Mónica Bautista, bombera de la Diputación de Granada: "Nosotras mismas nos ponemos un techo y decimos no puedo, pero sí podemos"
"Las pioneras, las primeras mujeres, lo tuvieron más difícil pero ya no"
"Estamos demostrando que no solo es un trabajo de hombres"
"Yo quiero estar a la altura y no quiero que nadie diga no puede"
Mónica Bautista Sánchez es bombera en Granada. Una de las pocas que hay, pues aún son minoría las mujeres que eligen esta profesión frente a plantillas masculinizadas por tradición del oficio. Pero cada vez hay más y hasta tienen un grupo de Whatsapp propio en el que comparten espacio. Mónica trabaja en el parque de Iznalloz del Consorcio de Bomberos de la Diputación, donde lleva casi un año, primero como interina y ya con su plaza desde noviembre en este parque, el segundo en el que trabaja ya que empezó en Cádiar, otro de los cinco parquees que tiene la Diputación (Guadix, Iznalloz, Huéscar, Cádiar y Alhama). Reconoce que su decisión de ser bombera no fue una vocación, ya que ella hizo Filología Inglesa y antes trabajaba dando clases, pero que un alumno que tuvo le inoculó la semillita de ese trabajo, que ahora ha elegido y que desarrolla con pasión a sus 35 años. Mónica es una de las tres bomberas de la Diputación de unos 170 bomberos en la provincia (hay otra interina y tres en bolsa esperando que las llamen) y la única en su parque de Iznalloz.
Pregunta.¿Cómo surgió decantarse por ser bombera?
Respuesta.Yo siempre he sido una persona muy inquieta, me gusta mucho el deporte, soy muy activa. Pero yo no conocía a bomberos, en mi familia no hay ninguno ni nadie cercano. Yo era profesora de inglés y me vino un alumno, Javier, bombero de Granada capital, que viajaba mucho, que hacía viajes en bici y me gustaba mucho su estilo de vida. Ese fue mi primer contacto con bomberos. Le daba clases particulares y a veces venía de guardia entonces yo le preguntaba qué había hecho y me generaba inquietud, curiosidad, lo que decía y pensaba que qué trabajo tan bonito. Yo nunca he sabido qué hacen los bomberos, siempre piensas en fuegos y ya está. Pero tienen muchos más matices, muchas más cosas. Y él fue el que me plantó la semilla. Yo como profesora me quejaba de las condiciones de trabajo y no sabía si me veía toda la vida siendo profesora de inglés, que me gustaba pero me faltaba algo más, algo más dinámico, que el trabajo no sea siempre sota, caballo y rey. Eso fue en 2018, cuando yo vivía fuera de España, siendro profesora en Vietnam en un centro privado. Luego vino la pandemia y me vine a España sin saber si quería seguir con la enseñanza. Entonces me dijio con estas palabras: "Pues yo te veo en los bomberos". Y ahí empezó todo. Trabajé en una academia pero eso no era lo que quería y esa semilla empezó a crecer y ya dije pues creo que este va a ser mi camino, voy a intentarlo.
P.Lo ibas a intentar en una profesión en la que hay muy pocas mujeres, tradicionalmente masculina.
R.Si. En la capital hay dos y en el Consorcio estamos tres fijas y una interina y luego hay alguna más en otros parques de la provincia. Eso lo pensé, el que era un sector que tradicionalmente era más masculino, pero no me echaba para atrás particularmente. Era como, ¿por qué yo no voy a poder? Somos todos iguales. Pero sí es verdad que yo decía por qué no hay mujeres y mi amigo me decía: porque no se presentan. El porcentaje de mujeres que se presentan a bomberos es mucho menor y por eso hay menos. Pero se está viendo cómo está cambiando. Cada vez se presentan más mujeres y hay más en el servicio. Yo estoy en un grupo de WhastApp de bomberos de España y creo que somos 250 y creciendo. Como somos pocas, pues así por lo menos estamos en contacto.
