Jorge Carrión | Escritor "Amazon es un espacio sin regulación y, por tanto, salvaje y proclive al abuso"

  • El crítico catalán acaba de publicar una lúcida colección de artículos donde defiende a sus queridas librerías y bibliotecas frente a la multinacional de Jeff Bezos

Jorge Carrión (Tarragona, 1976), autor de 'Contra Amazon', en una imagen de archivo. Jorge Carrión (Tarragona, 1976), autor de 'Contra Amazon', en una imagen de archivo.

Jorge Carrión (Tarragona, 1976), autor de 'Contra Amazon', en una imagen de archivo. / Beto Gutiérrez

La vocación de Jorge Carrión (Tarragona, 1976) por las letras despertó muy pronto: a los ochos años ya había escrito su primera novela. Mientras, leía Los Hollister, Alfred Hitchcock y los tres investigadores, Tintín y Sherlock Holmes en la Biblioteca Popular Caixa Laietana de Mataró, aquella "guardería encubierta" que lo vio crecer. "La lectura era parte de mi respiración. Igual que me gustaba jugar con amigos en la calle, me encantaba leer todas las semanas", cuenta el escritor mientras espera un vuelo rumbo a Ecuador, donde participará como ponente en la Feria del Libro de Guayaquil.

El crítico literario acaba de publicar Contra Amazon (Galaxia Gutenberg, 2019), una colección de lúcidos artículos en defensa de sus amadas librerías y bibliotecas frente a la multinacional de Jeff Bezos, que publicó previamente en Jot Down, The New York Times en su versión española y Altaïr Magazine. Carrión reivindica el consumo ético de libros y el criterio del lector por encima de un algoritmo. "Por suerte, el tacto vegetal y el olor a lignina no son de momento reproducibles en la pantalla", señala en su libro. De esto y otras cuestiones habló en su visita a Ubú Libros esta semana.

-El gigante "ha eliminado progresivamente el factor humano; […] En Amazon no hay libreros. La prescripción está en manos de un algoritmo". ¿Qué se pierde la gente cuando decide comprar en el gigante y no acudir a una librería de confianza?

-El fenómeno Amazon, como el de las redes sociales, son pura mimesis social, imitación colectiva, sin ningún tipo de reflexión. Eso es lo que lo hace más peligroso. No hay detrás una decisión política o ética, sino mera emulación. Pongo el ejemplo de Facebook y las fotos de niños. Nunca he puesto una foto de mis hijos en Facebook porque no es el lugar. Esas fotos no tienen que estar en un macroservidor de una corporación que se queda con la propiedad de esas imágenes. Mucha gente lo hace porque no ha pensando en esto.

Un retrato del escritor, crítico literario y profesor catalán. Un retrato del escritor, crítico literario y profesor catalán.

Un retrato del escritor, crítico literario y profesor catalán. / G. H.

-Regalamos muchísima información todos los días.

-Sí. Van a poder reconocer la cara de sus hijos. Con Amazon pasa lo mismo. Tiene todos tus datos reales: tu nombre y apellidos, tu dirección física, tus datos bancarios. Es muy peligroso que una única empresa tenga tanta información de tantas millones de personas.

-Usted cree en la conversación, "el arte del tiempo", y en el deseo. ¿Qué fomentan estas acciones frente a la compra instantánea en internet?

-¿Para qué quieres tan rápidamente ese objeto en tu casa? Tenerlo rápido no te regala el tiempo. La inmediatez no es un valor positivo de por sí. Yo defiendo el uso del tiempo de un modo responsable y placentero, intelectualmente estimulante, que implica que tus libros tengan una historia. Amazon cancela gran parte de la historia del libro. Cancela el placer de encontrarlo, buscarlo, descubrirlo. Cancela la posibilidad de leerlo tomándote un café después de haber comprado en una librería, de que te lo recomiende un librero o un cliente de esa librería. Siempre busco esa historia, ese vínculo, entre el libro como objeto y yo como lector.

-Estuvo el otro día en Ubú Libros y conoció a su dueña, Marian.

