La situación de las 'kellys' provoca que una de cada diez inspecciones acabe en sanción
En 2017 se realizaron en la provincia 181 controles de trabajo, lo que supone un descenso del 49'8% en los últimos cinco años
Con la entrada de la reforma laboral del año 2012, la situación de las camareras de pisos de los hoteles -conocidas como kellys- comenzó a empeorar. Las empresas empezaron a realizar subcontratas a empresas de limpieza, para realizar el trabajo que desempeñaban las kellys. Sin embargo, el convenio que se ha ido aplicando desde entonces a todas estas 'limpiadoras interinas' era el de limpieza y no el de camarera de pisos. La "excesiva" carga de trabajo o la "escasa" remuneración son otras de las aristas de un problema que vienen denunciando las kellys desde hace tiempo: las malas condiciones laborales a las que tienen que hacer frente.
Tal y como vienen denunciando las camareras de pisos sienten que están "desamparadas" por la ley, ya que incluso han bajado de forma considerable las inspecciones laborales realizadas en este sector, tal y como se demuestra según los datos del Gobierno central aportados en respuesta a una pregunta parlamentaria del diputado del PSOE Miguel Ángel Heredia.
En este sentido, en Granada, la Inspección de Trabajo realizó un total de 181 controles en hoteles durante el 2017, lo que supone una caída del 50% respecto a los últimos cinco años. De ellas, se impusieron 21 sanciones, lo que se traduce en que en una de cada diez inspecciones realizadas el pasado año se cometieron infracciones.
Pese a que Granada se encuentra en la media nacional, ha sido una de las provincias andaluzas en las que más se han reducido las inspecciones de trabajo en este área. En el año 2012, Trabajo realizó 361 controles, de los que el 15% (57) acabaron con sanción.
Un año después, la cifra ascendió a 406 inspecciones -la mayor de los últimos cinco años-, en las que hubo un total de 56 infracciones. En 2014, fueron 290 inspecciones, pero las sanciones repuntaron hasta las 65. Al año siguiente, la cifra de infracciones bajó a 59, pese a que se realizaron 349 inspecciones. Mientras que en 2016, las inspecciones cayeron hasta 183 y las sanciones bajaron a 41.
Este descenso ha sido el segundo más pronunciado de la comunidad Andaluza. El primero corresponde a Jaén con una caída en las inspecciones de más del 61%, mientras que en tercer lugar estaría Córdoba con una bajada del 33%. Todo lo contrario ha ocurrido en Sevilla, donde las inspecciones han crecido un 38%, al pasar de 2013 a 294, siendo esta la provincia andaluza donde más se inspeccionan los hoteles.
Teniendo en cuenta el número de sanciones impuestas en este sector de la hostelería, se han incrementado en Málaga, que ha pasado de 73 en 2012 a 100 en 2017; en Sevilla, que frente a las 24 de 2012, alcanzó el pasado año 34; y Cádiz que registró 35 el 2017, frente a las 33 del 2012.
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