El Granada CF vuelve a empatar y muestra síntomas muy preocupantes

Loïc Williams toca el cuero con la zurda ante Guruzeta. / Antonio L. Juárez / PicWild

En un partido de un nivel paupérrimo, el Granada CF volvió a cosechar un empate en casa. Son ya once, demasiados en casa, ante un Eibar (0-0) que no hizo nada tampoco por ganar. Dos equipos que, salvo giro radical de los acontecimientos, van a sufrir mucho para mantener la categoría. Su fútbol así lo demuestra.

Pacheta no dudó en sacar de inicio a Gonzalo Petit, uno de los dos fichajes invernales, en punta de lanza. Además, dejó en el banquillo a Ander Astralaga y le devolvió la titularidad a Rubén Alcaraz, que actuó en la sala de máquinas junto a Pedro Alemañ que finalmente pudo ser de la partida. Arnaiz jugó partiendo de banda izquierda y Jorge Pascual, con la llegada del delantero cedido por el Real Betis, actuó en la media punta. Atrás, formó con los mismos cuatro de siempre.

A diferencia de otras citas en casa, el cuadro rojiblanco no mordió ni puso la intensidad de sus arranques en Los Cármenes. Todo lo contrario. Habituados a presionar alto, a generar numerosas llegadas aunque no se concretaban en gol, en esta ocasión no hubo apenas centros laterales, las bandas desbordaron muy poco y así, ni Petit ni Jorge Pascual tuvieron opciones de remate.

Tan solo un remate de cabeza de Jorge Pascual que fue a las manos de Magunagoitia fue la única ocasión en la que se remató en el área en el primer tiempo. Un bagaje muy pobre ante un rival que no demostró nada especial y que le bastó con estar ordenados atrás para no pasar apuros. En ataque, los armeros tampoco tiene peligro, y únicamente destacó un disparo de Mada, a los ocho minutos desde la frontal tras una pérdida de Pedro Alemañ que rebotó en un defensor local en dirección al córner. A la salida del mismo, se le anuló un gol a Sergio Álvarez por fuera de juego de su compañero Corpas, que molestó a Zidane en línea de gol.

Esa acción no sirvió para activar a los locales, demasiado fríos (como la temperatura que hacía en el Zaidín) y sin continuidad en el juego. La única buena noticia fue que parecían dosificarse para no llegar sin energía a los últimos 20 minutos como suele suceder. Pese a ello, la oportunidad más clara de los de Pacheta llegó por medio de un disparo lejano de José Arnaiz en el 19’, que tocó en un defensor vasco y, tras envenenarse el cuero, se estrelló en el palo derecho del arquero eibarrés.

La suerte, una vez más, le fue esquiva al Granada CF. Cuando los rojiblancos atacaban en estático, los de Beñat San José defendieron en bloque bajo, muy replegados, lo que le fue imposible superar a los, en ocasiones, inocentes jugadores granadinistas. El choque pudo cambiar antes del descanso si el colegiado valenciano Muresan Muresan llega a ser valiente para mostrarle la segunda cartulina amarilla a Álvaro Rodríguez cuando derribó a Álex Sola, que se metía en el área tras una pared con Oscar Naasei. Pero no lo hizo pese a las protestas de jugadores y grada.

De ahí la descanso, lo más llamativo fue un disparo de Martón muy alto (32’). Y poco más. La afición comenzó a desesperarse con los continuos pases atrás y con Luca Zidane, que sigue sin tener el cariño de la grada. Y es que la próxima salida de Faye ha dejado al equipo sin un desborde necesario en banda, por lo que el ataque se hace más previsible teniendo en cuenta que Sola ha bajado en las últimas jornadas sus prestaciones ofensivas. Y con empate a cero se llegó al descanso.

Tras el paso por vestuarios, la tónica no cambió en exceso. Es más, el Eibar tuvo más el balón en el inicio de la segunda mitad. Las oportunidades de gol brillaron por su ausencia, no había sensación de peligro por ninguna de las dos escuadras y el tiempo fue pasando sin que prácticamente sucediera nada en ambas áreas. Sin nada a lo que agarrarse, no parecía que se estuvieran jugando ambos equipos salir de la zona baja de la tabla.

Lo más destacado en los primeros 17 minutos del segundo acto fue un disparo de Pedro Alemañ desde la media luna que se marchó por encima del larguero de Magunagoitia. Demasiado poco. Pero es que este equipo sigue teniendo muchos problemas para hacer gol pero más grave es, como dice su técnico, no generarlas y eso fue lo que sucedió. Pacheta movió ficha y dio entrada a Sergio Ruiz y Rodelas por Alemañ y Arnaiz. Más tarde entraron Bouldini y Hormigo. Pero nada cambió.

En la recta final, pese a que ninguno se fue a tumba abierta a por los tres puntos, ni mucho menos, Bautista pudo hacer el 0-1 a nueve del final. La respuesta llegó con un remate en el área de Rubén Alcaraz que se encontró con una gran parada del portero eibarrés. Fue la única vez que se escuchó uy en Los Cármenes. El choque concluyó con un nuevo empate, con el Granada CF dejando escapar dos nuevos puntos y sin salir del descenso, y una salvación que está a un punto. Aunque la sensación con la que se fueron los hinchas rojiblancos de la instalación del Zaidín fue de preocupación ante lo que vieron sobre el terreno de juego. Undécimo empate en veintidós jornadas. El dato lo dice todo.

Ficha técnica

Granada CF: Luca Zidane; Oscar, Manu Lama, Loic Williams, Diallo (Hormigo, m.73); Rubén Alcaraz, Alemañ (Sergio Ruiz, m.68), Álex Sola (Pablo Sáenz, m.83), José Arnaiz (Rodelas, m.68); Pascual y Petit (Bouldini, m.73).

Eibar: Magunagoitia; Cubero, Marco Moreno, Nolaskoain, Álvaro (Javi Martínez, m.60); Sergio Álvarez, Olaetxea; Mada (Magunazelaia, m.81), Guruzeta, Corpas; y Martón (Bautista, m.81).

Árbitro: Sergio Claudiu (C. Valenciano). Mostró cartulina amarilla a los locales Rodelas (m.75) y Rubén Alcaraz (m.88), y a los visitantes Álvaro (m.18), Olaetxea (m.22), Martón (m.54), Marco Moreno (m.67) y Corpas (m.76).

Incidencias: Partido correspondiente a la jornada 22 de Segunda División disputado en el Estadio Nuevo Los Cármenes ante 9.592 espectadores, según cifra oficial. Antes del inicio se guardó un minuto de silencio en memoria de los fallecidos en el accidente de tren de este domingo en Córdoba

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