"Solo queda paz y agradecimiento a su trabajo": la Guardia Civil reflexiona en Granada sobre los retos de la investigación del caso Diana Quer
La Benemérita recupera la investigación de aquel caso durante una jornada celebrada en la capital sobre las personas desaparecidas
Personas desaparecidas en Granada: 246 historias de angustia incesante
En agosto de 2016, Diana Quer desaparecía durante unas fiestas de pueblo. Se inició entonces una búsqueda que concluyó 497 días después de la peor de las formas posibles, cuando el cuerpo de la joven fue encontrado sin vida. Durante esos casi 500 días la Guardia Civil estuvo en constante comunicación con la familia, acompañándola en el duelo y manteniéndole al tanto de la investigación, como ha relatado esta mañana el teniente coronel Arturo Marcos, principal responsable de aquella comunicación, durante la celebración de la jornada Personas desaparecidas: investigación, derechos y respuesta institucional que ha organizado la Benemérita en el Auditorio Caja Rural, en el que también se esperaba la presencia de Juan Carlos Quer, padre de la víctima, que finalmente no ha asistido por enfermedad.
Su ausencia ha sido suplida por una serie de vídeos, rescatados por Marcos de una intervención de Quer ante compañeros del Cuerpo, en la que el progenitor afirmaba que la Guardia Civil "no nos ha podido acompañar mejor" durante los casi dos años que faltó su hija. 497 días que concluyeron finalmente y tras los que "solo queda paz y agradecimiento a su trabajo", afirmó el padre en aquella intervención.
Un trabajo que, como desgranó el teniente coronel surgió sin apenas conocimientos previos de cómo afrontar este tipo de situaciones, aunque ayudado por la máxima, presente en la Guardia Civil, "de centrarse siempre en la preocupación de las víctimas", ha explicado. Así, ayudado por la UCO, "que aportó músculo a la investigación", se desarrolló una guía que permitió afrontar futuras situaciones con mejores recursos.
De aquella guía, Marcos ha destacado dos especialmente: por un lado, ha remarcado que "cada caso es único", incluso, ha puntualizado, cada familiar del desaparecido afronta de forma distinta la información, y ha recordado cómo tuvo que comunicar, vía telefónica, la noticia del encuentro del cadáver a los dos padres; por otro, ha dejado claro que "la familia tiene derecho a todo" excepto a dirigir la investigación.
Más allá de esos consejos esenciales, durante su intervención, el teniente ha desgranado otros aspectos que resultan clave en una investigación como esta, destacando por ejemplo el de cómo tratar la información que se la da a la familia, valorando siempre la posibilidad de que la desaparecida, en este caso Diana, siguiese viva hasta que finalmente se encontró el cadáver.
También ha destacado la comunicación con la familia, que en su caso ha derivado en una relación íntima con el padre una vez resuelto el crimen, una relación que también agradeció, vía hemeroteca, Juan Carlos, quien puntualizó que "jamás hubo una llamada sin respuesta y eso es fundamental".
El papel de los medios de comunicación
Durante su intervención, Marcos ha recordado también el papel que jugaron los medios durante la investigación del caso. Así, el teniente ha recordado la dificultad de corroborar la autoría José Enrique Abuín, El Chicle, como asesino, ya que, amparado por la información que se publicaba en los medios y apoyado por su círculo, fue creando coartadas que le colocaban fuera del lugar del crimen.
"Los medios repercuten en el trabajo de la investigación", ha resumido el teniente, explicando cómo las filtraciones que se veían en los medios provocaron que fuese necesario adelantar ciertos acontecimientos.
El papel de los medios es una de las fuentes "de información externa" que maneja la familia sobre el caso y que también deben manejar los agentes, ha explicado el teniente, que incluye en este apartado la aparición de bulos, de médiums o de simples ciudadanos anónimos que intentan ayudar y que creen ver a la persona desaparecida en varios puntos de España, o incluso en el extranjero. Todo ello, ha concluido Marcos, ralentiza la investigación al ser necesario comprobarlos y tranquilizar a los familiares.
Una investigación que, según las pinceladas que ha dado el agente, también se complicó en momentos como el análisis de la señal del móvil de Diana, pues al desaparecer durante las fiestas del pueblo, con gran cantidad de asistentes, se produjo una saturación en la línea, que podía falsear la información, lo que obligó a los investigadores a planificar un dispositivo especial para volver al pueblo un año después e investigar in situ la señal de telefonía.
Son, de cualquier forma, pequeños detalles de una investigación que se prolongó durante más de 400 días y que muestra el trabajo que realiza este Cuerpo, un trabajo que se recuerda en fechas como esta, poco después de la conmemoración del Día de las Personas Desaparecidas sin Causa Aparente.
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