P.A la hora del trabajo, no hay diferenciación
R.El trabajo evidentemente es el mismo. No hay ninguna diferenciación por ser mujer y hombre. Todos hacemos lo mismo. Desde el primer momento somos un equipo que trabajamos juntos. Es cierto que si yo no puedo hacer algo en concreto, por cualquier motivo, le voy a preguntar a mi compañero pero es que él también me va a preguntar a mí cuando no pueda. No todo es cojo a la gente en el aire y rescato a alguien yo solo. No, esto es entre todos, juntos, coordinados y ensayamos y practicamos todos los días para trabajar juntos y saber cómo coordinarnos y cómo hacer los protocolos de trabajo, por lo que soy una más.
P.¿Te ha compensado hacer caso a esa semillita, a esa intuición que te llevó a un cambio de vida?
R.Si, me encanta este trabajo y por muchas cosas diferentes. Me gusta porque es dinámico, diferente. Cada día tú vienes al trabajo y no sabes qué va a pasar y te ayuda a ser muy resolutivo, muy resolutiva. Aprendes a solucionar problemas, que eso te viene bien para tu día a día, para todo y te hace sentir que tú puedes hacer esto y más, junto a tu compañero o compañera, y te da esa confianza en la vida de que las cosas se pueden hacer. Y luego también pues que ayudas a las personas, yo soy una persona de esa vocación de servicio público. Yo vengo de una familia muy grande con muchos hermanos donde siempre todos hemos compartido mucho, nos hemos ayudado mucho entre todos, entonces yo siempre tengo el sí delante.
P.En la familia, cuando decides ese cambio vital y comunicas que te vas a preparar para ser bombera, ¿sorprendió?
R.Yo creo que a nadie le sorprendió, a lo mejor de primera mi madre diría me da un poco de miedo, pero más en sí por el trabajo, por el riesgo que pueda suponer enfrentarte a un fuego, a una catástrofe , pero eso también es por un poco el desconocimiento muchas veces o lo que se ve en las noticias. Es verdad que es un trabajo de riesgo, eso no hay que decir que no lo es, porque podemos estar en situaciones en las que hay riesgo, pero también nuestra seguridad es la primera ante todo. Si vemos que vamos a entrar a una vivienda que se está a punto de derrumbar obviamente no vamos a entrar porque es nuestra vida, entonces hay muchos matices pero sí, yo creo que era el desconocimiento que a lo mejor mi madre era como ay pues me da un poco de miedo, pero ya sabe lo que es, cómo es, cómo trabajo. Dijeron Mónica puede con todo.
P.Te decía tu compañero que había pocas mujeres porque se presentaban pocas. Crees que puedes servir de inspirción o para que nuevas generaciones o actuales decidan que también quieren ser bomberas.
R.Sí. Yo creo que las pioneras, las primeras mujeres, lo tuvieron más difícil porque sí que eran las primeras. Ya no. Yo antes de empezar quedé con una bombera de Granada capital, Carmen, para ver cómo era el trabajo, le preguntaba ¿se puede de verdad? Obviamente se puede pero ¿qué te ha supuesto? ¿cómo ha sido? ¿merece la pena? Todas esas dudas que te entran cuando tanto un hombre como una mujer empiezan una oposición tan dura como la de bombero, que es dura para ellos y para nosotras.
P.Unas oposiciones con mucha importancia al físico y las pruebas de esfuerzo. ¿Hay alguna diferencia en los estándares para hombres y para mujeres?
R.Sí que hay. Al final todos hacemos el mismo trabajo y obviamente tienen que exigir un nivel mínimo de fuerza y de preparación física para todos. Aquí hay mucho debate. Como en muchas cosas hay gente que piensa una cosa y gente que piensa otra. Es cierto que a lo mejor, y esta es mi opinión personal, para mí llegar a lo que me piden me ha costado más que a algunos compañeros llegar a lo que le piden, pero bueno, porque cada uno tiene su estatus físico y yo estaba en un estatus físico X y tenía que llegar a hacer unas marcas y para sacar un 10 a mí me ha costado mucho, pero a también para ellos es difícil. Depende del sitio cómo bareman, qué puntuación tienes que hacer, a veces no hay tanta diferencia entre hombres y mujeres y a veces hay muchas diferencias. Pero al final el trabajo es el trabajo y hay que estar físicamente preparado.
