Actual

Soledad Sevilla: entre universos y microcosmos

  • La creadora, Premio Nacional de Artes Plásticas, presenta en la sala Zaida 55 ilustraciones que integran un libro de artista basado en el 'Retablo de maese Pedro'

Soledad Sevilla acaba de inaugurar en el Palacio de Cristal de Madrid Escrito en los cuerpos celestes, su obra más monumental. Tanto es así que ha tenido que contar con la colaboración de su hijo, ingeniero naval, para poder edificar un palacio dentro del propio palacio. Ahora presenta en Granada un trabajo que se puede transportar en una maleta, un libro de artista que es una interpretación plástica del Retablo de maese Pedro de Manuel de Falla. A lo largo de 55 láminas, la pintora muestra a través de colores y trazos lo que le inspira la obra y recrea algunos detalles del argumento, por ejemplo con los labios de la princesa Melisendra. El libro, un encargo del Archivo Manuel de Falla que este año celebra su 20 aniversario, se muestra desde ayer en la sala Zaida de Caja Rural junto a otras joyas bibliográficas, como el único libro que se conserva dedicado por Federico García Lorca al compositor gaditano.

El encargo del Archivo Manuel de Falla le llegó a Soledad Sevilla cuando estaba trabajando en los cuerpos celestes del Palacio de Cristal. Allí creó un universo propio y en el libro un microcosmos. "La Escuela Nacional de Canto me encargó en el 72 un trabajo sobre El retablo de Maese Pedro y realicé los personajes del guiñol dentro de la obra. Pensé que era interesante volver al tema, así que me basé en el facsímil de Falla y lo he desarrollado", explica la autora valenciana, Premio Nacional de Artes Plásticas.

Soledad Sevilla interpreta plásticamente las partituras, que quedan impresas como ondas que surcan las páginas. "Lo he hecho de una manera visual porque yo no leo música, me pongo una partitura delante y para mí no tiene un contenido semántico porque no sé leerla. Para mí es una presencia física y visual y a través de ahí he desarrollado una serie de láminas", continúa la artista cuya obra está presente en la Colección de Arte Contemporáneo de la Diputación de Granada o en el Museo Reina Sofía. "La música la he representado con unas ondas que se van acrecentando a medida que la música se vuelve más intensa".

Y como conservaba fotos analógicas de su anterior trabajo con El retablo, ha reproducido unas instantáneas en blanco y negro, otras en color y luego las ha iluminado a mano. "Me interesaron mucho los escritos sobre la partitura que hizo Falla, que para mí son abstractos pero hermosísimos", explica la pintora sobre un trabajo que le ocupó toda la primavera y el verano. "Todo lo he cuidado mucho, como el tipo de papel, he trabajado con acrílico aunque normalmente trabajo el óleo... Todo está muy meditado y estudiado".

Y ahora que se retira su galerista, Soledad Lorenzo, la artista minimiza el impacto y afirma que "si hay algo que he aprendido con los años es que lo único que permanece es el cambio, la vida es puro cambio, todo acaba y hay que resistirse a la nostalgia". Parece una opción vital diferente a la que tomó el pintor granadino Juan Vida, que cuando cerró su galerista dijo retirarse de la pintura profesional para hacer sólo lo que le viniera en gana. "Pero eso es ser profesional, ir pintando lo que te va surgiendo", dice. "Juan será lo que ha sido hasta ahora, un artista", continúa.

En cuanto a la tendencia de los políticos de hacer del arte un producto turístico y relacionar el éxito de una exposición con el número de visitantes y pernoctaciones, Soledad Sevilla dice que nunca mira las cifras de visitantes. Y eso que en el caso de la del Palacio de Madrid se cuentan por miles y miles. "Me da mucha pena, el arte no lo puedes valorar desde un punto de vista económico, es otra cosa, tiene otros valores que son los que tienen que permanecer, pero como está todo tan mercantilizado y todo son parques temáticos... El arte y los artistas auténticos sobreviviremos y no quedaremos contaminados por esa obsesión por rentabilizarlo todo. Yo nunca he hecho nada por dinero en mi vida y así seguiré", resalta como resumen vital. De hecho, ha tenido que ampliar su almacén a costa de su espacio de trabajo. Y no porque sufra una fiebre creativa ingobernable. "Yo siempre he vendido muy poco, aunque haya gente que piense que he vendido mucho", matiza. "Las cosas están muy mal, muchos artistas están viviendo de los ahorros y a algunos ya se les han acabado, muchos artistas de los importantes que estaban en París se han tenido que volver". Pero Soledad Sevilla es una artista que está todavía en el camino de ida...

l Exposición temporal. La sala Zaida acoge 'El retablo de Soledad Sevilla y otras joyas bibliográficas del Archivo Manuel de Falla' hasta el 10 de diciembre.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios