"El sueño de mi vida es hacer una Fundación del Grupo Abades"

02 de enero 2012 - 01:00

En plena celebración del 20 aniversario del Grupo Abades, Julián Martín asegura que su reto para el año que acaba de comenzar es crear una fundación en la que revierta parte de la bonanza de su empresa y con la que pueda trabajar en diversos fines sociales.

-¿Cómo piensan celebrar el 20 aniversario del grupo empresarial?

-Queríamos tener un acto estrella que era la presentación de la Fundación Grupo Abades, es un sueño que tenemos en la empresa y que está paralizado por la situación actual pero será nuestro reto para este nuevo año.

-¿Qué clase de proyectos tiene en mente para poner en marcha dentro de esta fundación?

-Siempre con fines sociales, será una fundación abierta para ayudar. La verdad es que no me gusta decirlo porque está hasta feo, pero el grupo intenta hacer muchas cosas benéficas e intentamos colaborar en todo lo que se nos pide aportando nuestro grano de arena. El espíritu del Grupo Abades es colaborar, compartir y ayudar.

-¿En qué punto se encuentra el proyecto?

-Está muy avanzado. Será una fundación con carácter internacional, habrá una dotación todos los años para fines sociales, benéficos, culturales... y unos patronos independientes. Abades también tiene dificultades con la crisis pero vamos parcheando y vamos tirando. Yo también tengo deudas y sigo endeudándome porque los negocios no dan para pagar, dan para crecer e invertir. En Abades nunca hemos repartido dividendos, lo que nos permite ir creciendo.

-Pero habrá conseguido una buena liquidez...

-La filosofía de una empresa no es ganar dinero sino crear riqueza, y la gente se confunde y quiere crear negocios para ser ricos. Yo no tengo negocios para ser rico sino para generar riqueza y puestos de trabajo, ilusión, nuevas expectativas... Esa es la filosofía de mi empresa. A mí no me motiva ganar dinero sino pagar todo aquello a lo que mis empresas se comprometen.

-Sus proveedores estarán entonces contentos.

-A día de hoy cumplimos al cien por cien con nuestros compromisos, entidades financieras, proveedores, empleados. No podemos crecer si vamos dejando proveedores y administraciones por el camino. Yo también he pasado por dificultades, cuando empezaba no podía pagar a la Seguridad Social, pero tienes que poner tu aval, negociar... pero siempre hay que dar la cara en los negocios. Cuando Abades nació después del 93 hubo unos años de crisis tremendos, nos pilló en pleno crecimiento, empecé en la peor época, no había experiencia, éramos muy jóvenes y teníamos todo pendiente de pago. Hicimos una inversión muy fuerte en torno a los mil millones de pesetas sin tenerlos, tuvimos que engañar a todos los bancos y a esto hubo que hacerle frente dando la cara. Hoy por hoy presumimos de que no hay nadie que pueda levantar el dedo y decir que el Grupo Abades le debe un céntimo.

-¿Cree que en esta ciudad las empresas tienen apoyo suficiente?

-Aquí los empresarios no hemos estado unidos. Granada es una ciudad muy especial en la que hemos asistido a numerosas discrepancias y esto al final hace más fuerte a los políticos y más débiles a los empresarios. Tú no puedes ir a un sitio bajo el prisma de la envidia, el odio y el resentimiento. Aquí estamos permanentemente en la disputa, es algo que no llego a entender, en época de crisis la unión en los sectores es una de las cosas principales y aquí carecemos de ella.

-¿Qué le falta a Granada para despegar?

-En Granada existen muchas posibilidades pero tenemos una dificultad importante que son las comunicaciones. El aeropuerto y el AVE son dos motores para que entren los congresos y Granada no tienen ninguno de los dos, ni tampoco buenas carreteras. Cuando se elige un destino se elige calidad hotelera, monumental, turística y un palacio de congresos, además de todo esto la ciudad tiene tantísimo renombre mundial que si esos detalles se pudieran solventar Granada sería equivalente a un Viena, Budapest o Roma.

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