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Para los amantes del terror y el gore: Leatherface y 'La Matanza de Texas' vuelven a la vida en Netflix

Para los amantes del terror y el gore: Leatherface y 'La Matanza de Texas' vuelven a la vida en Netflix

Para los amantes del terror y el gore: Leatherface y 'La Matanza de Texas' vuelven a la vida en Netflix

Las míticas sagas de terror, quizá junto a las de acción y aventuras, son las que más se prestan a realizar secuelas, precuelas, remakes o reboots de las historias originales originales. Así tenemos franquicias tan longevas como 'Halloween' (12 películas entre secuelas y reinicios) o ‘Viernes 13’ (otras 12 también con secuelas, un remake e incluso un spin-off con el icónico Freddy Krueger. 'La matanza de Texas' recoge el testigo y vuelve quedarse.

Una saga de idas y venidas

‘La matanza de Texas’ original, dirigida por Tobe Hooper en 1974, fue una de las piedras angulares sobre las que se construyó el género slasher, una obra de culto que destacó más por su asfixiante y desagradable atmósfera que por la cantidad de sangre mostrada en pantalla. Al igual que las ya mencionadas, a esta genial película también le siguieron dos secuelas, un extraño reboot, un muy digno remake con su respectiva precuela, y otra precuela de la película original que también contó con una secuela propia.

Ahora, con Fede Álvarez (director de ‘No respires’ y del remake de ‘Posesión infernal’) como productor, y David Blue García en la dirección, se nos presenta ‘La matanza de Texas’, una nueva secuela que obvia todas las anteriores películas de la saga, conectando únicamente con la original del 74. En total son 9 las cintas que conforman la saga.

Desmarcándose del clásico

La película comienza resumiendo los hechos acontecidos en la película original, para después introducirnos al nuevo grupo de jóvenes protagonistas que sufrirán lo inimaginable a manos del icónico asesino Leatherface. Estos chicos llegan al pueblo abandonado de Harlow con la idea de resucitarlo, montando una serie de negocios. Para su desgracia, terminan topándose con un Leatherface que llevaba 50 años de tranquilidad, pero que poco tarda en convertirse en una bestia sedienta de sangre.

Precisamente aquí radica la principal diferencia con la película dirigida por Hooper. Mientras que el film del 74 se decantaba por sugerir en lugar de mostrar, David Blue García prefiere ir directamente al grano y convertir su obra en un festín para los amantes del gore. Leatherface se desvirtúa casi por completo del espíritu que lo caracterizaba anteriormente, transformándose en un ser casi sobrenatural e imparable al más puro estilo de Jason Voorhees o Michael Myers.

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Más Leatherface, más sangre

Sin embargo, más que jugar en su contra, esto se convierte en el mayor punto fuerte de esta secuela, que no intenta emular lo que hizo grande a su predecesora, sino más bien adscribirse al estilo del slasher moderno. Encontramos influencias claras de las nuevas películas de ‘Halloween’ dirigidas por David Gordon Green, especialmente en el tratamiento de la violencia. Los protagonistas del film no son las jóvenes victimas, sino Leatherface, su amada motosierra y el reguero de cadáveres que van dejando tras ellos.

Las muertes son muy gráficas y sangrientas, más que en los slashers comunes que se realizan en los últimos años, por lo que se agradece que hayan decidido ir un poco más allá en este sentido. Leatherface se ha convertido en un auténtico maestro de la matanza, encontrando aquí el body count (el número de personas asesinadas durante la película) más alto de toda la saga (curiosamente, ocurrió lo mismo en la última película de Michael Myers, ‘Halloween Kills’, que superó a sus predecesoras en el número de asesinatos). Hay escenas muy potentes, una en concreto seguro se convertirá en una de las favoritas de la saga por los fans.

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Nada nuevo, pero nada mal

En definitiva, no podemos decir que ‘La matanza de Texas’ vaya a suponer un cambio en el género del slasher como lo fueron la original de 1974, ‘Halloween’ o ‘Scream’. La película es consciente, y sabe aprovechar bien sus bazas para erigirse como un slasher sucio, violento y sanguinario por encima de la mayoría de producciones recientes de este subgénero. 

En cuanto a su estatus dentro de la franquicia, queda muy lejos de la obra maestra de Tobe Hooper, como casi todas las películas de terror posteriores a sus homónimas originales, pero sí podemos decir que, tras la primera secuela (también dirigida por Hooper) y el infravalorado remake que dirigió Marcus Nispel en 2003, esta nueva matanza es la más satisfactoria de toda la saga.

Disfruta del tráiler

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