Nueva publicación

LGM, un cóctel 10 de moda y arte local

  • La estilista y empresaria Esther Filantrópica es la artífice de una nueva revista de diseño, belleza y estilo hecha a la medida de la ciudad

Esther Filantrópica, alma y editora de LGM. Esther Filantrópica, alma y editora de LGM.

Esther Filantrópica, alma y editora de LGM. / Álex Cámara (Granada)

Las revistas de moda femeninas, y luego copiaron las masculinas, son aspiracionales. ¿Eso qué significa? Que crean aspiraciones, lo que en psicología del consumidor se conocen como esos “deseos” o “expectativas” respecto a lo que uno podría convertirse gracias al uso del servicio o el disfrute del producto que se plantea adquirir. Pero, ¿qué sentido tendría desear algo que uno no puede tener por el motivo que sea? Es algo así como lo que sucedía viendo la serie Sexo en Nueva York, un prototipo audiovisual de lo que es un producto aspiracional femenino. Para la inmensa mayoría de las espectadoras que no vivían en la Gran Manzana, salvo el componente erótico, y eso con suerte, todo lo demás resultaba prácticamente inalcanzable: desde los famosos dulces de la pastelería Magnolia Backery a los zapatos Manolo Blahnik o el bolsos Baguette de Fendi.

Esther García, conocida también como Esther Filantrópica, cayó en la cuenta de que muchas de las marcas que aparecían en las publicaciones de moda nacionales quedaban fuera del comercio de una ciudad como Granada. Eso es un problema para las usuarias que fantasean con productos carísimos que ni siquiera pueden probarse, pero también para los propietarios de tiendas, restaurantes, centros de belleza, diseñadores.... Para los empresarios es fundamental encontrar un soporte con el acercarse al público, dar a conocer sus diseños, sus servios, sus productos... En definitiva, para publicitar un sector esencial de la vida de las ciudades.

Esther Filantrópica tuvo entonces la idea de crear una revista de moda, belleza y tendencias que siguiese las líneas que plantean las grandes ediciones de tirada nacional como puede ser Vogue, Elle o Hasper’s Bazar, pero en la que tuviesen espacio artistas creadores, figuras, comercios o diseños locales.

Fue así como surgió LGM (La Guía de Moda) una publicación semestral que aunaba estilo de vida y cultura. “Una revista de moda para leer que te hará pensar, un salto al papel después de cinco años aprendiendo y dándolo todo en #laguiademoda”, explicaba la directora en el editorial del primer número, que vio la luz en mayo gracias al rodaje adquirido en una larga experiencia previa como proyecto digital.

Y vio la luz por todo lo alto, porque la publicación tiene una tirada de 12.000 ejemplares. “Mientras la realizábamos ha habido momentos de mucha adrenalina, de risas, de miedos, de obstáculos y alegrías, de dificultades y de sueños... ¡pero lo hemos conseguido!”, explicaba sobre el proceso de gestión y de búsqueda de apoyos que hizo posible una publicación que define “no como una revista” sino como “una forma de entender la moda, la cultura y el arte”.

La publicación, de carácter gratuito y distribuida en los principales comercios y hoteles de la ciudad, vio la luz con Roko como modelo de portada. “Granadina adoptada, siente pasión por la moda de la ciudad que la ha acogido”, contaba sobre la cantante y compositora.

Aparecía vestida con un vestido de la diseñadora granadina Beatriz Peñalver, que este año ya se ha estrenado en la Madrid Fashion Week.

La publicación, que cuenta con un nutrido grupo de colaboradores, volvió a ver la luz en noviembre con un segundo número de mayor formato y con Rafael Amargo como foto de portada.

“Rompemos los estereotipos que marcan la continuidad en el formato y tamaño de las publicaciones periódicas y nos lanzamos con una versión ‘big size’ de nuestra revista”, explicaba la directora sobre la nueva forma de la revista. Y esa será la pauta a seguir en el tercer número, que está ya en el horno con un formato y unos protagonistas que también serán una sorpresa.

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