P.Un trabajo duro que por ejemplo en las últimas semanas con el tren de borrascas y las inundaciones históricas en Granada hemos valorado y reconocido. En esos momentos, ¿hay alguna diferencia a la hora de poder hacer un servicio o no?
R.No, no. Yo el otro día cuando en Huétor Tajar hubo todas estas inundaciones preguntaron quién estaba disponible y yo estaba de vacaciones esos días y me ofrecí. Y me fuí y pasé una noche entera sin dormir quitando agua. No hay diferencia entre hombre o mujer, podemos hacer un trabajo.
P.¿Qué mensaje le daría a las nuevas generaciones que tienen que decantarse por una profesión de futuro. Muchas veces los prejuicios nos llevan a decantarnos por unas cosas u otras según nos vaya a costar o el riesgo que supongan. Ser valientes y perseguir lo que nos guste.
R.Yo si tuviese que dar un consejo sería que si de verdad -a veces lo difícil es saber qué es lo que uno quiere y ahí es cuando vienen los conflictos- ya tiene una idea de algo que quiere, que vaya a por ello, nosotros mismos nos ponemos como un techo y decimos 'no es que no puedo pasar', pero sí podemos.
P.Muchas veces nosotras mismas nos ponemos el techo, el límite, al decir que no voy a ir porque no puedo, nos acomodamos un poco.
R.O no voy a ir porque es más de hombres y no, no tiene por qué. Y lo bueno es que ya se está viendo que estamos demostrando que no solo es de hombres.
P.¿Qué piensas de romper los techos de cristal? Tú lo has hecho siendo la única mujer bombera aquí en Iznalloz y de las tres que hay en Diputación en una plantilla de unos 160 hombres.
R.Yo creo que se puede pero también hay que tener un compromiso. Mi compromiso es estar aquí y estar a la altura de hacer este trabajo porque me gusta y quiero y sigo preparándome físicamente, sigo formándome en todo. Yo quiero estar a la altura y no quiero que nadie diga 'no puede por equis', yo quiero demostrar a todo el mundo que yo sigo queriendo, pudiendo, teniendo las ganas y sobre todo la actitud. La actitud es muy importante.
P.¿Cuál es el trabajo más difícil que te has encontrado?
R.Lo tengo muy claro. Sé que hay muchos accidentes de tráfico y yo por suerte no he tenido ningún accidente de tráfico donde haya víctimas mortales ni nada. Me tocará y al principio será un reto de cómo emocionalmente lo gestiono, que creo que bien porque vamos como equipo, no voy yo sola. Pero sí que tengo un caso en particular y creo que fue de mi primera salida en Cádiar de un chico joven de 28 años que se había ahorcado.
P.Y lo contrario, algo bonito
R.Te llevas satisfacciones de sentir que estás en constante aprendizaje, que siempre hay algo nuevo que aprender y luego también la cercanía con las personas, con la gente que está esperando que llegues para ayudarle. Y esa sensación de decir vento aquí a ayudar.
P.Ahora que conoces la profesión, ¿es vocacional?
R.Yo no sabía de pequeña lo que era un bombero entonces no te puedo decir que sea vocacional pero en cuanto supe lo que significaba serlo ahí ya dije pues esto va conmigo.
P.¿Y tuviste dudas?
R.En la oposición siempre hay momentos de motivación y otros de sentirte como qué estoy haciendo, estoy perdiendo mi tiempo, y si no lo consigo. Pero cuando vas viendo resultados del estudio, de las pruebas físicas, te vas demostrando tú misma que puedes. A mí lo más difícil ha sido con mi pareja y mi vida, tener que renunciar a tanto. Eso es lo que más me ha hecho dudar cuando decidí empezar a opositar. Y yo porque lo he hecho relativamente rápido. Hay personas que se pasan opositando mucho tiempo. Yo desde que empecé hasta que conseguí la plaza definitiva han sido tres años. Tres años de sacrificio pero ahora merece la pena.
También te puede interesar
Lo último