Música religiosa de hoy en día

La Real Academia de Bellas Artes de Nuestra Señora de las Angustias de Granada ofreció un concierto en la Catedral de Granada.

La Catedral de Granada congregó ayer a centenares de personas para el especial concierto.
La Catedral de Granada congregó ayer a centenares de personas para el especial concierto.
Gonzalo Roldán Herencia

16 de noviembre 2009 - 05:00

Obras: Francisco González Pastor, Porta Temporis y Absolve Domine; Juan Alfonso García, Epiclesis II y Nunc Dimittis; José García Román, Psalmus XXII y In Paradisum. Orquesta Filarmónica de Málaga. Coro de voces blancas y coral Lauda de los Padres Escolapios (Pilar Martín, directora), y Coro de la Facultad de Ciencias de la Educación (José Palomares, director). Director: Juan Luis Pérez. Lugar: Iglesia Catedral de Granada. Fecha: 14 de noviembre de 2009.

La Real Academia de Bellas Artes de Nuestra Señora de las Angustias de Granada ofreció un concierto en la Catedral de Granada en memoria de los académicos fallecidos. En el programa figuraban seis obras de tres compositores vinculados a Granada por haber sido protagonistas de la vida musical de nuestra ciudad en las últimas décadas, obras que afrontan la religiosidad desde la dialéctica contemporánea.

El maridaje entre arte y religiosidad en el mundo contemporáneo resulta controvertido, aparentemente sin una razón de peso. Las dialécticas contemporáneas buscan nuevas expresiones de la piedad y la mística, mientras que los fieles a menudo prefieren lenguajes más tradicionales que le resulten más familiares y les demanden un menor esfuerzo de comprensión. Sin embargo, si analizamos en profundidad propuestas actuales, como las que nos hacen Juan Alfonso García, José García Román y Francisco González Pastor, nos daremos cuenta que los medios expresivos de la contemporaneidad tan sólo enriquecen el ya amplio abanico de opciones narrativas y reflexivas sobre el hecho religioso.

La Orquesta Filarmónica de Málaga puso en atriles estas propuestas, arropado por el Coro de los Padres Escolapios y el Coro de la Facultad de Ciencias de la Educación. En primer lugar, Francisco González Pastor afrontó el reto de recrear el dramatismo y piedad del psalmo De profundis de la misa de difuntos. Con una paleta orquestal rica y variada, el director Juan Luis Pérez hizo vibrar las columnas de la Catedral con un discurso recogido y meditativo. Similar planteamiento tuvo la segunda obra de este autor, Absolve Domine, compuesto sobre el tracto gregoriano de la Misa de Requiem. De carácter doliente, refleja la naturaleza moral de los vivos ante el hecho de la pérdida de los seres queridos. Ofrecida en su versión orquestal, el uso de la disonancia como muestra de dolor y las pinceladas en modo mayor, como rayo de esperanza en la salvación hacen de esta obra un magnífico ejemplo de retórica moderna.

El segundo autor del programa, Juan Alfonso García, es organista de la Catedral y canónigo emérito. De él se escuchó en primer lugar Epiclesis II. Esta obra, compuesta originalmente para órgano, es todo un catálogo de técnicas expresivas, que ahora se nos presenta en estreno absoluto en su versión orquestal. Sumamente variada en matices, el compositor ha enriquecido la partitura con una multiplicidad de timbres que la hace todavía más interesante, aunque es verdad que el recogimiento y sonoridad del órgano en la primera versión de la obra no desmerecían en nada a esta nueva orquestación.

También se escuchó de Juan Alfonso García Nunc Dimittis, texto del anciano Simeón extraído del Evangelio de San Lucas. Con un juego de relaciones melódicas entre cuerdas y vientos, el compositor juega con las atmósferas sonoras que proporcionan los trémolos en la percusión contrastantes con la sencillez de la melodía que canta el coro con las palabras evangélicas.

El programa se completó con dos grandes monumentos de la música contemporánea: Psalmus XXII e In Paradisum de José García Román, compositor que en la actualidad preside la Real Academia de Bellas Artes de Nuestra Señora de las Angustias. Discípulo de Juan Alfonso García, el compositor granadino tiene una trayectoria compositiva que le ha llevado a cultivar prácticamente todos los géneros compositivos. Coherente con la modernidad, García Román plantea en Psalmus XXII un acercamiento desde la tonalidad expandida a la escritura de este canto de esperanza en dos secciones. La primera sección es sólo orquestal, y prepara desde los planos instrumentales el carácter piadoso de la obra, de manera que cuando entran los coros en la segunda sección el oyente está preparado para comprender la expresión íntima del texto que nos ofrece el compositor. De García Román también se interpretó In Paradisum, también en estreno absoluto. Deudora del Requiem que el autor estrenó en 2006, esta obra está dedicada a Manuel de Falla; utiliza elementos melódicos de la homónima antífona gregoriana. En esta partitura se juega con el contraste entre las voces blancas y la rotundidad del coro mixto, para ofrecer una dialéctica coherente y apropiada a la piedad del texto elegido.

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