"Finalmente me he metido en política antes de dejar la música"
fernando madina. cantante de reincidentes
El rockero toca esta noche en Dólar con su grupo Reincidentes y mañana en la Plaza de Andalucía, en Sierra Nevada, junto a P.P.M
Fernando Madina (Valencia, Venezuela, 1966) tiene dos citas en la provincia: hoy y mañana. A los 30 años que lleva como cantante del grupo de rock Reincidentes -quienes estarán esta noche en Dólar-, se le suma la incorporación, como bajista, a la mítica banda granadina P.P.M (Primitive Punk Machine). Con ellos tocará mañana en el Festival Sierra Nevada Por todo lo Alto. Por añadidura, también está metido en política. Dice que le faltan horas al día.
-Canta esta noche con Reincidentes y al día siguiente con P.P.M. Conforme se alargue la gira de cada grupo, ¿cómo hará para combinar?
-No representa mayor problema porque P.P.M está tocando menos. Es verdad que nos encontramos de gira porque hemos sacado disco, pero tenemos solo este concierto en la Sierra y en septiembre en las fiestas del Zaidín. De momento, hemos tenido la suerte de que no coincida con nada de Reincidentes. En P.P.M cada uno tiene su trabajo, entonces lo usamos un poco como un plan b muy divertido porque nos gusta, queremos hacerlo bien y disfrutamos tocando juntos.
-Entonces, ¿no hay intención de que P.P.M vuelva a hacer una gira internacional?
-No lo descarto, porque Reincidentes tiene que parar. Hemos estado cuatro meses sin tocar durante el invierno, trabajando en el local y si el próximo año con PPPM en esas fechas de estudio se plantea una gira (estatal o internacional) puede hacerse, aunque depende también de las opciones de los demás miembros del grupo.
-¿Cuándo le convencen o se ofrece al grupo?
-P.P.M lo había dejado temporalmente porque Novi (bajista) había abandonado el grupo. Yo conservo amistad con Javi (P.P.M), que vino a vernos a Reincidentes a la sala El Tren hace cinco años. Me dijo que tenía la idea de empezar otra vez P.P.M con otro bajista. Entonces le dije que siempre había sido fan del grupo, que para tocar el bajo yo valdría. Al poco tiempo estaba preparándome en mi casa las canciones. Aparecí por Granada, las tocamos y vimos que funcionaban. Luego Javi tuvo la idea de tener a otro guitarrista y llamó a Dani Llamas, de G.A.S Drummers. Y en esas estamos.
-La grabación de 'Regreso al punk' ha durado más de cuatro años...
-Es el disco que nosotros decíamos, en broma, que nunca saldría. Cuando Javi se puso a mezclarlo no le gustaba, y finalmente tuvo que mezclarlo otra persona porque se estaba volviendo loco. Espero que si tenemos que sacar otro disco (ojalá que sí) sea una cosa más llevadera.
-Respecto a Granada, ¿qué referentes tiene en el terreno personal? ¿Algo de Carlos Cano?
-No tanto. De Granada me gustaban más las bandas que llevan mucho tiempo. No soy muy de Carlos Cano ni de Morente. Los respeto mucho como artistas, pero me gustan bandas como Lagartija Nick, y grupos de la onda de Reincidentes. Eskorzo es una banda que siempre me ha interesado; y luego bandas que no han durado lo que debieran, como Los Correpollos.
-¿Y la figura -política- de Carlos Cano tampoco?
-Sí, en el plano ideológico es cierto que Cano representa un sentido crítico en el que algunos nos vemos reflejados. En el mundo de la música, está claro que no soy muy de coplas (risas).
-En alguna ocasión ha dicho que cuando deje la música le gustaría dedicarse a la política. Y además estuvo en un círculo de Podemos en Carmona.
-Al final me he metido en política antes de dejar la música. Después de las europeas, donde ya había colaborado con la campaña, empecé a militar. He ido de número 4 en las municipales en Carmona (con Podemos y Equo). Ahora en verano me he descolgado un poquito porque estamos de gira con Reincidentes, pero hemos logrado un concejal y hay que empezar a trabajar para el pueblo. Creo que va a ser una pelea muy larga, pero que la simple aparición de fuerzas nuevas -no solo Podemos, sino también las mareas o Compromís- ya está empezando a cambiar cosas. Esperemos que sirva para regenerar del todo la podredumbre que hay en la política.
-En las letras de Reincidentes la sustancia ideológica siempre ha estado presente. Los cambios en los términos (hablar de ciudadanía, no reconocerse como izquierda o derecha), ¿no le chocaban al principio?
-En realidad, lo de la transversalidad y lo de la izquierda o derecha es una estrategia. Evidentemente toda la gente que está en Podemos es de izquierdas. Pero al final te das cuenta que siempre que nos hemos dicho de izquierdas, electoralmente y socialmente hemos ido para abajo. Cuando hablamos de ciudadanía o de que nos están robando, parece que la gente sí se da cuenta de que se pueden cambiar las cosas. Es una pena que con las palabras socialismo, comunismo o revolución no se haya logrado nada. Lo que está claro y tenemos presente es que sí podemos hacer la revolución. Lo primero que tenemos que solucionar es que, por ejemplo, el concejal que hemos conseguido nosotros no se ponga a prevaricar. Esas cosas hay que conseguirlas y al final es revolucionar un poco la política.
-¿Piensa que el arte tiene que ser reivindicativo y que de no serlo va a favor del sistema?
-No, yo nunca he defendido que el arte tenga que ser de una manera u otra. El arte es arte. Los que optamos por utilizarlo también como herramienta reivindicativa lo hacemos en el terreno personal, pero no podemos obligar a nadie a que lo haga. Si hay gente que le quiere cantar a la luna, está en todo su derecho y puede hacer grandísimas canciones.
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