Granada CF

El paso de niño a estrella de Carlos Fernández en el Granada CF

  • El rendimiento del delantero durante la temporada confirma el éxito de la cesión

Carlos Fernández controla el balón ante la atenta mirada de Diego Martínez Carlos Fernández controla el balón ante la atenta mirada de Diego Martínez

Carlos Fernández controla el balón ante la atenta mirada de Diego Martínez / Agencia LOF

El curso futbolístico en España tiene pendiente aún su finalización, pero se puede afirmar sin miedo que la cesión de Carlos Fernández en el Granada CF es un éxito para el club rojiblanco, el Sevilla y el propio jugador. El futbolista ha mostrado con creces su capacidad para jugar en Primera División a un muy buen nivel. El delantero ha podido desarrollar sus cualidades a la par que ha dado réditos a Diego Martínez, su gran valedor. Todo indica que el técnico gallego no podrá contar con él para la próxima campaña.

La dirección deportiva se apuntó un gran tanto con Carlos Fernández. El pasado verano, el nombre del jugador ya estaba en la agenda granadinista cuando todavía no había terminado de disputar la fase de ascenso con el Deportivo a Primera División. Las lesiones no le habían respetado en exceso a lo largo de su carrera, pero la continuidad que tuvo en tierras gallegas, diez goles anotados, convenció a Fran Sánchez para buscar la cesión del canterano hispalense. Las negociaciones no fueron sencillas, pues pasaron muchas semanas en las que había mucho ruido y pocas nueces. Finalmente el 14 de agosto la historia tuvo un final feliz con su incorporación.

El espigado delantero no tardó en empezar a justificar su fichaje, pues marcó ante el Espanyol su primer gol como rojiblanco en su segundo encuentro en el equipo tras entrar desde el banquillo. Su primera titularidad llegó en la sexta jornada ante el Valladolid. El ‘24’ se hizo un sitio en un once de circunstancias en un partido entre semana y respondió con un tanto que a la postre valió un punto.

Carlos Fernández celebra un tanto Carlos Fernández celebra un tanto

Carlos Fernández celebra un tanto / EFE

El sevillano se metió en el bolsillo a muchos granadinistas con su actuación en el Santiago Bernabéu. Diego Martínez dio entrada al atacante pasada la hora de partido con 3-0 en el marcador a favor de los locales, pero Carlos cambió el escenario. El delantero aprovechó un despiste de Areola para sacar un penalti de la nada y meter al Granada en un partido que estuvo cerca de empatar. Aquel día demostró que la ‘Eterna Lucha’ es algo intrínseco en su ADN.

No todo ha sido un camino de rosas para el futbolista andaluz, pues en las jornadas sucesivas estuvo peleado con el gol con algunas ocasiones clamorosas mandadas al limbo, como por ejemplo un fallo a puerta vacía ante el Betis en Los Cármenes. Lo que nunca ha dejado de hacer el ariete es pelear, pues ningún ‘killer’ está moldeado con 23 años. Carlos ha tenido el lujo de tener como maestro esta campaña a otro guerrillero como es Roberto Soldado. A buen seguro que el valenciano ha dado numerosos consejos a su joven pupilo.

El atacante ha podido crecer y aportar mucho al cuadro rojiblanco durante su estancia

Con el paso de la campaña el ex del Deportivo ha dejado clara su calidad técnica y ha sumado golazos como su derechazo ante el Alavés en la jornada 16 o el fantástico reverso ante el Valladolid en el último choque liguero en Los Cármenes. El ‘24’ hizo soñar también a toda una ciudad cuando igualó la eliminatoria copera ante el Athletic con un testarazo.

Todo indica que la relación de amor entre Carlos Fernández y el granadinismo no continuará el próximo curso, pues Monchi, el director deportivo del Sevilla, no tiene un pelo de tonto. Ello es una razón más para disfrutar del futbolista en el tramo final restante, aunque soñar siempre es gratis.

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