Otro mundo cuando cae el sol
Las terrazas de verano están de moda en el periodo estival, lugares que acogen la fiesta más movida como el Club Babilonia o el Café del Sol y el ambiente relajado del 'chill-out' en la Fuente del Lobo
Cuando cae el sol y cierta brisa veraniega se deja notar en Granada, miles de personas se guían por los aires de fiesta en busca de un poco de diversión. Las terrazas de verano son el lugar perfecto para disfrutar de la noche en vacaciones o tras un largo día de trabajo. Lejos del ritmo de la ciudad, la búsqueda de otro mundo se convierte en el plan fundamental para muchos, especialmente durante el fin de semana. Eso sí, cada uno a su ritmo.
En el camino de Las Gabias encontramos un castillo con embrujo, el Summer Club Babilonia, que abre sus puertas a los jóvenes granadinos a partir de la medianoche, sólo durante los viernes y los sábados, para ofrecer espectáculos llenos de color y belleza, buen ambiente y música de lo más animada y variada. El gerente de la terraza, Yoniel García, explica: "Queremos ofrecer un lugar en el que la gente pueda desconectar, que se sienta en otro mundo, y todo nuestro equipo da lo mejor de sí para que así sea".
Ayer se convirtió en un hotel de lujo y el próximo sábado será la recepción de una gran gala, (Elegance) de esas con champán y trajes de largo, pero el Babilonia también ha acogido la fiesta benéfica Vana Vanga para recaudar fondos con destino a los niños de África. En ocasiones también se convierte en pasarela de los desfiles de moda de jóvenes diseñadores. El próximo proyecto consistirá en una fiesta de día, a petición de los propios clientes, con un estilo house ibicenco. "La idea es ofrecer al cliente algo nuevo, no dar lo mismo de siempre sino vender ilusión y el disfrute del momento", afirma García. Entre 3.000 y 4.000 personas disfrutan cada noche de esta ilusión en las distintas zonas del castillo, con una copa o un cóctel Babilonio de vodka negro, crema de café y licor azul.
El equipo, de más de 60 personas entre camareros, porteros y animadores, "además de trabajar se lo pasan bien". Elisabeth Garrido, coordinadora de los gogós, destaca que "nos divertimos y hacemos lo que queremos que es bailar, y el hecho de ver que la gente disfruta con el espectáculo nos anima todavía más". El grupo de bailarines aporta el toque de picardía al ritmo de una noche, pero detrás hay toda una semana de preparación en vestuario, maquillaje y coreografías. Probablemente antes de encontrar el Club Babilonia él encuentre al cliente, porque de forma habitual realizan pasacalles de promoción y además llevan un intenso contacto a través de Facebook y Tuenti, con numerosos concursos y promociones.
Que no pare la fiesta. Douglas Marcel desvela los secretos del Café del Sol, la otra terraza de verano de moda, situada en Otura. Más de un centenar de personas disfrutan de lunes a jueves del ambiente relajado y la degustación de cócteles a precios prêt à porter, y en el fin de semana el sitio se transforma invitando a casi 3.000 personas a disfrutar hasta el amanecer, por algo es el café del sol.
Un público más maduro que ocupa normalmente la zona de reservados y palcos, en los que más de una vez -por no decir cada fin de semana- se mezclan empresarios y futbolistas. En la carta brilla un combinado estrella: el Daikiri de fresa natural, un dulce en boca de todos; y en los platos del DJ, mezclas de house comercial.
Entre las fiestas temáticas, Marcel destaca Noctámbulos, que está pensada para el trabajador que termina tarde su turno, como por ejemplo los camareros, pero con el mismo derecho a tener su noche de diversión. Además, otra de sus invitaciones es la barbacoa de los domingos, como las que se pueden hacer en casa con los amigos, pero en compañía de la noche de Café del Sol. A la terraza no se le olvida la seguridad de los clientes, tienen ofertas de entrada y copa especiales para los conductores y un acuerdo con la compañía de taxi de Granada, cuando en otros locales lo normal es el transporte en un autobús.
Habrá quien prefiera más relax que el jolgorio de la fiesta, para ellos también hay una oferta de ocio en las terrazas del extrarradio de Granada. La Fuente del Lobo es un lugar para perderse, abierto durante todo el año pero que en los meses de julio y agosto es cuando más se disfrutan las noches en el jardín con piscina, las camas tailandesas y el fresquito de Sierra Nevada. Unos 20 minutos separan a la ciudad del paraíso escondido del que disfrutan cada noche unas 500 personas.
Un cóctel chic de ginebra o una copa de vino a ritmo de soul. En la lista de combinados el más reclamado además, del rey mojito, es el Mai Tai: dos sabores distintos de ron, amaretto, zumo de piña y granadina. La dureza del martini o del margarita no han tenido tanto éxito entre los clientes como los cócteles más frescos y dulces. La melodía de un ambiente chill-out que hace la boca agua y que ofrece también una oferta gastronómica de pasta, entrantes ligeros, carnes y fondue.
Para disfrutar en pareja o con el grupo de amigos, a quien le apetezca despejarse y dejar a un lado los problemas cotidianos por unas horas seguro que encuentra el lugar el perfecto, el ritmo perfecto, y el combinado perfecto para acompañar el plan. Pueden quedarse en el centro de 'tapeo' o paseando por la ciudad amurallada, pero los que quieran alejarse de la frenética vida de la urbe que se dejen guiar por la brisa veraniega de las noches de fiesta en el extrarradio.
No hay duda. Ahora más que en el frío invierno están de moda los cócteles, el ambiente selecto, la buena música en buena compañía, el color y el espectáculo. En verano se llevan las terrazas, el otro mundo cuando cae el sol.
También te puede interesar
Lo último