'L'Apollonide': en la mente de una prostituta

Bertrand Bonello retrata en su filme un burdel parisino del año 1900

Una de las escenas de la película 'L'Apollonide' del director francés Bertrand Bonello.
Mateo Sancho /Madrid

25 de agosto 2012 - 05:00

El realizador francés Bertrand Bonello, mientras prepara su personal película sobre Yves Saint Laurent, estrenó ayer en España su polémico filme Casa de tolerancia:L'Apollonide, donde retrata un burdel de París en el año 1900 con exquisito sentido de lo artístico para preguntarse qué pasa por la mente de una prostituta.

Bonello tiene dos obsesiones creativas: la relación entre cuerpo y mente y los mundos que se desmoronan. Ambas constantes confluyen de manera malsana en el burdel parisino de 1900 llamado L'Apollonide, microcosmos decadente donde palabras como dignidad, sumisión, supervivencia y oficio bailan sobre la moral y la belleza.

"La prostitución ha sido siempre muy importante en la historia del arte. Como personaje aparece por primera vez ya en 1900 y es tan interesante porque el personaje es muy misterioso. Puede ser muy cercano a ti, pero nadie sabe qué pasa por la cabeza de una prostituta. Eso es oro puro para la ficción", explica.

Este filme, que compitió en Cannes el año pasado, a través del retrato de un variado grupo de prostitutas de lujo de la época, responde a esa curiosidad de Bonello por saber cómo se relaciona la mente con su propio cuerpo si éste está en venta, cómo parcela lo público de su sexo con sus anhelos más íntimos.

"Me gusta mucho la necesidad de amar de la prostituta, de la pureza de su corazón a pesar de una vida sexual como profesión. Pero no estoy interesado en polémicas o provocaciones", asegura.

Pero en su estreno en Cannes en 2011, causó malestar en un sector del público por embellecer hasta lo exquisito las dinámicas de un burdel. "Por un lado, son supervivientes, mujeres muy fuertes. Su vida era muy dura, pero eran más fuertes que los hombres. Parecen esclavas y les pagas por hacer lo que otros quieren, pero yo dudo sobre quién era el esclavo de quien", reflexiona Bonello.

A pesar de que no considera que tenga que posicionarse moralmente ante ese mundo que retrata, sí que quiere apostillar la cuestión temporal de la cinta. "Si estuviera ambientada hoy, quizá sería inmoral. Pero es 1900 y la prostitución era todo un arte. Un burdel era un lugar social, al que la gente acudía y a veces subía a las habitaciones y a veces no. También para las mujeres era un arte", asegura.

Si hubiera ambientado la película hoy, además, "dado que los burdeles están prohibidos en Francia, esto sería ciencia ficción y yo quería ser realista".

Cada escena de sexo de pago acaba creando en el espectador una sensación entre el rechazo y la fascinación. Lo moral y lo estético se encuentran y discuten. "Si haces una película que se centra en un burdel, es tan obvio que va a haber sexo que había que tener cuidado para que no resultara aburrido", comenta.

Tras su paso por Cannes y sus seis nominaciones a los premios César, L'Apollonide (Souvenirs de la maison close, en su título original), catapultó la carrera de un hasta entonces minoritario Bonello y recibió el encargo de realizar una biografía del genio de la moda Yves Saint Laurent.

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último