Granada CF

El gran problema del Granada es que no le gana a nadie

Lamentos de Uzuni durante el partido ante el Almería

Lamentos de Uzuni durante el partido ante el Almería / Antonio L. Juárez / Photographerssports (Granada)

Las ruedas de prensa de Alexander Medina son como el Tour de Francia o como algunos programas radiofónicos vespertinos de deportes: si te las pones de fondo mientras descansas tras el almuerzo son cojonudas para coger el sueño en la siesta.

Cacique se afana jornada a jornada en explicar los motivos por lo que su equipo no gana, pero ya no convence a nadie. Calma, tranquilidad, posicionamientos, ansiedad… fueron algunos de los términos usados por el técnico para tratar de explicar los motivos de que el Granada no venciera al Almería.

Más allá de cualquier excusa, discusión o análisis, se alza el gran problema del Granada, que es que no le gana a nadie esta temporada. No alcanza los niveles del Almería, con 25 jornadas sin vencer, pero casi, ya que sólo ha ganado dos partidos en dos decenas y media de jornadas y uno en las 21 fechas más recientes. Un auténtico esperpento.

El Granada es un equipo tan inconstante como incapaz. Sus mejores momentos le dan para defender con uno menos una hora ante Las Palmas o para rozar la victoria ante el Barcelona en el Lluis Companys, pero sus peores argumentos, que son los más esta campaña, le hacen abrazar el ridículo en una primera parte ante el Almería impropia de alguien que desea salvarse.

Seguramente esa inconstancia sea fruto de la citada incapacidad. Los diez refuerzos invernales han mejorado algunas posiciones concretas, pero no todas y, lo que es peor, no han mejorado el nivel general colectivo del grupo, que sigue siendo paupérrimo para competir en Primera.

Argumentos pobres

Tampoco ha mejorado en demasía Cacique Medina a Paco López. En once jornadas ha sacado un punto más, un balance pobre cuando de hacer un papel extraordinario para salvarse se trata. Las puertas a cero siguen brillando por su ausencia y los goles a favor caen con cuentagotas. Como es sabido, las victorias se siguen esperando.

Busca Medina argumentos positivos y apunta que antes estaban a tres victorias de la salvación y ahora están a dos, que es como decir que no vas a morir mañana sino pasado. Es preocupante observar que lo de decir tonterías en sala de prensa no sólo le pasa a Xavi y su liderato con el big data.

Tiene razón Medina en quejarse del VAR. Se contó años atrás cuando se puso en marcha que solo iba a entrar en acción para rearbitrar errores claros y manifiestos del colegiado. Es mentira, una más. Por ejemplo, pitar penalti en la jugada entre Pubill y Maouassa no es un error claro y manifiesto desde el momento en que tanto la Sala VOR como luego el trencilla tratan de medir la fuerza del contacto, que claramente existe, entre el defensa y el atacante.

Tiene razón Medina en que el VAR ha perjudicado claramente al Granada en la mayoría de los últimos encuentros. Siempre ha ido en contra de los rojiblancos. Lo que no sirve como amparo ni como excusa para la mala marcha y la mala situación del equipo en LaLiga.

Dejen a la afición

El Granada se ha pasado la semana con vídeos y mensajes motivacionales a la afición, como si la grada no demostrara domingo a domingo que está suficientemente motivada y volcada con su equipo. Nos habría ido mejor si más de uno en el club hubiera gastado las energías que dedica a pedir el apoyo de la afición a solicitar que se hagan las cosas mejor de puertas hacia dentro.

Dejen tranquila a la afición, que es la única que aprueba con nota este año, y dediquen sus fuerzas a no hacer tanto el lelo cuando de tomar decisiones importantes se trata.

Por cierto, bastante paciencia tiene la grada y bastante bien se porta con el equipo para el bochornoso espectáculo que ve día sí y día también en el Nuevo Los Cármenes. Que no quiero pensar lo que hubiera pasado si la primera parte ante el Almería la firma otro equipo en otro escenario con una afición mucho menos condescendiente.

El filial

El paso de las jornadas sigue cubriendo de gloria a aquel que decidió la destitución de Juan Antonio Milla en el Recreativo. Pese a los refuerzos invernales, el equipo va a peor en lugar de a mejor. Y que quede claro que la culpa tampoco es de Germán, que tiene lo que tiene, sino de aquel que decidió prescindir del anterior entrenador.

Tardando están desde hace tiempo los responsables del club en echar al lumbreras que tomó la decisión. Si no lo hacen serán cómplices de lo que ocurre con el Recreativo, otro que tampoco le gana a nadie.

   

Tags

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios