Wakaso hace bueno el esquema

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Pese a que el ghanés termina desfondado, su diana y su brega incansable liberan en la medular a otros hombres claves en la imaginación

Los cinco zagueros siguen sin aportar seguridad atrás

Wakaso hace bueno el esquema
Wakaso hace bueno el esquema
Víctor Olivencia

Granada, 02 de marzo 2017 - 02:34

Cuando una escuadra está tan necesitada como el Granada CF en la actualidad, más que el dibujo, que los protagonistas o que cualquier otra circunstancia, lo que importa es vencer. Y el Granada CF lo logró ayer. A pesar de ello, al análisis del esquema táctico que propuso ayer Lucas Alcaraz no puede esquivar aspectos fundamentales que podrían haber provocado una hecatombe final en forma de remontada alavesa. El torbellino en el que se convirtió en el último tramo el compromiso -previsible, por otro lado, con la acumulación de tensión propia de la inseguridad del resultado- hizo saltar cualquier plan técnico de uno u otro míster, pero, a grandes trazos, el choque se movió por donde quiso el preparador local. Ahí, jugó un papel esencial Wakaso Mubarak.

Un bravo 'torillo'

El centrocampista africano se ha erigido como hombre esencial en el esbozo de los suyos. Es incansable, su brega es ejemplar, trabaja por tres y no está exento de llegada y calidad. Todo ello, es más, libera a muchos de sus compañeros para dar rienda suelta a su imaginación ofensiva, llámense Carcela o Pereira. El '8' granadinista es un búfalo -o un 'torillo', como le bautizó este periódico hace unas semanas- y ayer, incluso, se visitó dekiller. Hace mejor al resto de sus compañeros y se complementa a la perfección con Uche Agbo.

necesita mejorar

Los cinco atrás, a priori, eran los encargados de aportar más consistencia y solidez. Sin embargo, los vitorianos intimidaron bastante, especialmente con varias contras en las que la fragilidad ganó terreno a la aspiración de densidad de los rojiblancos. Fueron momentos, pocos al principio y más numerosos conforme avanzó el crono, en los que los granadinos dieron la impresión de no estar tan arropados como parecía en la teoría y en el boceto. Resistieron las acometidas -tímidas, eso sí- del Alavés antes del asueto, no encajaron, pero la retaguardia protagonizó acciones impropias del nivel exigido por la categoría en ciertas ocasiones.

lo bueno

Cierto es que Alcaraz y los suyos propusieron más, sobre todo cuando los nervios les dejaron. No obstante, no es el cuadro albiazul característico por gustarse en las combinaciones. La efectividad y el juego fácil son sus formas de vida, y más después de la ausencia por sanción del canterano madridista Llorente, uno de los encargados de poner orden y violín entre tanto timbal. El Granada CF tuvo más presencia, pero sus imprecisiones le lastraron. Le costó combinar y la pelota parada tampoco resultó eficaz. Curiosamente, la diana del ghanés llegó en una de los aspectos donde menos ha destacado este curso el conjunto de franjas horizontales: las segundas jugadas y la ocupación racional de los espacios.

nervios propios

Los peores momentos de los rojiblancos llegaron cuando, con ventaja de dos goles, retrasaron líneas -o los de Pellegrino las adelantaron- y encajaron. La excitación y la angustia por ganar se hicieron presa de los locales y eso impulsó a un Alavés que estuvo a punto de firmar las tablas. Nerviosismo propio de la envergadura del partido pero que no costó sangre, para alegría de la hinchada granadinista.

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