Sofía Ellar | Cantante "Establecer un vínculo real con la gente es lo que más valoro en mis proyectos"

  • La joven cantautora con dos discos publicados actuará este sábado en la sala Industrial Copera 

  • Su naturalidad y espontaneidad dentro y fuera del escenario la han hecho triunfar en redes sociales y hacerse un hueco en la industria 

Sofía Ellar (Londres, 1993), en una foto de archivo. Sofía Ellar (Londres, 1993), en una foto de archivo.

Sofía Ellar (Londres, 1993), en una foto de archivo. / G. H.

Natural, espontánea y muy comprometida con las causas sociales y la relación con su público. Así es Sofía Lecubarri y Ruigómez (Londres, 1993), más conocida como Sofía Ellar. Una joven de 25 años que encima del escenario hace bromas sobre sí misma, habla sin tapujos de sus desengaños amorosos y escribe canciones sobre sus propias experiencias vitales. Detrás, muestra su día a día más personal y hace partícipe de sus pasiones a sus seguidores a través de sus redes sociales, sobre todo a través de su cuenta de Instagram, que ha sido su trampolín y donde ya cuenta con una comunidad de 269.000 followers.

Graduada en Administración y Dirección de Empresas, Sofía aprovechó el trabajo de fin de grado para estudiar y sacar adelante su propio proyecto musical. En el mismo también se dio cuenta del mar de tiburones e intereses que supone a veces el mundo de las discográficas y decidió ser la dueña de su música, de sus letras y de todo lo que rodea sus proyectos y que los convierten en algo más auténtico y libre de artificios y exigencias comerciales.

Hace unos tres años comenzó subiendo su propio contenido musical con timidez a sus cuentas de instagram y youtube, dando conciertos en salas en las que la mayoría de asistentes eran familiares y amigos y ahora se encuentra con dos álbumes en su discografía ,Seis peniques y Nota en Do, y millones de visitas en plataformas como Spotify. Actualmente la joven se encuentra trabajando en su nuevo proyecto cuyo nuevo single, titulado Ahora Dime, salió la pasada madrugada y su videoclip está cargado de baile y ritmo veraniego.

Esta "niña cansada de oficinas que se busca la vida cantando esta canción", habla con este periódico con motivo de su concierto este sábado en la sala Industrial Copera, con las entradas casi agotadas. Ellar pisará este escenario como parte de su gira "Bañarnos en vaqueros", en la que actuará en numerosos rincones de nuestro país, y reconoce que le parece "mágico y especial" porque le recuerda a sus inicios.

-Ha comentado que este trabajo es un poco cinematográfico, en el sentido de que tiene un raccord y una relación de continuidad en su conjunto. ¿Cómo ha sido el proceso de escribirlo y lograr esta conexión que lo diferencia de los anteriores?

-A título de sonoridad hemos ido haciendo un pequeño esfuerzo de estar encerrados muchos meses para que siga sonando a Sofía Ellar, pero también ir un paso más adelante. En este contexto el primer single que fue bañarnos en vaqueros de esta etapa que ya es un poco más madura, fue el punto de partida de un trabajo más cañero que, sinceramente, nadie de mi alrededor se esperaría. Es un disco que tiene referencias al anterior y que yo diría que es una continuación del mismo, una continuación de la película de mi vida. Es cierto que en este he dado un paso evolutivo importante, sin perder la esencia de mis letras densas e intensas, en un momento de mi vida en el que personalmente también estoy feliz y se plasma en energías más puras, más frescas y bailables.

-Ha trabajado de manera independiente, sin ninguna discográfica detrás, en todos sus proyecto. ¿Qué sigue siendo lo más difícil de ser su propia jefa y gestionar su trabajo?

-Creo que lo más complicado es diferenciar entre Sofía Lecubarri como persona y Sofía Ellar como artista. Tienes que saber escuchar a ambas y hacer que tu yo empresaria hable con la artista, que normalmente dice otra cosa. Sobre todo cuando se trata de números porque siempre van un poco en contra al principio. Cuando estas responsabilidades recaen en la misma persona es un poco complicado, a pesar de que tengo un equipo que son como familia y hacen de soporte, tu mente nunca acaba de soltar, siempre te vas a la cama sabiendo que tienes algo pendiente.

-En su música nos encontramos con un mundo en el que habla de lo políticamente correcto y lo compara con otro más bohemio, libre y romántico. ¿Esos dos mundos también han sido la dicotomía vital a la que ha tenido que enfrentarse Sofía?

-Sí, totalmente. Yo creo que ambos mundos se pueden compaginar, pero a mi me costó tomar la decisión de dejar la vida que tenía por seguir mi sueño, de dejar ese mundo que desde pequeño, tanto la sociedad como tu entorno, te muestra que es el políticamente correcto. Yo decidí tomar este camino, el que realmente me hace feliz y en el que puedo hablar de amor, de poesía, de juergas o pasiones en general, que a todos nos gustan. Pero creo que desde el punto de vista de influencer en el sentido de la responsabilidad pública que tenemos, tanto mía como de muchos compañeros también de otros gremios, es muy importante tener en cuenta el factor humano, hacer el bien en una sociedad en la que todos estamos viviendo.

La joven siempre va acompañada de su guitarra. La joven siempre va acompañada de su guitarra.

La joven siempre va acompañada de su guitarra. / Instagram/ @sofiaellar

-Hace unos días se conmemoró el 121 aniversario del nacimiento de Lorca. Ha dicho muchas veces que la poesía le inspira a escribir y que también bebe de otros cantautores. ¿Cuáles son sus influencias?

