Villarreal-Granada CF | La pizarra La ventaja de contar con un bloque

  • El conjunto de Diego Martínez demuestra que el trabajo de la pasada temporada sigue dando sus frutos

  • El técnico saca un once inicial con tan sólo tres novedades con respecto al anterior curso

Los jugadores rojiblancos se abrazan para celebrar uno de los goles. Los jugadores rojiblancos se abrazan para celebrar uno de los goles.

Los jugadores rojiblancos se abrazan para celebrar uno de los goles. / Agencia LOF

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Había mucha expectación por ver el estreno del Granada CF en su regreso a Primera y la puesta en escena no pudo ser mejor. Los de Diego Martínez dieron la cara en todo momento, mostraron un espíritu impresionante antes las adversidades y sacaron un punto que sabe a victoria tras anotar cuatro tantos lejos de Los Cármenes para empatar, un hito histórico. También había muchas ganas de conocer el primer once del técnico. Y el gallego confirmó que tiene confianza ciega en la base del equipo que logró el ascenso. Ocho jugadores del curso anterior gozaron de la confianza del gallego, siendo Domingos Duarte, Yan Eteki y Roberto Soldado las únicas novedades. Sorprendió que Machís se quedara en el banco pero el venezolano ya demostró en el Trofeo Granada que físicamente no estaba el mismo ritmo de sus compañeros. Pero cuando entró, la lió. Por lo demás, volvió a situar a Quini en el lateral zurdo. Un remiendo que va camino de convertirse en un recurso más.

Ventaja

Si algo demostró el conjunto rojiblanco desde el primer minuto de juego fue que contar con el mismo bloque de la pasada campaña es una ventaja con respecto sus rivales. Automatismos que no todos los equipos tienen y que los de Martínez ofrecieron para sorpresa de un Villarreal que, sobre todo en la primera media hora, estuvo muy incómodo sobre el terreno de juego ya no sólo por la presión alta de los nazarís sino también por la personalidad que ofrecieron con el balón en los pies. Los aficionados que acudieron al Estadio de La Cerámica a buen seguro que no esperaban un rival que le quitara a los de Calleja el balón.

Ideas claras

Los visitantes supieron en todo momento cómo jugar y qué ritmo imponer. Con un Montoro que cada vez que tocaba el cuero daba fluidez a la medular y con Vico por todas las partes del campo, ofreciéndose y con mucha verticalidad, el centro del campo del Granada CF se impuso al Villarreal y así fueron llegando las acercamientos. Puertas fue el que mejor interpretó las acciones ofensivas siendo el que más peligro llevó ante el arco defendido por el exrojiblanco Andrés Fernández.

Así jugó el Granada CF en el Estadio de la Cerámica. Así jugó el Granada CF en el Estadio de la Cerámica.

Así jugó el Granada CF en el Estadio de la Cerámica. / Departamento de Infografía

La ¿justicia? del VAR

Se estrenaba el cuadro granadino con uno de los aspectos más polémicos de los últimos tiempos, el videoarbitraje y en la primera acción peligrosa de los locales, y tras un golpe a Víctor Díaz que el colegiado no apreció pero sí la falta dentro del área de Domingos Pérez, se señaló el primer penalti del choque. Parar el duelo tres minutos y que tan sólo se de uno de descuento no es precisamente justo, al margen de la decisión tomada, muy discutible porque que un futbolista de la experiencia del capitán del Granada CF se tiró cuando podía cortar la acción no se lo cree nadie. Habrá que acostumbrarse al VAR, que iba a llevar la justicia al mundo del fútbol.

Esto es Primera

Pero en la máxima categoría puedes jugar el mejor partido de tu vida que los errores se pagan. En el primer acto se perdieron tres balones en la salida y ante un equipo como el castellonense, una pérdida en zona peligrosa se paga y mucho. Y si encima se deja pensar a Cazorla en línea de tres cuartos, lo normal es que pasen cosas como ocurrió con el segundo tanto del 'Submarino Amarillo'. Son aspectos que se deben mejorar porque la diferencia con respecto al año pasado es la calidad de los rivales. Y Cazorla tiene y mucha. Lo mismo que ocurrió con Chukwueze en el cuarto gol.

Personalidad

Pero pese a ir por detrás en el marcador hasta dos tantos, el conjunto de Diego Martínez nunca bajó los brazos. Los jugadores terminaron físicamente muertos, no menos que su rival. Pero fue el espíritu de este equipo lo que le permitió pasar del 4-2 al 4-4, que puede ser un 4-5 de haber sido anulado un gol a Ramos con el 1-4-4-2 sobre el campo. Una reacción de equipazo con mucha personalidad que a buen seguro que dejó más que satisfechos a sus seguidores.

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