Vigilancia activa en el embalse de Cubillas, que alivia agua y está al 105% de su capacidad
El pantano desembalsó hasta ayer el 17% de su capacidad para poder hacer frente a la avenida de agua de Leonardo, que lo ha llenado en menos de un día
Última hora de la situación de los ríos y embalses de Granada: El Portillo, La Bolera y Quéntar, en nivel rojo
El vetusto pantano de Cubillas, inaugurado en 1953, está siendo objeto de especial vigilancia por parte de las autoridades ya que se encuentra en situación de nivel naranja y está al 105% de su capacidad, por lo que se encuentra aliviando agua. La situación ha provocado la curiosidad de muchos vecinos, que se han acercado al embalse a contemplar la caída del agua desde el puente de la antigua carretera N-323, que eso sí, ha sufrido la caída de un árbol que ha sido retirado. El caudal desembalsado superaba los 65 metros cúbicos por segundo a primera hora de este jueves, pero el nivel ha ido decayendo hasta que ha vuelto a repuntar durante la tarde. La última medición registrada a las cuatro de la tarde indica un aumento del caudal desaguado de 52 metros cúbicos por segundo.
La alcaldesa de Atarfe, Yolanda Fernández, en cuyo municipio se encuentra el embalse, explicó que en estos momentos se vive una situación de normalidad a pesar del aumento del desembalse del pantano. "Se ha vuelto a desaguar este jueves pero con menos volumen, y aunque ha subido el nivel de los ríos, no ha sido tan rápido", explica la regidora de la localidad. El pantano de Cubillas recoge las aguas del río del mismo nombre y está construido justo en su afluencia con río Colomera, donde se une frente al aliviadero y la presa.
Por este motivo, Fernández explicó que "anteayer se tomó la decisión de cortar el acceso a los cortijos a Caparacena por la carretera GR-3412 debido a que el desembalse que se estaba produciendo podía provocar algún accidente". El Ayuntamiento habilitó entonces una señalización para permitir estos accesos pero a través de Pinos Puente. El miércoles la situación había mejorado. "Al ver que no había riesgo, reabrimos el paso", relata la alcaldesa, que aun así mantiene el seguimiento de la situación en contacto con la CHG.
En la última semana el embalse de Cubillas, ante los avisos de lluvias, ha ido desembalsando agua de forma regulada pero constante, con caudales de 10 metros cúbicos por segundo entre el 30 de enero y el 1 de febrero, y del 2,5 hasta el día 2 a mediodía. Ya el martes empezó a desembalsar de forma más importante con caudales de 20 metros cúbicos por segundo hasta las tres de la tarde de ayer, que se cortó el flujo. Estos desembalses hicieron que el pantano pasase de tener 10,69 hectómetros cúbicos almacenados el pasado viernes a los 8,48 ayer a las siete de la mañana. Es decir, el pantano perdió un 17% de su capacidad y pasar del 79% de llenado al 62% para poder hacer frente a la crecida de la borrasca Leonardo.
A las cinco de la mañana de este jueves se ha empezado a desembalsar de urgencia para asumir todo el agua que llega al pantano, que por su antigüedad, requiere de especial atención. A las siete de esta mañana se evacuaban por encima de los 50 metros cúbicos por segundo, entrando en alerta naranja de la que solo ha estado fuera unas horas.
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