Lorca en concreto me gusta muchísimo. También Miguel Hernández. En cuanto a cantautores me inspiro mucho en Silvio Rodríguez, Pablo milanés o Albert Pla. Tengo un gusto muy variado y en este disco también hay influencias de country. Creo que hay una conexión entre la poesía y las letras de una canción, tienen que rimar y tener un sentido pero sobre todo remover cosas en lo más profundo de las personas.

-En una entrevista suya decía que "tergiversar el odio en amor es de las cosas más sabias del mundo". En el mundo de las redes sociales en el que desempeña su vida laboral y en el que día a día se expone también a críticas, ¿cómo aplica esto?

-Con mucha paciencia y aprendiendo con el tiempo que es mucho más lo bueno que lo malo. Al principio tiendes a darle mucha importancia a las críticas y nos olvidamos de lo bueno que hay en el día a día y de todas esas personas que dedican su tiempo en escribirte mensajes cariñosos y de apoyo. Darle más importancia a los comentarios negativos de unos cuantos haters me parece injusto, yo intento contestarles con amor y siempre rectifican. Así salimos ganando todos y no pierdes tu tiempo y tu energía en generar sentimientos negativos.

-En Instagram comparte también momentos y espacios de su vida personal con el público. ¿Hasta que punto esto le permite separar lo laboral de lo personal?

-Creo que esto es clave. Diría que es lo más difícil y en lo que todavía estoy un poco librando batallas día a día. En una sociedad en la que todo se cuestiona, tu físico, tus relaciones personales o tu estilo de vida, muchas veces nos olvidamos de cuidar el alma y nos olvidamos de quienes somos realmente. A los artistas se nos exige que estemos guapos, que estemos en forma, descansados. Si no, ya hay comentarios negativos en los que se cuestiona tu profesionalidad. A veces esto es una responsabilidad más allá de lo que es cantar. Un día malo tuyo no lo va a perdonar nadie y se va a hablar de ello durante meses. La gente a veces tiende a deshumanizar la figura del artista o del personaje público y no entiende que también somos personas, con todo lo que ello implica.

-Su carrera está despegando como quién dice, ¿Tienes alguna anécdota de un día o un momento especial en el que dijo "esto va muy enserio"?

-Esto va poco a poco la verdad. Algunas personas pensaran que fue de un día para otro, porque es cierto que hay personas con mucho talento que trabajan toda la vida por tener un reconocimiento. El factor suerte está presente y estoy muy agradecida por ello, pero realmente cuando te sientes llena es cuando alguien te para por la calle y te dice "nunca cambies, sigue siendo auténtica,sigue dedicando tus ratitos en contestarnos porque te hace humana". En ese momento es cuando te das cuenta que eres importante para la gente, tienes la capacidad de hacerles felices y establecer un vínculo real con ellos. Eso es lo que más valoro yo en mis proyectos y lo que cuido con más cariño.

-¿Cree que ese factor de autenticidad y naturalidad es lo que le ha diferenciado de la gran cantidad de artistas que intentan hacerse un hueco a través de las redes sociales y las nuevas plataformas?

-Desde luego que sí. Yo empecé muy jovencita sabiendo entre poco y nada de la vida. Me tiré a la piscina con una mano delante y una guitarra detrás. Por supuesto mis estudios de ADE han sido una herramienta brutal para ser empresaria y gestionar en un mundo de tiburones mi propia movida y mi película, y defender mis proyectos a capa y espada. Todo esto me quita mucha energía y tiempo pero es proporcional a la gratificación del trabajo bien hecho. Aún me queda mucho por aprender pero poco a poco vas viendo como le has puesto corazón a un proyecto que va tirando y va llegando a la gente. Ese punto de naturalidad y de plasmar lo cotidiano y lo real del ser humano es en lo que la gente se siente identificada y lo que creo que funciona en mis canciones.

-Muchas chicas jóvenes y seguidoras suyas le consideran una feminista de bandera, una mujer empoderada. ¿Como se siente ante esto?

-Me hace mucha ilusión, de corazón. También tengo que decir algo, yo comulgo con muchas de las cosas que abandera el feminismo pero también pienso que no hay que convertir al hombre en el enemigo o ponerlo como el malo de la película. Ahora bien, en lo laboral, en lo que a derechos se refiere todos tenemos que ser tratados por igual. Vamos a dejar de empeñarnos en buscar lo que nos diferencia, cada uno en su fisonomía, en su personalidad y en su educación tendrá cosas peores u mejores. Tenemos que apoyarnos más y encontrar lo que nos une. Cuando intentas defender la libertad de una mujer también tienes que amar al otro sexo. Eso es lo humano. Yo me he criado entre cuatro chicos y tengo una pareja admirable que me trata con respeto todos los días y que me han dado un ejemplo maravilloso de tolerancia.

-Y en la industria de la música, ¿ha tenido que pelear más por ser mujer?

-Yo fui una chica con 21 años en un mundo de hombres, que desconocía cómo funcionaba la industria. Claro que me han tomado el pelo por verme con cara de niña, medio mona y sin experiencia. Pero también he luchado por llegar hasta aquí, tengo la batuta para hacer las cosas como yo quiero y tomar decisiones en lo que hago, no quiero más etiquetas, no quiero venderme al mejor postor, soy dueña de mi vida y por ahora ahí estamos. El 80% de mis seguidoras son chicas y yo siempre he dicho que debemos de aprender a respetarnos entre nosotras, erradicar ciertos comportamientos machistas también implica eliminar envidias entre nosotras y dejar de hacer comentarios detractores sobre el físico o la forma de actuar de otra. Vamos a dejar de perder el tiempo en compararnos con los hombres y vamos a querernos.

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