El Granada y los árbitros vuelven a las andadas en Leganés (1-0)
Flojo partido de los rojiblancos en Butarque, donde caen por culpa de su lamentable inicio de choque y porque el trencilla vuelve a perjudicarle claramente en jugadas decisivas
El Granada cortó su pequeña buena racha de resultados, de dos victorias seguidas, en el campo del Leganés, donde perdió por 1-0 en su peor partido de las últimas semanas.
Firmó una paupérrima primera parte, con un inicio de partido lamentable en el que recibió el único gol del duelo, y no pudo mejorar en la segunda, en la que su mejoría fue leve.
La actuación arbitral, con el murciano Alejandro Ojaos al frente, volvió a perjudicarle. El individuo que ya lo fastidió en Valladolid volvió a las andadas en Butarque, con una falta inexistente de la que nació el 1-0 y un claro penalti a favor del Granada en el tramo final no señalado.
Pacheta apostó de inicio por un once más o menos esperado, con Hormigo reemplazando en el lateral zurdo al sancionado Diallo, Sergio Ruiz de nuevo reforzando la medular, Pablo Sáenz en la derecha tras su buen partido en la pasada jornada y, la única sorpresa, Pascual en ataque dejando en el banquillo a Petit tras tres titularidades seguidas del uruguayo.
El Granada comenzó el partido dormido, algo inhabitual en él esta temporada. Firmó unos primeros minutos de una caraja notable, como si estuviera todavía en el hotel. Y el Leganés, como no podía ser de otra forma, lo aprovechó.
Avisó Óscar Plano dos veces con sendos tiros en siete minutos. El primero fuera y el segundo bien atajado abajo por Luca Zidane. Un minuto después, el 1-0. Pese a ser muy pronto, se veía venir.
Cabezazo de Melero en un balón parado puesto a la perfección por Dani Rodríguez. Y con ayudita arbitral, porque la falta, de Manu Lama, a Diego, sólo la vio el árbitro, que la pito bastante después de la acción cuando vio al atacante local quejarse.
El despiste rojiblanco duró hasta el cuarto de hora, cuando llegó un remate fuera de Juan Cruz que pudo ser el 2-0.
Ahí empezó a despertar el Granada. Al menos, a no sentirse claramente inferior. Pasó de no tener nada la pelota a tenerla un poco, pero con muchas imprecisiones, sin apenas pisar el campo rival y sin participación de los tres de arriba.
La única llegada visitante del primer tiempo fue en el minuto 22, con un centro de Pablo Sáenz y buena manopla de Juan Soriano a testarazo de Pascual, que salvo ese remate lo hizo todo mal en el acto inicial.
Lo mejor al descanso para el Granada fue el resultado, porque a la media hora Marvel estrelló el balón en el palo tras otra falta lateral similar a la del gol recibido antes.
De ahí al descanso hubo dominio alterno aunque ninguna continuidad en el juego, con errores y parones que convirtieron el choque en un tostón y llegaron a la desesperación al más tranquilo de los granadinistas.
Estaba claro que Pacheta tenía que tocar teclas en el descanso. Y lo hizo por partido triple al entrar Baba, Álex Sola y Petit por Sergio Ruiz (tocado con problemas musculares), Pablo Sáenz y Pascual. Todo siguió igual a nivel táctico, aunque ahora con José Arnaiz jugando por dentro en vez de en banda.
El Granada salió de vestuarios como tenía que haber salido en el arranque del choque: dominando, mandando, mordiendo, llegando, ganando duelos. Pisó el área rival varias veces y pudo empatar en el minuto 49 con un cabezazo de Baba tras toque también con la testa de Loic Williams.
La fogosidad fue enfriada por el Leganés a partir de la posesión, alargando sus jugadas para enfriar el asunto. Manu Lama estuvo rápido ante Óscar Plano para evitar el segundo tanto local.
José Arnaiz y Alemañ estaban obtusos con balón, y eso es sinónimo de incapacidad del equipo para jugar al fútbol. Si a eso le unes que Franquesa secaba a Álex Sola, que Baba no se atrevía y que Petit era como Pascual, la nada más absoluta, el panorama volvía a ser desolador.
Pacheta lo intentó de nuevo desde el banquillo con la salida del campo de Hormigo y la entrada de Rodelas para jugar de lateral, pero los continuos parones impedían que el choque tuviera un mínimo de ritmo.
Tampoco se agarró el Granada al balón parado. José Arnaiz puso una falta y Loic Williams no llegó por poco en el segundo palo. Los centros de un metido Álex Sola tampoco eran buenos.
Óscar Plano volvió a perdonar el 2-0 en el minuto 75 tras una meritoria acción del recién entrado Dux. Poco después llegó la gran ocasión del Granada para empatar con un mano a mano de Baba ante Juan Soriano resuelto de manera desastrosa por el senegalés. El árbitro pito fuera de juego, pero era una acción legal y casi de gol hubiera valido.
Trató de apretar el Granada en el tramo final del choque, más aún tras el cambio de Bouldini por Oscar, quedando Álex Sola de falso lateral diestro.
La polémica llegó en el minuto 85 con un penalti cometido por Álex Millán al tocar el balón con el brazo dentro del área. No lo vio el árbitro de campo ni el de la Sala VOR. Incomprensible. Esos penaltis al Granada nunca se los pitan a favor, sólo en contra.
El Granada acabó el partido en el área rival, pero con tanto desatino e incapacidad como la que mostró en el resto del encuentro.
Ficha técnica
Leganés: Juan Soriano, Rubén Peña, Lalo, Marvel, Franquesa, Diawara, Melero (Cisse, 77’), Óscar Plano, Juan Cruz (Dux, 71’), Dani Rodríguez (Roberto López, 77’) y Diego (Álex Millán, 71’).
Granada: Luca Zidane, Oscar (Bouldini, 80’), Manu Lama, Loic Williams, Hormigo (Rodelas, 65’), Rubén Alcaraz, Sergio Ruiz (Baba, 46’), Alemañ, Pablo Sáenz (Álex Sola, 46’), José Arnaiz y Pascual (Petit, 46’).
Goles: 1-0, (8’) Melero.
Árbitro: Alejandro Ojaos (C. Murciano). Expulsó a Sergio Ruiz estando en el banquillo (m.85). Mostró cartulina amarilla al visitante José Arnaiz (59’).
Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 25 de Segunda División disputado en el Estadio Butarque de Leganés ante 8-796 espectadores, según cifra oficial, alrededor de doscientos de ellos seguidores del Granada.
También te puede interesar
Lo último