Barcelona-Granada

Sólo el árbitro pudo con el Granada

  • Valentín Pizarro Gómez facilita la victoria local en el Nou Camp con una muy rigurosa expulsión de Germán que mermó a un Granada que hasta entonces había sido capaz de frenar al Barcelona

Machís deja atrás a Arturo Vidal, con el árbitro pendiente de la acción Machís deja atrás a Arturo Vidal, con el árbitro pendiente de la acción

Machís deja atrás a Arturo Vidal, con el árbitro pendiente de la acción / Agencia LOF (Barcelona)

Es muy posible que si Germán no hubiera sido expulsado y el Granada acabado el partido con once también hubiese perdido, que el esperado gol del Barça llegara en cualquier momento con los mismos jugadores los dos equipos sobre el campo.

Pero eso no se sabrá nunca. Y no se conocerá porque Valentín Pizarro Gómez, el trencilla del choque, se encargó de desequilibrar el partido a favor de los locales expulsando a Germán.

La doble amarilla es muy rigurosa si se analizan las dos faltas cometidas, sobre todo la segunda, y tremendamente injusta si se comprueba el doble rasero de medir del colegiado.

Arturo Vidal, por ejemplo, no vio ninguna tarjeta pese a cortar con sendas faltas dos prometedores ataques de Machís.

El Granada paró al Barcelona, hizo todo lo que estuvo en su mano para traerse un punto que, visto lo visto, mereció con creces, mas no pudo con Valentín.

El madrileño debilitó a los nazaríes cuando el choque encaraba la recta final con 0-0 y, en gran medida, evitó un resultado histórico.

Cuatro cambios

La primera visita del Granada de Diego Martínez al Nou Camp llevó al técnico a realizar cuatro cambios en su once inicial respecto al equipo que hace quince días se impuso al Mallorca.

Con la baja por lesión de Montoro, el técnico recuperó para la medular a Gonalons tras cumplir sanción y a Azeez, que había jugado muy poco en los últimos encuentros pero que firmó un gran papel en la victoria nazarí ante los azulgranas en la primera vuelta.

Además. Foulquier actuó como lateral zurdo en lugar del ‘tocado’ durante la semana Carlos Neva, mientras que Vadillo relevó a Antonio Puertas en la banda diestra del ataque.

No sólo hizo cambios Diego en su once, sino que también varió su esquema tras varios encuentros consecutivos apostando por el 1-4-4-2.

Al recuperar a Azeez para la media punta regresó al 1-4-2-3-1, dibujo que más ha utilizado durante su periplo en el club. Como sólo jugó con un delantero, Carlos Fernández fue titular y Soldado suplente, ocupando un banquillo en el que no estaba Álex Martínez al ser el descartado de la lista de 19 expedicionarios.

Líneas juntas

Ante el Barcelona, y más ante el nuevo Barça de Quique Setién, estaba claro que la posesión iba a ser de forma abrumadora del equipo local. Fue así, aunque el Granada fue capaz de defenderse con bastante orden y tuvo la virtud de tener siempre sus líneas bastante juntas.

Los centrocampistas locales estuvieron bien cerrados y el cuadro culé sólo encontraba vías de entrada cuando Messi aparecía, algo que hizo ante el Granada y que hace ante todos los equipos del mundo. Con el balón fue otro cantar. Pese a los intentos de salir tocando siempre que se pudiera, la presión azulgana obligó a hacerlo de forma habitual con balones en largo de Rui Silva.

Foulquier y Víctor Díaz, los laterales del equipo, no se incorporaron al ataque simplemente porque el Granada no fue capaz de trenzar ataques largos que permitieran sus incorporaciones. En la segunda parte sí que subieron algo más, aunque pocos veces pudieron crear peligro.

Yangel al campo

Había sufrido poco el Granada en la primera y tampoco lo pasó mal en la reanudación, en la que incluso fue más valiente con el balón y jugó más en campo en contrario.

Gonalons tocó más bola y coordinó los ataques de los suyos, bien acompañado por Yangel Herrera, que entró por Azeez en el primer cambio visitante.

El Granada mantuvo el mismo dibujo, aunque en la medular Gonalons se quedó como pivote único y tanto el venezolano como Yan Eteki por delante, aunque muy pegados a él.

Defensa de cinco, gol y defensa de cuatro

Tampoco varió nada con la entrada de Antonio Puertas por Vadillo, aunque la expulsión sí que alteró el dibujo.

Pisó el césped Martínez por Yan Eteki, que poco antes había rozado la gloria con su chut al palo, y mutó el Granada a un 1-5-3-1, con Víctor Díaz de central y Antonio Puertas y Foulquier de carrileros.

Tras el gol, y ya hasta el final, volvió el almeriense a adelantarse y el equipo a la línea de cuatro atrás para formar en un 1-4-4-1.

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