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Fallece Ana María González, dueña y "defensora infatigable" del Cine Madrigal

El cine anunció con carteles en la fachada el fallecimiento de su dueña. El cine anunció con carteles en la fachada el fallecimiento de su dueña.

El cine anunció con carteles en la fachada el fallecimiento de su dueña. / carlos gil

Los amantes del séptimo arte en Granada están de luto estos días. La dueña del Cine Madrigal, Ana María González Martínez (Albacete, 1936 - Granada, 2018), murió el jueves a la edad de 82 años. Ayer, la fachada del local emplazado en Carrera de la Virgen amanecía empapelado con cuartillas donde se podía leer: "Hoy cerrado por el fallecimiento de Ana María González Martínez, alma y defensora infatigable del Madrigal".

González fue una de las primera mujeres en cursar estudios universitarios en Granada. Eligió Medicina y se especializó en el área de Pedriatría porque "le encantaban los niños", explica su hijo, Juan Torres Molina. Al acabar la carrera, hizo las prácticas en el Hospital San Juan de Dios donde decidió cuidar a los "chicos más necesitados".

Fue entonces cuando Juan Torres-Molina Díaz, un fotógrafo capital de la ciudad al que muchos recordarán por su estudio donde los universitarios encargaban sus orlas de fin de carrera, se cruzó en su camino -y en su corazón-. Juntos inauguraron el Cine Madrigal el 30 de septiembre de 1960. "Se proyectó Un trono para Cristy y se hizo coincidir con la salida de la procesión de la Virgen de las Angustias", recuerda Torres Molina.

La dueña del Madrigal se hizo cargo de los negocios familiares -incluido el cine- cuando su marido falleció de un cáncer de colón en 1984. "Jamás pensó en cerrarlo y nunca se rindió pese a las crisis y las malas situaciones económicas", recuerda su hijo.

Juan la define como "una mujer tremenda y una madre coraje con una fuerza de voluntad increíble". "Siempre nos ayudó en lo que pudo a mí y a mis dos hermanos Pepe y Manolo", recalca el gerente del cine Madrigal.

El Festival Cines del Sur premió el año pasado la labor "impagable" que han desempeñado Ana María y su familia desde el año 60. "Ahora se ha convertido en la única sala que conocíamos de aquel siglo. Insisto en su labor: programan lo que no está en cartelera", recalcó su director, José Sánchez Montes.

En el centro, muchas salas han cerrado en los últimos diez años -Aliatar, Granada 10, Multicines Centro-. Todas menos una: el Madrigal. Desde hace casi 60 años se erige en la ciudad el cine de sala única, pantalla de grandes dimensiones y rojas butacas de aspecto aterciopeladas. "Seguiremos abiertos", concluye Torres Molina.

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