Granada CF-PSV Eindhoven | La pizarra

Paso atrás del Granada

  • Los de Diego Martínez acusan el hecho de tener retrasar varios metros su disposición inicial

El cancerbero del PSV despeja el balón ante la presión de Roberto Soldado. El cancerbero del PSV despeja el balón ante la presión de Roberto Soldado.

El cancerbero del PSV despeja el balón ante la presión de Roberto Soldado. / Antonio L. Juárez / Photographerssports (Granada)

El planteamiento de Diego Martínez para acometer el encuentro ante el PSV Eindhoven siguió la línea continuista del resto de la temporada. El técnico vigués optó por Vallejo en el lateral derecho y otorgó, de nuevo en Europa, la titularidad a Alberto Soro.

Roberto Soldado, indiscutible en las grandes citas, le ganó la partida a Jorge Molina y Luis Javier Suárez en la disputa por el puesto de ariete. Germán, por Nehuén, y Machís fueron los únicos cambios respecto al once que empató frente al Omonia Nicosia.

Los rojiblancos retrasaron sus líneas Los rojiblancos retrasaron sus líneas

Los rojiblancos retrasaron sus líneas

Una vez iniciado el encuentro, el Granada CF retrasó su disposición varios metros más de lo habitual, dejando demasiado espacio a un PSV que terminó por aprovecharlo. Cuando los rojiblancos quisieron reaccionar, era demasiado tarde. Por suerte para los nazaríes, el Omonia hizo sus deberes y, con su victoria frente al PAOK, clasificó a los pupilos de Diego Martínez.

Salida de balón

El triángulo invertido formado por Germán Sánchez, Domingos Duarte y Gonalons fue el encargado de intentar, sin éxito, dar una salida limpia al balón desde atrás. Los centrales, muy abiertos, hicieron hueco para que el francés se incrustase en el centro de la zaga. El plan, no obstante, naufragó durante la primera mitad debido a una ordenada presión del PSV que drenó las pretensiones granadinistas.

Juntos

El Granada optó porque el partido se jugase en muy poquitos metros. Las líneas del cuadro rojiblanco, muy juntas y retrasadas, permitieron tocar con facilidad a un PSV que, entonado, generó peligro con demasiada comodidad.

Machís remata de cabeza. Machís remata de cabeza.

Machís remata de cabeza. / Antonio L. Juárez / Photographerssports (Granada)

Los nazaríes, con poco más del treinta por ciento de posesión en la primera parte, apenas pudieron inquietar la portería holandesa. Los de Roger Schmidt, sin embargo, sí supieron aprovechar las circunstancias que les otorgó el choque y encontraron tanto en Götze como en la parte derecha del Granada todo un filón para crear oportunidades que pudiesen desembocar en el tanto de la victoria.

Flanco derecho

El PSV encontró en el costado diestro del Granada toda una mina en la que picar. Los holandeses lograron oro y diamantes al martillear los espacios que Vallejo y Soro, jugadores de banda de forma circunstancial, fueron dejando a lo largo de su estancia en dicha posición. Por aquí filtró el conjunto rival un pase que acabó significando el 0-1 que condenó al Granada CF. Diego Martínez reaccionó tras el descanso incorporando a Foulquier y Luis Javier Suárez.

Respuesta

El ingreso en el campo de Foulquier y Suárez, pese a no cambiar el dibujo, sacudió los cimientos de un sistema que estaba dormido. Vallejo pasó al centro de la zaga y Machís cambió de banda para dejar vía libre al colombiano por el costado zurdo del ataque.

Las sustituciones reactivaron a los nazaríes y, como consecuencia, estos adelantaron varios metros sus líneas, encajonando en muchas fases del juego al gigante holandés.

4-4-2

El Granada olió la sangre y transformó su sistema con tres centrocampistas en un ofensivo 4-4-2. Luis Milla dejó su puesto en el once y Jorge Molina ocupó la posición de delantero. Primero, con Soldado, y después, con Suárez. Ninguna de las combinaciones ofensivas del cuadro rojiblanco terminó por funcionar frente al estudiado planteamiento de un acertado PSV.

Sustituciones

Más que los cambios como tal, lo que funcionó en las filas nazaríes fue el agitar el partido. Foulquier, aún sin estar acertado, mejoró el rendimiento de los suyos al dar profundidad al equipo con llegadas hasta línea de fondo. Luis Suárez, voluntarioso, lo intentó de todas las maneras sin llegar a inquietar al guardameta holandés, que vivió una plácida noche sobre el césped del Nuevo Los Cármenes al recibir sólo un remate entre los tres palos.

Molina, al igual que Soldado, no acabó por encontrar su sitio en un partido que pedía más intensidad que pausa. Antonio Puertas, el último cambio realizado por Diego, otorgó más posibilidades a los suyos. El Granada no paró de intentar hacer llegar envíos en largo, cruzados, para que el ‘10’ nazarí hiciese uso de su corpulencia a la hora de pelear balones.

Clasificados

Lejos de resultadismos, sistemas, dibujos o rachas preocupantes, el Granada sólo puede sacar una conclusión. Y una buena. Pocos clubes pueden presumir de pasar a la siguiente ronda de una competición europea perdiendo y a falta de un encuentro por disputarse. El próximo y último choque ante el PAOK servirá para dar aire a un equipo histórico.

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