigación que se realizó para conocer qué métodos utilizan los okupas en el momento de apropiarse de un inmueble, y en el que participaron unos 15 cerrajeros en Granada, se conoció que en 2017, miembros del Grupo Independentista Arran en colaboración con la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, elaboraron y difundieron en las redes sociales de la organización, el "Manual de la okupación".

Este manual recoge en 50 páginas, los métodos desde los más básicos hasta los más complejos, para sacarle provecho a los vacíos legales. La primera instrucción es que tienen que recopilar información, a través de internet, sobre los inmuebles desocupados, lo que pueden hacer a través de los registros de la propiedad de la Dirección General de Catastro de la Alcaldía de su localidad.

Luego deben seleccionar el inmueble, y montan su plan de acción, que consiste en localizar las cámaras de seguridad para evitar ser grabados, chequear las entradas y salidas de personas de la zona, e incluso, del tráfico de vehículos, entre otras cosas.

En el mencionado manual, que ya es muy conocido por los okupas, también explican distintos métodos, muchos de ellos innovadores, relacionados con los accesos y puertas, así como todo lo que tiene que ver con la policía, para llevar a cabo su ocupación de forma exitosa sin que los puedan desalojar.

Medidas de seguridad anti-okupas

Durante la investigación, los expertos en cerrajería en Granada recomendaron a los dueños de las casas desocupadas invertir en la seguridad de los inmuebles. Indicaron que quienes se encargan de cometer este delito, se aprovechan de la fragilidad de las puertas para lograr su objetivo, por lo que es necesario instalar puertas de seguridad, las cuales pueden ser blindadas o acorazadas con cerraduras antibumping.

Este tipo de puertas posee un mecanismo de defensa que consiste en ocultar el orificio de entrada de la llave con un protector magnético y un sistema de pistones de manera radical que hace imposible el uso de ganzúas y de cizallas.

Mencionaron que la mayoría de las veces, los propietarios de viviendas se concentran más en las puertas y olvidan otros accesos importantes a las casas como son las ventanas. Por ello recomiendan como medida de protección, instalar persianas enrollables que dificulten la entrada por este acceso, así como algún dispositivo metálico o de metal que imposibilite su apertura por la parte externa de la casa.

También podría ser muy importante instalar algún tipo de sistema de alarma como elemento disuasorio, el cual cumpliría una función auxiliar en caso de que el resto de la medidas de protección llegasen a fallar. Además, este tipo de sistemas, aparte de disuadir la acción de algún okupa o delincuente, alerta a los vecinos, a miembros de la policía o al personal de vigilancia de una urbanización sobre la presencia de intrusos y esto permite que se den las actuaciones oportunas.

¿Qué más hacer para minimizar el riesgo?

La solución más idónea para evitar la acción de los ocupadores de inmuebles vacíos sería ofrecer planes de viviendas para que, los que no poseen un hogar, puedan tener el derecho al acceso a una casa.

Pero como esto es muy poco probable que ocurra, por lo menos en los próximos meses, es imprescindible que los propietarios de casas o pisos desocupados apliquen algunas tácticas o consejos para evitar la incursión de los okupas en su propiedad.

Una de estas medidas podría ser alquilarla, ya que de esta forma, se anula la acción de cualquier okupa, y en consecuencia, se evitaría el enorme gasto que implica el tener una casa desocupada, y se le da la posibilidad a una persona o familia para poder contar con un espacio donde vivir.

Pero si por alguna razón esta acción no es viable, los expertos en medidas de seguridad recomiendan visitar el inmueble de forma regular, tanto para limpiarla, desocupar el buzón del correo, e incluso, regar las plantas; y si se poseen persianas, dejarlas ligeramente abiertas para dar una sensación de estar ocupada.

En el caso de que no se pueda visitar con frecuencia el inmueble, una buena fórmula sería pedir a un vecino que haga el favor de estar pendiente de la propiedad, por algún movimiento extraño o ruido.

También es aconsejable no publicar por las redes sociales la movilización de un punto a otro, en vista de que esta información puede resultar muy valiosa para aquellas personas que están a la caza de viviendas para ocuparlas.

Tampoco es conveniente colocar carteles de venta o de alquiler en las casas, ya que eso podría alerta a cualquier okupa sobre la desocupación del inmueble.