-Ubú Libros te da un espacio emocional, un espacio de conversación, un espacio de prescripción. Marian paga impuestos por la librería. Paga la luz y el alquiler del local. Eso hay que valorarlo. Amazon prácticamente no paga impuestos en España. Por otro lado, hay dos razones objetivos y globales en contra de Amazon. El grave problema ecológico, ya que el comercio local es mucho más sostenible; y lo que ya se conoce en la Organización Mundial de la Salud como la epidemia de la soledad. Si tú te relacionas y compras sólo digitalmente, estás alimentando esa soledad que cada vez es más incontrolable y peligrosa.

-También habla de la censura en esta multinacional (Ursula K. Le Guin lo denunció), invisible a los ojos del consumidor. ¿Cómo actúa ésta dentro de la plataforma?

-Es un espacio sin regulación y por tanto, salvaje y proclive al abuso. El algoritmo puede hacer que unos libro sean más visibles que otros y hasta puede invisibilizarlos. La autoedición en Amazon, es decir que cualquiera pueda publicar libros ahí, permite la piratería de libros sin ningún tipo de control. En la plataforma se venden libros de Orwell mutilados y con frases cambiadas según el New York Times. En Amazon no existe la figura del editor porque es un gran supermercado. Los textos y los libros son tratados igual que las batidoras o las pizzas. No es descabellado pensar que en un futuro el algoritmo de tu Kindle, como esté sabrá que te gusta, cuándo abandonas la página, decida eliminar según qué palabras o párrafos para que tú no abandones.

La concentración de editoriales

-¿Le preocupa que Penguin Random House se reparta con Planeta la mitad del mercado del libro en español?

-Los monopolios no son buenos, pero al contrario que Amazon o Facebook, los grandes grupos mantienen la identidad de los sellos que adquieren y trabajan de un modo bastante independiente. Dentro del problema es un mal menor. Tengo la suerte de trabajar con Galaxia Gutenberg, una editorial independiente. Cada vez son menos. Una compra ética de libros tiene que respetar la bibliodiversidad. Debes tener un pequeño mapa editorial español en la cabeza y saber que no sólo puedes comprar libros en editoriales que pertenecen Planeta o Penguin. También está Impedimenta, Nórdica, Galaxia Gutemberg, Acantilado.

Portada del libro 'Contra Amazon' de Jorge Carrión. Portada del libro 'Contra Amazon' de Jorge Carrión.

Portada del libro 'Contra Amazon' de Jorge Carrión. / G. H.

-La otra parte del libro se lo dedica a sus amadas bibliotecas: "Las mejores del mundo tal vez no estén alojadas en edificios impactantes, no tengan impresoras 3D ni aparezcan en los telediarios".

-En muchos casos, las bibliotecas o librerías más fotogénicas o más bellas del mundo no son las mejores. Las mejores a menudo no son espectaculares, pequeñas, no son fácilmente fotografiables y no tan las más importantes. Reivindico proyectos que no son fácilmente transformables en viralidad, no son perfectos para Instagram.

-Las bibliotecas pueden ser además un símbolo importante de la ciudad, como lo fue la de Sarajevo antes de que la quemaran en 1992 durante la guerra. ¿Qué simboliza para usted la biblioteca?

-La memoria y la historia de la humanidad, de la cultura humana. La biblioteca es el símbolo del conocimiento y de la tradición. En Juegos de Tronos el secreto para vencer al mal se encuentra en una biblioteca. Las librerías y la bibliotecas son lugares abiertos, plurales, democráticos, ilusionantes. El otro día estaba en la biblioteca de Eugenio Trías, en Madrid, y descubrí que tienen una bebeteca. Una sección para que los padres y las madres lleven a sus bebes de cero a dos años a leer libros de tela, a contarse cuentos. Es fundamental que los niños aprendan que estos espacios son lugares esenciales de sus ciudades y que todos debemos trabajar para defenderlas: desde el ciudadano de a pie visitándola a los políticos, que son los que deciden sus presupuestos.

-"Leer y escribir también son formas de empoderamiento", defiende. ¿Contra qué o quiénes nos tenemos que proteger?

-El nuevo paradigma contemporánea es un paradigma en el cual la verdad importa cada vez menos. Los hechos importan cada vez menos. Todo es más veloz y fugaz. Hay mucha oscuridad en los móviles, en las APPs y en todo lo digital. Debemos tomar conciencia de que nosotros somos responsables de la transformación digital, sus protagonistas, y quienes tenemos que decidir cuáles son sus características y no aceptarlas sin un cuestionamiento.

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