Granada CF | Resaca El descanso de los guerreros rojiblancos

  • El conjunto de Diego Martínez afronta el parón de la competición con la necesidad de recargar las pilas

Quini pugna con Álex Blanco por un esférico.

Quini pugna con Álex Blanco por un esférico. / Efe

En una temporada con un calendario tan cargado, un receso siempre viene bien. Pero si se trata de un equipo con multitud de problemas físicos, cuyos jugadores están al límite, el parón con motivo los compromisos de las distintas selecciones llega en el mejor momento. Los rojiblancos no volverán a competir hasta el próximo Sábado Santo, día 3 de abril. Casi dos semanas para relajarse de la intensa competición en un año que nadie olvidará ni las piernas de los futbolistas tampoco.

Toca desconectar aunque los jugadores internacionales no podrán hacerlo. Diego Martínez ya avisó que lo único que pide es que regresen sanos porque llega la parte más bonita de la temporada y quiere poder tener a casi todos sus efectivos disponibles. Porque cuando eso pasa, el Granada CF es mucho más competitivo.

Valencia

Hay rivales y estadios que no se suelen dar bien. Ipurua es uno de ellos. Mestalla otro. Los rojiblancos volvieron a caer en la ciudad del Turia donde, por mucho que lo intenten, no hay manera de sumar los tres puntos. Fueron inferiores al cuadro de Javi Gracia en la primera mitad, pero los cambios reactivaron al cuadro nazarí hasta la lesión de Machís, justo cuando mejor estaban los rojiblancos. Cada vez es más evidente la diferencia que existe cuando sobre el campo están los Montoro, Gonalons o Machís, por ejemplo, a cuando no están. Pasa en todos los equipos y el Granada CF no es una excepción. Si no fuera por las lesiones, todos los aficionados rojiblancos tienen claro que once es el titular. El cuerpo técnico también lo sabe porque las prestaciones que ofrecen algunos de los componentes de la plantilla están muy por encima del resto. Es ley del fútbol.

Cantos de sirena

Cada vez que el Granada CF juega en Valencia, surgen los rumores del interés del conjunto che en Diego Martínez. Los dos años que lleva el gallego en Primera División al frente del banquillo nazarí es evidente que no han caído inadvertidos para los directores deportivos de los distintos clubes. El hecho de no tener contrato alimenta los rumores, aunque sea en equipos con técnicos con varios años de vinculación. Uno de ellos es el Valencia, que tiene ‘atado’ a Javi Gracia hasta junio de 2022.

No todo el entrenador que triunfa en un equipo lo hace allá donde va

Diego Martínez es aún muy joven y tiene una ampliar carrera por delante como entrenador como para terminar en un club que cada año es un polvorín, cuya exigencia es máxima y en el que dos derrotas consecutivas suele ser sinónimo de crisis deportiva, aunque no sea así. No todo el mundo triunfo allá donde va pero es normal que un profesional quiera crecer laboralmente. El sueño de todo granadinista es que el vigués continúe al frente del cuadro nazarí.

Soldado trata de controlar el esférico ante Diakhaby. Soldado trata de controlar el esférico ante Diakhaby.

Soldado trata de controlar el esférico ante Diakhaby. / Efe

Pocas veces ha habido tanta unanimidad en la afición granadina respecto a un técnico. Los resultados ayudan y mucho, está claro, pero sus discursos no ya sólo calan en sus jugadores sino también en unos seguidores que han convertido al gallego en un ídolo. La decisión de su continuidad o no seguramente la tenga más que tomada sabiendo el interés de los dirigentes. Habrá que tocarle la fibra en la negociación.

Los abuelos

Soldado y Jorge Molina siguen a lo suyo. Uno asistiendo y el otro marcando, o al revés. En Mestalla volvió a suceder. Cuando ambos están juntos sobre el campo, el peligro ofensivo rojiblanco aumenta exponencialmente. Los goles se les caen de los bolsillos a ambos que ya suman 22 tantos en total, once cada uno, entre las tres competiciones en las que han participado. A ello hay que sumar las seis asistencias aportadas (dos Soldado y cuatro Molina) por lo que no se puede dudar que sus fichajes fueron un acierto, pese a la reticencia por su edad cuando fueron contratados.

Molina y Soldado suman entre ambos 22 goles, once cada uno entre las tres competiciones

Tradicionalmente, los jugadores con mucho nombre que ha firmado el Granada CF que se encontraban en la recta final de la carrera no han dado el resultado deseado, aunque hubo excepciones. Una de ellas fue Antonio Álvarez, es cierto que en Segunda División B, pero vino con 37 años y cuajo tres grandes temporadas antes de retirarse casi con 40 años. Es un ejemplo claro de que no siempre la edad que pone en el DNI condiciona el rendimiento de un jugador. Hay otros aspectos como la profesionalidad o el compromiso y en ello, tanto Soldado como Jorge Molina, marcan la diferencia.

Rui Silva

Diferencia que también marca Rui Silva. El arquero luso se está convirtiendo en un elemento determinante pese a sus 44 goles encajados. Son ya muchos los encuentros en los que, gracias a sus paradas, mantiene a su equipo en el partido. En algunas de ellos no sirvió para que los rojiblancos sumaran pero está cuajando una buena temporada antes de abandonar tierras granadinas. Aquel portero que llegó sin que nadie lo conociera y en silencio se irá como uno de los mejores de la historia para desgracia de unos seguidores que difícilmente se podrán despedir de él este curso.

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