Bull Music Festival | Crónica Un sorbo de 'taurina' musical

  • La primera jornada del Bull Music Festival sitúa a la mujer en el centro con las actuaciones de Rozalén, Fuel Fandango y dj's como Fatima Hajji

  • Los raperos granadinos Ayak y Prok, los triunfadores absolutos de la noche 

Miles de personas asistieron a la primera jornada del festival granadino.

Miles de personas asistieron a la primera jornada del festival granadino. / Carlos Gil

El cóctel molotov que sonó ayer en el Cortijo del Conde demostró que corren tiempos musicales muy heterogéneos, muy femeninos y muy granadinos. En una primera jornada del Bull Music Festival con platos fuertes como Rozalén, Fuel Fandango o Ayax y Prok, los hermanos del Albaicín que han revolucionado el rap español, los aficionados a la música -y los más fiesteros porque los festivales son cosas de jaraneo- pudieron disfrutar de una escena tanto local como nacional que está fuerte como un toro.

La madrugada buller supuso la confluencia entre dos mundos, entre dos generaciones bien diferenciadas de música andaluza con los históricos cordobeses Medina Azahara dando paso a Ayax y Prok, los 'chavalillos' que empezaron rapeando en la placeta de Carvajales y han roto la escena rapera española convirtiéndose en unos auténticos maestros del escenario. Los ídolos locales pusieron el cierre festivo y cañero al primer día de festival con la curiosidad de que mucha gente vino de fuera a ver a estos granadinos darlo todo en casa.

No fue la única actuación autóctona que puso patas arribas el Cortijo del Conde. A las 22:00 horas, en horario más digno, como más de padres, actuaron unos Niños Mutantes que no faltan a la cita y que como viene siendo habitual hicieron un recorrido por un repertorio que tiene ya más de 20 años sobre las tablas.

Fuel Fandago, el dúo formado por el productor Nita y Ale Costa, animaron la tarde del Bull. Fuel Fandago, el dúo formado por el productor Nita y Ale Costa, animaron la tarde del Bull.

Fuel Fandago, el dúo formado por el productor Nita y Ale Costa, animaron la tarde del Bull. / Carlos Gil

El inicio del festival fue para las bandas emergentes. Así, a una hora temprana pero sin exageraciones abrieron el primer escenario del Bull Festival, los músicos de Maldito Megías y los Decadentes. Desde el primer minuto, comenzó la descarga con esta banda, que presentó un set list muy festivalero con el que lograron fidelizar al público más puntual y captar a todo el que se iba acercando. No es de extrañar, pues la mezcla de canciones melódicas hechas con el desparpajo y el descaro de este granadino y de la gran banda que le acompaña, doblegan cualquier voluntad.

Buen comienzo que descorchó las ganas de pasarlo bien, quedando para el recuerdo su interpretación de Alma, corazón y vida y el detallazo de la colaboración de Agustín de Los Ángeles, ahora conocido como El Patriarca.

Acto seguido fue el momento de Koel, otra banda granadina a la que el Bull Festival le dio la oportunidad de demostrar que está muy por encima de la altura. El repertorio de Koel incidió en el ambiente festivalero, con la banda creciéndose y demostrando que pueden llenar un gran escenario con comodidad gracias a su despliegue de instrumentos.

Tras el concierto, Ángel Sánchez, uno de los fundadores y pieza fundamental del conjunto aseguró que llevan de gira con "brújula" muchas salas y conciertos pero que la cita de ayer era especial por "tocar en tu ciudad, rodeado de tu gente y compartir escenario con bandas a las que admiras". "Es una gran oportunidad, y la hemos aprovechado. el público no ha parado de disfrutar", dijo.

Varios jóvenes se divierten en el Bull Music Festival. Varios jóvenes se divierten en el Bull Music Festival.

Varios jóvenes se divierten en el Bull Music Festival. / Carlos Gil

Después se abrió el tercer escenario, el Underground Tent, y ya comenzó el baile de un escenario a otro, pues ya coincidía unos conciertos con otros, lo típico y atractivo de los festivales con aspiraciones como este Bull que va camino de consolidarse en su tercera edición.

Llegó el público masivamente porque empezaba lo verdaderamente atractivo con la intuitiva Rozalén -que antes de hacer de protagonista firmó el bello dúo Sinmigo con Mr. Kilombo y después saldría a cantar con La Pegatina-, los talentosos y clásicos Sex Museum que para nada desentonaron entre la chavalería, el atrevimiento rockero de Los Zigarros, la elegancia desbordante de Fuel Fandango y el rap lírico de Nach. A destacar también que todas las dj's de la jornada fueron mujeres. Fatima Hajji se encargó de poner el broche de oro a las sesiones de alto voltaje.

En definitiva, música para todos los gustos, para todos los bailes, para todas las edades y para todas las sensibilidades. Y música buena y fiesta que es lo que importa al fin y al cabo. Un sorbo de energía, de 'taurina' de la buena que dejó con buen regusto a las miles de personas y con resaca a otras tantas. Resaca buena que no dudarán en repetir hoy.

No fueron pocos los que se refrescaron durante las más de 10 de horas seguidas de conciertos. No fueron pocos los que se refrescaron durante las más de 10 de horas seguidas de conciertos.

No fueron pocos los que se refrescaron durante las más de 10 de horas seguidas de conciertos. / Carlos Gil

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