Granada

El riesgo de consumir cannabis a pesar de ser una 'droga blanda'

  • El Código Penal español no la considera una droga que cause un "grave perjuicio a la salud"

La provincia de Granada es la primera productora de marihuana del país. La provincia de Granada es la primera productora de marihuana del país.

La provincia de Granada es la primera productora de marihuana del país. / JAVIER ALBIÑANA.

El cannabis es un psicotrópico obtenido de la planta de la marihuana (y también del cáñamo en menor medida). Su uso se ha popularizado de forma espectacular en los últimos años, sobre todo entre los jóvenes, que se inician en esta droga a una edad media de 15,8 años en la provincia de Granada. Como ocurre con las demás drogas su consumo "en lugares, vías, establecimientos o transportes públicos, así como la tenencia ilícita, aunque no estuviera destinada al tráfico", está contemplada por la Ley sobre Protección de la Seguridad Ciudadana como una "infracción grave", pudiendo ser sancionado con una multa de entre 300 euros y 30 millones de euros . El Código Penal español no hace referencia al consumo de drogas, tipifica solamente aquellas conductas relacionadas con su comercialización y con la seguridad vial. Los tribunales de justicia no consideran el cannabis dentro de las "drogas que causan grave daño a la salud". Por tal motivo, la pena mínima para quienes lo cultiven, elaboren, trafiquen, faciliten su consumo o lo posean con tales fines será de uno a tres años de prisión y la multa "del tanto al triplo" del valor de la droga.

Sin embargo, una cosa es el ámbito legal y otra el daño que su consumo puede llegar a causar en la salud. Los especialistas en drogadicción alertan de que su dependencia resulta especialmente peligrosa, sobre todo en la juventud, ya que hasta los 20 años el cerebro humano se encuentra aún en formación.

El nivel de pureza del cannabis alcanza el 21%, es un peligro para el consumidor

La responsable de Centro Provincial de Drogodependencias de Granada, Blanca Molina, indica que el tipo de semillas y la forma de cultivo actual del cannabis hace que sea, a día de hoy, mucho más peligroso de lo que era hace una década. Antes el nivel de pureza se estimaba en un 3%, mientras que ahora se eleva en algunos casos hasta el 21%, por lo que "todo eso influye en que los consumidores asuman un riesgo diferente al que corrían antes". Las nuevas técnicas de extracción amplían el porcentaje del principio activo, tetrahidrocannabinol o THC, es decir, el elemento psicoactivo de la droga.

Aunque todos pensamos que no nos ocurrirá nada, que nuestra salud mental es buena, la concatenación de una serie de factores como el consumo temprano de cannabis de forma continuada y los antecedentes familiares pueden desencadenar problemas mentales latentes, por ejemplo, de psicosis. Los cuadros de esquizofrenia son frecuentes en la juventud y precisamente a esas edades se inicia el "coqueteo" con las drogas. Por ello, si no conoces tu historia de salud familiar "el consumo de cannabis puede ser un grave factor de riesgo al que no se le debe restar importancia", señala Blanca Molina.

A pesar de todas las informaciones que alertan sobre el consumo de cannabis, sorprende que la población no tome en serio las advertencias que se hacen al respecto. Su consumo tiene unos efectos psicosociales a medio plazo, provocando el deterioro del aprendizaje, pérdida de memoria y de atención. Sin embargo, también muchos adultos reconocen consumirlo para "relajarse". Incluso existe una gran corriente a favor de su uso medicinal.

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