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Sidecars presenta su rock más puro con el disco 'Cremalleras'

  • Juancho, guitarrista y voz del grupo, es el hermano pequeño de Leiva, alma mater de Pereza y que les acompaña en la producción de este nuevo proyecto

Los Sidecars sacan en cuatro días su segundo disco al mercado, Cremalleras, rock puro para certificar que su Premio al mejor álbum de rock alternativo 2009 tenía sentido. Pero el éxito, dice Ruly, es otra cosa: "es un trabajo de fondo que no te llega de buenas a primeras, sino después de mucha mili".

Sidecars -leído como suena- son cuatro chicos de algo más de veinte años, vecinos de la Alameda de Osuna -ese barrio madrileño que ha dado tantos frutos sonoros de primera calidad: Le Punk, Pereza, Alamedosoulna- que defienden con uñas y dientes su derecho a heredar el imperio de los Burning, Tequila o Ronaldos.

"Quizá aportemos frescura y energía", señala Juancho, voz y guitarra principal del grupo que, semioculto tras sus gafas de sol responde, junto al resto de la banda.

Juancho es el hermano pequeño de Leiva, alma mater de Pereza, que no sólo ha producido los dos discos de Sidecars sino que les acompaña con slides y guitarras en la grabación de Cremalleras, una producción de Sony Music cuyo primer sencillo Fan de ti es la sintonía de la campaña publicitaria de unos grandes almacenes.

¿Es Sidecars un grupo con suerte?. "Sin duda -responde Gerbass, el bajo del grupo-, pero nosotros llevamos años dejándonos la piel y ensayando y dando conciertos, tantos como hemos podido".

Es que, según explica Ruly, el batería, "aquí no es como en EEUU donde una banda de chavales de 18 años que pegue un pelotazo ya se compra una mansión en Malibú. Aquí no, aquí el rock es un trabajo de fondo y si te llega el éxito, no te llega de buenas a primeras".

"Te llega después de mucha mili, de tocar en sitios infectos y en sitios guapos y después de bastantes años: eso es lo normal", concluye.

"Nosotros no tenemos ninguna prisa, nos divierte lo que hacemos y nos desvivimos por tocar. Es nuestra vida, no tenemos prisa por triunfar, ni por vender discos ni por ganar dinero; si podemos, tirar para arriba, sino, seguir como estamos", advierte Juancho.

Manu -guitarras y coros- bromea: "de momento, la música sigue viviendo de nosotros, esperamos que cualquier día nos devuelva el favor".

Sobre Cremalleras, explican que buscaban un símbolo (por un lado, claramente sexual, como lo demuestra la chica que abre su chaqueta en la portada para enseñar un sujetador de leopardo) y por otro de sus intenciones "de bajar muchas cremalleras: llamar a muchas puertas, llegar a todos los sitios".

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