La queja de un vecino de Santa Fe por unos bancos en la calle llega al Defensor del Pueblo Andaluz

El pasado verano la Policía Local de esta localidad recordó que la tradición de sacar una silla a la puerta de la casa para tomar el fresco no podía conllevar "incumplir las normas"

Rescatado un hombre de 84 años que había quedado atrapado inconsciente en el interior de su coche en Maracena

Banco en un espacio público, en una imagen de archivo. / R. G.

El problema no eran los bancos en sí. Poco puede molestar ese práctico mobiliario urbano. La cuestión es que en esos bancos había "usuarios", como los denomina la resolución del Defensor del Pueblo de Andalucía, que generaban ruido y no se respetaba el descanso de los vecinos.

A tal punto llegaron las molestias que un vecino de Santa Fe decidió poner su caso en conocimiento de la Defensoría. Antes había intentado sin éxito buscar ayuda en el Ayuntamiento, según reflejó en su queja. Este vecino había solicitado, sin éxito, que retiraran los asientos que estaban en la acera justo frente a la fachada de su domicilio. el motivo, las molestias que ocasionaban quienes se sentaban allí. En concreto, el vecino señalaba "situaciones de ruido y conflictivas" que, además, se habían acrecentado por un hecho concreto: en otros puntos de Santa Fe se habían eliminado otros bancos.

"Había presentado dos instancias en el Ayuntamiento de Santa Fe en junio y julio de 2025, sin respuesta", observa en su resolución la oficina que dirige Jesús Maeztu. Justo a finales del mes de mayo de ese año, Santa Fe se convirtió en noticia por una publicación en redes sociales en la que la Policía Local recordaba que sacar la silla para tomar el fresco en la calle tenía que ser compatible con "cumplir las normas" para la "convivencia y seguridad de todos".

La petición de ayuda de este vecino a la institución regional era clara. En su escrito, pedía al Defensor que instara al Ayuntamiento a que tomara medidas "para dar solución al problema expuesto, así como que se pronuncie respecto a las quejas previamente formuladas por esa parte".

La queja fue admitida a trámite por la Defensoría, que se puso en contacto con el Ayuntamiento de Santa Fe. El Consistorio informó de las medidas que había tomado "para tratar de dar solución a este problema", tanto desde un punto de vista preventivo y "policial" como con la colocación de los bancos que habían sido eliminados en otras calles del municipio.

En concreto, el Ayuntamiento alegó que se había "reforzado" la vigilancia nocturna en el horario que va desde las once de la noche a las cinco de la madrugada. Además, se habían investigado los "puntos calientes" de la localidad para conocer los lugares en los que podían darse problemas. Por otro lado, el Consistorio también reconocía la dificultad de actuar directamente contra quienes alteraban el descanso de los vecinos "por la dispersión de grupos antes de que llegara la Policía Local".

"Con la adopción de estas medidas, que en lo esencial suponían dar solución al problema o al menos reducirlo, consideramos que no estaban justificadas más actuaciones por nuestra parte en este asunto, por lo que dimos por finalizada nuestra intervención en el mismo y procedimos al archivo de la queja", concluye el Defensor.

Tomar el fresco en Santa Fe

La Policía Local de Santa Fe, durante los meses de verano, publicó en varias ocasiones mensajes en sus redes sociales en las que advertía de la necesidad de mantener limpios los entornos urbanos, sobre todo las zonas con bancos, donde se llegaban a acumular restos de "cenas improvisadas, banquetes urbanos y picnic express". El disfrute del aire libre llegaba a convertirse en un problema de incivismo, señalaban estos mensajes, en los que señalaban también quejas por ruidos de madrugada.

Entre los sucesivos avisos, tanto de petición de civismo como de actuaciones en la calle, destacó la que hizo referencia a la costumbre de sacar una silla a la calle para tomar el fresco. La Local recordaba que la vía pública es un "espacio común y regulado" y que la Policía podía retirar las sillas "si es necesario". Se señalaba que la tradición existía, "pero cumplir las normas es imprescindible".

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último