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Merkel llama a la calma tras la debacle electoral en Baviera

  • La CSU pierde la mayoría absoluta por primera vez en medio siglo y el SPD cae por debajo del 10%

La canciller alemana, Angela Merkel, interviene este lunes en un acto en Berlín. La canciller alemana, Angela Merkel, interviene este lunes en un acto en Berlín.

La canciller alemana, Angela Merkel, interviene este lunes en un acto en Berlín. / Omer Messinger / Efe

La canciller alemana, Angela Merkel, y los partidos de la gran coalición se esforzaron este lunes por calmar las aguas tras la debacle sufrida en las elecciones bávaras por los partidos de Gobierno. La Unión Socialcristiana (CSU), ala bávara de la Unión Cristianodemócrata (CDU) de Merkel, perdió su mayoría absoluta y el Partido Socialdemócrata (SPD) se quedó en el cuarto lugar, por debajo de Los Verdes y de la ultraderechista Alternativa por Alemania (AfD) y con menos del 10%.

La CSU obtuvo un 37,2% de apoyo (10,5 puntos menos que en las regionales de 2013), lo que además de ser su peor resultado desde 1954 supone la pérdida de la mayoría absoluta para un partido que desde 1962 gobernó en solitario de forma casi ininterrumpida.

Merkel atribuyó los golpes sufridos por sus socios a una pérdida de confianza en los partidos de la coalición y dijo que ahora ella debe ocuparse de recuperarla. “La lección que extraigo del día de ayer es que, como canciller de esta gran coalición, debo ocuparme con más fuerza de que exista esta confianza y con ello que los resultados de nuestro trabajo se hagan visibles. Y esto lo voy a hacer con toda mi energía”, declaró.

La canciller dio a entender también que parte de esa pérdida de confianza se debe a las pugnas constantes entre la CDU y la CSU, partidos hermanados de los que, dijo, “se espera que actúen conjuntamente”. Previamente, la secretaria general de la CDU, Annegret Kramp-Karrenbauer, había afirmado que el resultado de las elecciones es “un claro mensaje de los electores que expresa su descontento sobre el trabajo de los tres partidos de la coalición en los últimos meses”. “El resultado refleja las disputas entre la CDU y la CSU. Una coalición en la que los actores políticos tienen ese tipo de trato entre ellos evidentemente no es aceptada por los electores”, dijo Kramp-Karrenbauer.

Con esas palabras aludía a los roces del ministro de Interior y líder de la CSU, Horst Seehofer, con Merkel en torno a la política migratoria. De momento, no se ha abierto el debate sobre dimisiones, lo que es atribuido por algunos analistas a que no se quieren aumentar las tensiones de cara a las regionales de Hesse, el próximo 28 de octubre.

La presidenta del Partido Socialdemócrata Alemán (SPD), Andrea Nahles, llamó a la agrupación a mirar hacia adelante, pensando en la renovación programática y en los comicios de Hesse. “Tenemos que mirar hacia adelante, analizar que podemos hacer mejor de cara a las elecciones de Hesse y seguir con nuestra renovación programática”, dijo Nahles. Nahles advirtió, sin embargo, que el SPD no tiene todo en sus manos ya que parte de la catástrofe bávara se debe a la mala imagen de la gran coalición gubernamental alemana de la que los socialdemócratas son socios minoritarios.

Los Verdes se convierten en la segunda fuerza y la ultraderecha mantiene su tendencia al alza

Preguntada acerca de si, para mejorar la imagen de la gran coalición, no era deseable una dimisión del ministro de Interior, Horst Seehofer, respondió que eso es cuestión del partido que éste presidente, la Unión Socialcristiana (CSU). Nahles se negó a fijar líneas rojas que, de ser traspasadas, llevarían al SPD a abandonar la coalición.

Los Verdes, con cerca del 18% de los votos, fueron los grandes triunfadores de los comicios bávaros por lo que no es extrañar que uno de los miembros de la presidencia bicéfala, Robert Habeck, calificase el resultado de “histórico” y resaltara que el partido había logrado ganar votos de todos los sectores. “Hemos llegado a muchos sectores de la sociedad. Los votos por Los Verdes han sido votos por otra manera de hacer política”, dijo.

La AfD, por su parte, se dio satisfecha con su resultado, por encima del 10%, y su copresidente Jörg Meuthen dijo que su partido era el verdadero ganador de las elecciones. “Somos los verdaderos ganadores de las elecciones , porque hemos pasado del 0% al 10%”, agregó, y dijo tomar nota con satisfacción de que sus rivales consideren este crecimiento una “derrota”, dijo.

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