La psicología que nació en un aseo

Pío Tudela cambió la forma de entender la psicología en España, acercándola más a la ciencia Tuvo que instalar su primer laboratorio en los baños de la Facultad de Filosofía

Pío Tudela asistió ayer a las Jornadas Mente y Cerebro, dedicadas a homenajear su trayectoria.
Pío Tudela asistió ayer a las Jornadas Mente y Cerebro, dedicadas a homenajear su trayectoria.
Lola Quero

09 de abril 2016 - 01:00

Cuando comenzó su carrera universitaria la psicología en España era sólo una especialidad de Filosofía y Letras; su currículum formativo estaba lleno de las habituales referencias religiosas y políticas del Franquismo, así que Pío Tudela no llevaba las mejores credenciales para salir al extranjero y codearse con los mejores. Pero lo consiguió, obtuvo la prestigiosa beca Fulbright, pasó cinco años en Estados Unidos y al volver se instaló en la Universidad de Granada para transformar la psicología en este país, desde las condiciones más precarias, pero con "mucha fuerza", como admite el profesor emérito de la UGR.

Pío Tudela es considerado por muchos de sus colegas "el padre de la Psicología Experimental en este país" y sus libros han sido manuales imprescindibles para la formación en esta disciplina, como explica el catedrático de la UGR y actual director del grupo Neurociencia Cognitiva, Juan Lupiáñez. Pero Tudela recuerda que sus inicios no fueron fáciles, pues al llegar de Estados Unidos con la idea de tratar de aplicar el método científico a la psicología tuvo que hacer frente a personas "muy reacias a la experimentación".

Además, la falta de recursos era un problema aún más pronunciado que ahora. Junto a Jaime Vila y Amadeo Puerto, se instaló en la Facultad de Filosofía y Letras y allí parecía "chocante" pedir laboratorios. Convencieron al decano de aquella época, Ángel Sáenz-Badillos, de que el edificio tenía "demasiados servicios", de modo que les cedió uno de los aseos para instalar su primer laboratorio. "Y no era solo eso. Teníamos muy poco dinero y dábamos de beber a las ratas con botellas y otras cosas que ahora no se podrían hacer porque están muy reguladas", explicó.

El caso es que todo este trabajo produjo grandes resultados y profesores e investigadores de otras universidades comenzaron a ponerse en contacto con el grupo de Granada, creando una red de trabajo y discípulos que se diseminó por toda España.

El catedrático de la UGR considera que, a su juicio, España tiene ahora un nivel muy importante en psicología, una materia que ya tiene "un pie en la ciencia y otro en las humanidades". Pese a su apuesta constante por introducir el método experimental, Tudela reivindica que la psicología "nunca debe perder sus raíces humanísticas".

En Granada, su departamento tiene hoy un nivel de producción científica muy alto y ha visto hecho realidad el Centro Mente y Cerebro, que fue una de sus grandes batallas.

Firme defensor de la aplicación de las nuevas tecnologías a la psicología, mira con optimismo los nuevos proyectos de creación de ordenadores inteligentes, incluso con neuronas reales. "Estas cosas hay que usarlas bien, sin barbaridades", dijo en una entrevista a este periódico.

Pío Tudela señaló la interdisciplinariedad como el gran reto que tiene la Universidad de Granada, pues considera que "todos hablan mucho de ella, pero requiere contactos, diálogo, respeto y convencimiento de que las cosas no terminan en el entorno de uno mismo". A su juicio, es algo que se tiene que "intentar seriamente con equipos, porque hablamos mucho pero lo practicamos poco", agregó el catedrático.

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