Tras una enfermedad hepática

Muere Tony Maya, buque insignia del flamenco del Sacromonte y ojo derecho de Lola Flores

  • El bailaor y cantaor granadino fue acompañante de los más grandes artistas: Camarón, Enrique Morente, Bambino, Paco de Lucía y la propia Lola Flores

Toni Maya, en una imagen reciente. Toni Maya, en una imagen reciente.

Toni Maya, en una imagen reciente. / Celia de Cica

El mundo del flamenco está de luto por la muerte de Tony Maya, uno de los buques insignia del flamenco del Sacromonte y un sólido personaje de la noche madrileña desde que desembarcara en la capital de España en los años 60. El que fuera ojo derecho de La Faraona, cantaor y bailaor de la saga sacromontana de los Cotorreros, falleció ayer en Madrid tras una enfermedad hepática que mermó sus facultades en los últimos meses. Será enterrado este lunes a las 17:00 en el cementerio de San José.

Juan Antonio Maya Cortés nació en el número 9 de la sacromontana Verea de Enmedio, el día 1 de diciembre de 1947, en la misma cueva donde se rodó en 1936 María de la O de Carmen Amaya. Maya es biznieto de la legendaria bailaora Chata la Jampona; nieto de El Cotorrero, sobrino nieto de La Jardín y Paquillo El Gitano; e hijo de la bailaora Tía Lili. El artista comenzó a los 10 años en las cuevas del Sacromonte y con 14 pasó a Jardines Alberto, donde comenzó a ser reclamado para cantar al baile.

De allí pasó a Madrid donde comenzó a cultivarse un nombre entre las grandes figuras de la época. La bailaora granadina Mariquilla lo contrató en el tablao El Jaleo de Torremolinos y se hizo un imprescindible para el baile, siendo cantaor habitual de reputados bailaores como Farruco, Mariquilla, Trini España, Manolete, Antonio Canales, Juan Andrés Maya, Joaquín Cortés y Mario Maya.

En los años 70 era reclamado por artista como Bambino, Camarón, Paco de Lucía y Manolo Sanlúcar, dado su alto sentido del compás y la precisión milimétrica de sus palmas. Maya participó en la grabación de un documental sobre flamenco junto a Matilde Coral, El Lebrijano y Rafael de Córdoba. Con la compañía de Luisillo recorrió Estados Unidos de norte a sur. Reclamado por los artistas más jóvenes, acompañó con su cante a Antonio Canales, La Chunga, Joaquín Cortés y Juan Andrés Maya.

Fue fiel compañero de Lola Flores en la última etapa de la artista jerezana y a la que le unió una entrañable amistad. En los años 90 formó su compañía Gitanos del Sacromonte con la que recorrió Europa y en la que participaban su madre La Lili, su tía María La Coneja, y artistas como Juan Andrés Maya, Manuel Liñán, Jara Heredia, Antonio Solera o Luis Mariano, entre otros. Grabó su último disco en 2011, Vivir para cantar, bajo el amparo de Alejandro Sanz y Pepe Barroso.

Las reacciones no han tardado en sucederse y las muestras de condolencias en las redes sociales se han multiplicado por momentos. "Hoy para mí es un día muy triste. Ha muerto un referente, una persona con mucha fuerza, con quien me he criado y he recorrido el mundo muchos años", reconoce el bailaor Juan Andrés Maya. "Él era mi cantaor. El mundo flamenco está de luto hoy porque ha muerto Tony Maya. Siempre lo llevaré en mi corazón. Ahora estará con su Lola Flores, con su mama Lili y con sus seres queridos. Donde quiera que estés, un beso querido Tony", se despide el artista.

El guitarrista Paco Cortés también ha querido manifestar su cariño hacia el artista: "Él me conocía desde pequeño, era muy amigo de mis padres cuando trabajaban en la Zambra de María la Canastera. Nada más llegar a Madrid me dijo que pidiera permiso en mi tablao y me llevó a Valladolid con Enrique Morente, y allí fue donde empezó mi relación artística con Morente, se lo debo a él. Ha sido una voz privilegiada, para cantar al baile era único".

La reconocida bailaora Mariquilla, una de las primeras personas en sacar a Tony Maya a los escenarios, ha lamentado también su pérdida: "Me lo llevé al Jaleo siendo casi un niño y la primera televisión que hizo fue conmigo. Fuimos de gira por Bélgica y por muchos sitio, teníamos una familiaridad y un cariño que ha llegado hasta nuestros días. Mi madre y yo éramos muy amigas de su madre, la Lili. Tony tenía unas palmas espectaculares, yo me sentía muy arropada cuando lo llevaba conmigo. Rezo por él porque se nos ha ido uno de los personajes más emblemáticos".

Su amigo de la infancia y también artista Curro Albayzín lo recuerda así en las redes sociales: "Se nos fue Tony Maya, un gran artista granadino, siempre estarás en mis recuerdos de la niñez y de nuestra juventud que la pasamos juntos… ahora estarás con tu madre a la que tanto amabas. DEP. El Sacromonte se ha vestido de luto de yedra".

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