Athletic-Granada CF

Ni pueden ni les dejan en Bilbao

  • El Granada empieza el partido con un 1-4-1-4-1 y lo termina con un 1-4-4-2 en un choque marcado por la polémica acción del 1-0 que marcó el encuentro

Yangel Herrera golpea el balón en una acción del partido en Bilbao Yangel Herrera golpea el balón en una acción del partido en Bilbao

Yangel Herrera golpea el balón en una acción del partido en Bilbao / Agencia LOF (Bilbao)

El Granada CF perdió por 2-0 en el campo del Athletic en un un partido en el que los rojiblancos ni pudieron, porque fueron inferiores al rival y no hicieron méritos suficientes para lograr un buen resultado, ni les dejaron, ya que en la acción del 1-0, que al final es la que marca claramente el encuentro, hubo un grave error de Cordero Vega, el colegiado del choque, que no fue corregida por un VAR que justo después, cuando Rui Silva para un penalti que nunca debió lanzarse, sigue un criterio diferente al usado menos de 24 horas antes, en el encuentro entre el Valencia y el Villarreal.No hay duda de que el VAR mejora y hace más justo el fútbol, mas el problema llega cuando no entra, como está estipulado, en errores claros y, encima, se aplica de una manera en unos campos y para unos equipos y de otra en escenarios diferentes y con distintas escuadras.

Es obvio que Domingos Duarte hace la estupidez de la temporada al caer en la provocación de Raúl García y darle un leve empujón. Leve, no para que el veterano atacante se vaya al suelo, pero empujón sancionable al fin y al cabo con el reglamento en la mano.

El mismo que se debería haber tenido en cuenta para señalar el empujón de Dani García a Quini en la primera acción de esa jugada y el de Raúl García a Domingos que provoca su reacción. Las imágenes muestran que son dos infracciones claras. No las ve Cordero Vega, vale, se acepta pulpo como animal de compañía. ¿Y el VAR?

Más hechos

Rui Silva para la pena máxima con una gran intervención, aunque el VAR indica que se tiene que repetir el lanzamiento porque el luso tiene el pie despegado unos centímetros de la línea cuando golpea el balón Raúl García. Son sólo unos centímetros, algo casi inapreciable, el pie está casi en la línea, pero la acción está bien rearbitrada.

Venga, se acepta también lagartija como animal de compañía. Pero entonces como demonios se explica que la misma herramienta tecnológica no hiciera repetir, en circunstancias similares y ahí están las imágenes, el penalti parado por Cillesen en el Valencia-Villarreal del sábado, en el que el pie del meta che estaba en la misma situación que el de Rui Silva.

Se puede ser del Granada, del Athletic, del Bollullos o del Amorebieta pero los hechos relatados son indiscutibles, inapelables, objetivos. Ahí están las imágenes que los muestran. También es real que desde que el equipo rojiblanco está arriba ha tenido poca suerte con los arbitrajes.

A ver si pronto cambia la racha de los malos resultados y también la de los arbitrajes poco afortunados, con el piscinazo de Correa que lo mandaba a la calle en el primer tiempo contra el Atlético, por ejemplo, aún en la memoría.

Nuevo dibujo

Pudo contar Diego Martínez por primera vez en la presente temporada con el trivote en la medular que parece de más garantías: Gonalons, Montoro y Yangel Herrera. Además del venezolano, que reemplazó a Machís, respecto al pasado partido contra el Atlético también retornaron a la titularidad Machís por Vadillo y Martínez por el lesionado Germán. Con esto, formó el Granada con un 1-4-1-4-1, con Montoro y Yangel Herrera como interiores, algo más adelantados que Gonalons. Pese al buen inicio de encuentro de los rojiblancos, el Granada tuva poca profundidad. Víctor Díaz y Quini percutieron muy poco por sus bandas y Montoro era el único que trataba de encontrar envíos buenos.

Cambios que no sirven

Igual que en la mayoría de ocasiones los cambios de Diego Martínez han servido para cambiar la dinámica a favor, ante el Athletic no ocurrió esto. Pese a otro buen inicio de segunda tiempo, esta vez a lomos de un vertical Machís, el Granada no mereció empatar y apenas creó peligro pese a ir por debajo en el marcador.

Ni Vadillo, que llegó en el 2-0 más tarde que Yuri, al que tenía que marcar, ni Carlos Fernández mejoraron a un conjunto que tras la entrada del atacante sevillano se situó en un 1-4-4-2 que ya se mantuvo hasta el final, con Antonio Puertas como segundo punta tras salir del campo Soldado en el segundo acto.

Pese al 1-0, apenas hubo opción de empatar. Quedaba un cambio pero el banquillo estuvo lento y cuando ingresó al campo Yan Eteki estaba el ‘pescao, y en esta ocasión también el cordero, ya vendido.

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