Granada

En verano preocupa más la apariencia física que la salud

  • Los tratamientos de belleza y adelgazamiento aumentan durante la época estival, mientras que los masajes o ejercicios de relajación se posponen hasta el invierno

Con el calor aumenta nuestro lado más coqueto y el afán por cuidar el aspecto físico y la vestimenta. Las visitas al centro de belleza aumentan durante esta época del año y se distinguen con claridad los tipos de tratamientos más demandados.

Durante el invierno y hasta finales de mayo se realizan más procesos corporales relacionados con la salud, como los masajes, el yoga o la radiofrecuencia.

Maribel Rodríguez, propietaria de un centro de belleza en Granada, explica en qué consiste este último. "Se trata de un método que genera un campo eléctrico, el calor producido mejora la celulitis y la flacidez. Este tipo de tratamientos preparan la piel para el verano y luego el moreno es mucho más bonito", explica. Similar es lo que ocurre con las dietas de la famosa operación bikini, se hace el sacrificio durante los meses previos al calor para más tarde estar en forma.

En cambio, con la llegada de las altas temperaturas aumentan las visitas a la playa, por lo que las depilaciones por todo el cuerpo son incesantes en los centros de belleza. "Cada vez más la gente se está concienciando de que hay que cuidarse durante todo el año. Sin embargo, el trabajo de invierno es muy diferente al de ahora", cuenta Maribel. "Las clientas una vez al mes se hacen la manicura o la pedicura, pero en estas fechas también se hacen tratamientos faciales y depilaciones con cera, además de algunos tratamiento de adelgazamiento".

La tecnología avanza a pasos forzados también en este sector y los tratamientos adelgazantes ya no se limitan a cuidar la alimentación y a hacer ejercicio. El método de pérdida de peso Silhouwell, cada vez más conocido, se realiza a través de unas máquinas que crean un ejercicio aeróbico. "Cuando empezamos a andar lo primero que se pierde son los azúcares de la sangre y de los músculos y después se empiezan a perder las grasas, por eso nos salen agujetas, porque perdemos lo que nos da la energía que es el azúcar", aclara Maribel.

Sin embargo, con estas máquinas, la grasa es lo primero que empieza a perderse. Se engaña al hipotálamo al darle calor y ejercicio, obligando al metabolismo a perderlas, según las explicaciones de esta experta en belleza.

Las máquinas, únicas en Granada y provenientes de Italia, de ahí el color rojo de Ferrari, remodelan la figura, sin estrés ni fatiga, garantizando la relajación. Este novedoso tratamiento está compuesto de tres pasos. En primer lugar hay que hacer un análisis de composición corporal, que diagnostica el nivel de obesidad, la grasa acumulada en la musculatura o la evaluación nutricional (cantidad de proteínas y minerales) y según estos datos se delimitarán las características del tratamiento. Seguidamente se empieza con el proceso en la primera de las máquinas, que da masajes y calor. "Es una especie de peeling más profundo, así todos los productos que pongamos después penetrarán mucho mejor" explica Maribel. Para este paso se requieren un par de sesiones, dependiendo de las necesidades de cada persona. Y para finalizar el tratamiento Silhouwell hay que adentrarse en la segunda de las máquinas. "Lleva pedales y contador de los latidos del corazón. Si la paciente se pasa de las pulsaciones adecuadas, salta un pitido. También lleva televisión y radio para que el proceso resulte más entretenido", asegura Maribel.

Las personas que consumen este tipo de tratamientos más innovadores son mujeres con edades comprendidas entre los 40 y los 65 años, a las que les gusta cuidarse y con una cierta estabilidad económica. En cambio, las mujeres más jóvenes y los hombres se centran en los tratamientos más sencillos, y por lo tanto más económicos, como las depilaciones, tanto con cera como con láser o los tratamientos faciales anti manchas o anti acné.

Según cuenta Maribel o Susana Gutiérrez, también profesional del sector, los desempleados acude poco o nada a los centros de belleza, situación que se agravará en septiembre con la subida del IVA. "Estamos en una época en la que la imagen es muy importante pero mucha gente no puede permitirse cuidar su aspecto, aunque a veces sí que se hacen alguna manicura y piden consejos sobre el maquillaje o la ropa más adecuada para una entrevista de trabajo" explica la primera. "Lo que sí es cierto es que cuando hay crisis, y sobre todo en verano, se venden más las líneas de colores vivos como el rojo o el naranja en el maquillaje, estos tonos aportan seguridad y autoestima", asegura Maribel.

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