La 'revolución' del transporte urbano en punto muerto tras el Observatorio

La oposición asegura que se trata de un plan impuesto por el PSOE que no recoge las necesidades de los granadinos

Raquel Ruz reitera que contempla las propuestas vecinales

Los grupos municipales desean aclarar la fórmula idónea para aprobar el mapa de líneas.
Los grupos municipales desean aclarar la fórmula idónea para aprobar el mapa de líneas. / Álex Cámara
L. Mingorance

Granada, 10 de mayo 2018 - 02:43

La gran revolución del transporte urbano de la capital ha quedado en punto muerto. A pesar de los esfuerzos del equipo de Gobierno por convencer a la oposición de las bondades de la reordenación de líneas, los grupos municipales de la oposición mostraron ayer su disconformidad con un mapa impuesto "sin consenso" y sin conocer qué órgano debe aprobarlo.

El debate está en sí se trata de un cambio sustancial del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS). El jefe del servicio administrativo de Movilidad presentó ayer un informe que asegura que no se trata de una modificación integral. Según este documento, no se da un cambio sustancial en 24 líneas lo que corresponde al 80%.

Llegados a este punto, la línea en discordia es la LAC, eje central del sistema de transporte actual. Según el documento dicha línea se mantiene y sólo se cambia su denominación al fusionarse con la SN4 y alargar su recorrido desde la Chana hasta el PTS" lo que supuestamente permitiría la aprobación por decreto en Junta de Gobierno Local. "El equipo de Gobierno ni tiene, ni busca, ni tiene el consenso a la hora de reordenar líneas. Ha habido una serie de propuestas de colectivos vecinales que no han sido recogidas", detalló ayer el portavoz de IU, Francisco Puentedura quien aseguró que el equipo de Gobierno "va por el peor camino para recuperar viajeros" teniendo en cuenta el recorte de kilómetros que contempla.

El portavoz de Cs, Manuel Olivares, destacó que "hay inseguridad jurídica en una modificación sustancial que lo cambia todo". Ante esto, el portavoz volvió a solicitar un informe jurídico para ver si es un plan integral o no. Por otra parte, criticó que la reunión convocada no es un Observatorio de la Movilidad si no un encuentro para dar cuenta de unos cambios que no cuentan con un informe que los justifique. "Se quieren saltar la normativa", detalló Olivares quien consideró que los cambios van encaminados a que el Metro recoja más viajeros y no para beneficiar a los granadinos.

La concejal de Vamos Granada, Marta Gutiérrez, destacó que "el Plan de Movilidad debe afrontar retos como la coordinación con el ámbito metropolitano y resolver la densidad de tráfico y contaminación". Gutiérrez echó en falta la fusión del plano de autobuses metropolitanos y urbanos para avanzar hacia la coordinación necesaria que reduzca los desplazamientos en vehículo privado del Cinturón a la capital. La concejal del PP, María Francés mostró igualmente sus dudas sobre la aprobación de una reordenación vista por los populares como una modificación sustancial. "No hemos presentado alegaciones porque no teníamos amparo jurídico", reprochó Francés que utilizó su turno de palabra para realizar algunas propuestas. La concejal no adscrita, Pilar Rivas, exigió claridad y medidas ante la movilidad, uno de las áreas que afectan con mayor incidencia al día a día de los granadinos.

Del otro lado estaba la concejal de Movilidad, Raquel Ruz, el gerente del Consorcio de Transporte, Christian Muñoz y el gerente de Actuación del Metro de Granada, Alberto Sánchez. Todos ellos remarcaron la necesidad de llegar a un acuerdo para que los sistemas de transporte de la ciudad dejen de competir entre sí y se produzca una integración efectiva del Metro. Desde el Metropolitano de Granada echamos en falta que esta reordenación se haya producido antes. Tenemos en torno a 31.000 viajeros, la media está prácticamente garantizada, pero estamos 1.000 usuarios por debajo de lo contemplado en nuestro estudios de demanda, en parte, porque contemplaban una reordenación parcial de las líneas que no se ha producido", destacó Alberto Sánchez que abogó por hacer un "seguimiento dinámico" para ver si se cumplen las previsiones. Por su parte, Christian Muñoz afirmó que ha habido un descenso del número de viajeros en autobús en las zonas por las que discurre el Metro y aplaudió que se deriven líneas para que se complementen con el Metro. "Hay que optimizar la red en pro de hacer eficaz el servicio",.

Raquel Ruz recordó que la reordenación está elaborada a partir de las más de 700 propuestas presentadas en el Observatorio y que responde al esfuerzo de los técnicos basados en el análisis de más de 100.000 viajes. Asimismo, aseguró que tras un periodo de información pública se redactará el expediente administrativo que no está iniciado. En esta ocasión, Ruz q no se atrevió a dar plazos e puesta en marcha. La propuesta que iba a entrar en funcionamiento en abril ha quedado en punto 'muerto'.

Transportes Rober no aprueba las estimaciones de costes

El otro punto en discordia se relaciona con la propia empresa que gestiona el servicio: Transportes Rober. El dos de marzo de 2018 la adjudicataria recibió un escrito del Ayuntamiento para que ponga en marcha las actuaciones y estudios preliminares para que, una vez se apruebe la propuesta, se pueda implantar en un plazo de 8 semanas. Rober dudó de hacer esta labor teniendo en cuenta que las modificaciones de líneas "no están todavía formalmente aprobadas ya que se encuentran actualmente en un proceso de información y comunicación. Por otra parte, Rober desgrana en su documento los plazos para realizar las distintas actuaciones que pasan por la renovación completa de la información de la calle, las mediciones de nuevos recorridos, la generación de horarios de servicio o la adaptación de las paradas. Aunque, lo más destacado de este escrito es que Rober rechaza la fórmula para estimar, por parte de los servicios técnicos del área, las reducciones de costes a partir de la reducción de la actividad, en la que el cálculo se realiza de manera proporcional a partir de un precio/kilómetro. El Ayuntamiento asegura que la remodelación de líneas va a permitir la reducción del número de kilómetros y, en consecuencia, del coste del servicio. Sin embargo, Rober asegura que los mecanismos de facturación de la empresa por los servicios que presta al Ayuntamiento pasaron a realizarse por precio/kilómetro a facturación por costes reales del servicio coincidiendo con la puesta en marcha de la remodelación de la LAC y del nuevo contrato de la prestación en junio. Con el nuevo contrato no existe el método utilizado por los servicios técnicos del área para el cálculo de la disminución de costes referido. La concejal de Movilidad, Raquel Ruz, aseguró que Transporte Rober lleva desde la 'era PP' poniendo un contencioso anual al Ayuntamiento porque no acepta el cálculo que se impuso con la llegada de la LAC. "Hay unos procedimientos abiertos que no van a aceptar porque cambiaría todos los contenciosos anteriores", dijo Raquel Ruz que asegura que de momento han ganado aunque han sido recurridos.

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