Granada-Osasuna | Crónica y resultado Todo sigue igual en Los Cármenes (1-0)

  • Un gol de Domingos Duarte en el minuto 37 vale a los de Diego Martínez para sumar su tercera victoria consecutiva en casa ante el Osasuna

  • Los rojiblancos se colocan en segunda posición de forma provisional

Domingos Duarte celebra el 1-0 en Los Cármenes ante el Osasuna. Domingos Duarte celebra el 1-0 en Los Cármenes ante el Osasuna.

Domingos Duarte celebra el 1-0 en Los Cármenes ante el Osasuna. / Álex Cámara

El cántico con el que la afición del Granada CF despidió a sus jugadores, demostró que la ilusión que genera este equipo en su regreso a LaLiga Santander va más allá de los resultados. Orgullosos de nuestros jugadores fue lo que se escuchó en las gradas de Los Cármenes tras una nueva victoria de los de Diego Martínez, que no parecen haber perdido ni un ápice de sus principales características en su juego tras el parón de la competición. Se venció por la mínima y gracias al balón parado a Osasuna, un rival incómodo ante el que había que tener paciencia. Algo que ya han demostrado más de una vez los rojiblancos. Se inicia la novena jornada en segunda plaza. Y eso ya es mucho decir.

No fue, ni mucho menos, la mejor primera mitad de los rojiblancos en la temporada. Todo lo contrario. El planteamiento de Jagoba Arrasate, que alineó a tres centrocampistas de corte defensivo como Oier, Jon Moncayola y Darko Brasanac, ahogó la creación de los de Martínez, que sin Ángel Montoro sobre el césped, no encontraron a una brújula que guiara su juego ofensivo.

Faltó el guía

Maxime Gonalons no tiene ese perfil y Yangel Herrera, pese a intentarlo y abarcar mucho terreno, no tiene la pausa suficiente con el cuero en sus pies. Por ello, el técnico vigués optó por darle una oportunidad de inicio a Carlos Fernández, con la idea de ayudar a ambos pivotes. Pero sin balón, la función del sevillano quedó en nada. Fue por medio de un juego mucho más directo de lo habitual como el Granada CF trató de buscar el arco de Rubén, que tuvo muy poco trabajo en los primeros cuarenta y cinco minutos.

Yangel Herrera realizó un gran trabajo en la medular del Granada CF. Yangel Herrera realizó un gran trabajo en la medular del Granada CF.

Yangel Herrera realizó un gran trabajo en la medular del Granada CF. / Álex Cámara

Muy incómodos, los locales fueron siendo poco a poco dominados por los pamploneses, que salieron con velocidad al contragolpe, aunque la dupla formada por Domingos Duarte y Martínez, en especial el portugués, solventó las acciones peligrosas de los navarros gracias a su concentración. Fue tal el aburrimiento en la grada que hubo que esperar al cuarto de hora para que ambos equipos asustaran a su rival. Lo hizo primero Yangel Herrera con un flojo disparo que llegó a las manos de Rubén. La respuesta no tardó en llegar pues Brandon remató al lateral de la red de Rui Silva.

Pestiño

El dominador del choque era el Osasuna, que pudo adelantarse en el marcador en una buena acción ofensiva que permitió a Brandon pisar área pero Duarte, muy rápido, evitó que el rubio delantero navarro rematase. Sin embargo, el cuero le llegó a Brasanac que, con la zurda, intentó batir a Rui Silva que cerró muchos espacios y despejó el esférico con su cuerpo. Un susto que hizo despertar a Los Cármenes, que comenzó a animar a sus jugadores pese a que el partido era un pestiño. El bloque de Martínez se lo había ganado en las ocho primeras jornadas de competición.

El conjunto de Diego Martínez tira de solidaridad para amarrar otra victoria

Y parece que ese ánimo cambió la dinámica del choque, pues en la recta final del primer acto se pisó mucho más campo rival. Tuvo que ser por medio de la estrategia cuando los rojiblancos se adelantaron en el marcador. De nuevo a balón parado, y de nuevo con Vadillo como maestro de ceremonias. El gaditano centró tenso al punto de penalti una falta lateral que Domingos Duarte, entrando como un ferri desde atrás, remató con la testa ante Rubén, que tocó el cuero pero no pudo evitar que se alojara en su portería.

Estrategia

El balón parado dio su fruto una vez más y el gol animó a los nazaríes, que pudieron ampliar su renta por medio de Carlos Fernández, que intentó batir a Rubén de cabeza tras un centro de Víctor Díaz. Fue la última acción de una trabada y fea primera mitad, como se esperaba, pero que dio un rédito inesperado para los méritos realizados.

El cambio

La tónica no varió tras el receso. La posesión seguía siendo visitante, con poco peligro, pero visitante. Eso se apreció en el banquillo local, que antes de la hora de partido ordenó la salida de Roberto Soldado del terreno de juego para dar entrada a Azeez y así equiparar fuerzas en la medular. Y aunque pareció un cambio defensivo, solucionó en parte los problemas de los granadinos, que no es que gozaran de más posesión pero sí sufrieron menos.

Puertas no brilló en ataque pero ayudó mucho en defensa. Puertas no brilló en ataque pero ayudó mucho en defensa.

Puertas no brilló en ataque pero ayudó mucho en defensa. / Álex Cámara

De hecho, la sentencia pudo llegar en el 61’ si Carlos Fernández, en boca de gol, no llega a fallar una ocasión clarísima tras una gran acción individual de Álvaro Vadillo. No se aprovechó y Osasuna, al que le costó más llegar al área rojiblanca, tuvo que tirar de la calidad de su jugadores para desarmar el orden defensivo del Granada CF. La más clara llegó con un excelente disparo desde el centro del campo de Roberto Torres, que vio adelantado a Rui Silva, pero la reacción del guardameta portugués fue extraordinaria, logrando desviar el balón mientras reculaba hacia atrás para tocar con la punta de su manopla un cuero que se estrelló en el larguero.

La entrada de Azeez en el segundo acto permitió al Granada CF sufrir menos cuando Osasuna atacaba

La entrada de Adrián pareció darle otro aire al juego osasunista pero fue un espejismo. Sobre todo porque Gonalons, más arropado con la entrada de Azeez, fue a más junto a Yangel Herrera, formando una red casi impenetrable por dentro. Por fuera, Arrasate le dio mucha libertad al exrojiblanco Pervis Estupiñán pero se encontró con un Antonio Puertas que no brilló en ataque pero sí trabajó a destajo atrás.

La solidaridad fue el principal argumento que ofreció el Granada CF en la recta final. Carlos Fernández dio mucha salida al juego desde atrás, Azeez abarcó mucho terreno y en defensa Duarte lideró la zaga en ausencia de Germán. La palabra equipo cobró una vez más fuerza y el orden primó sobre todas las cosas. Se quiso sorprender a la contra con Machís pero no hizo falta. Los de Martínez saben defender los resultados. Son ya cinco puertas a cero en nueve jornadas para sumar 17 puntos de 27 posibles. Una locura. Por ello no fue extraño que la afición despidiera a su equipo al grito de “¡orgullosos, de nuestros jugadores!”. Que siga la fiesta.

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