Rafael Guillén. Poeta

"Sólo a una edad avanzada se miente uno a sí mismo"

  • El flamante premio García Lorca presenta su último poemario: 'Esta pequeña eternidad', una selección de poemas de 1957 a 2014.

-Es la primera presentación como flamante premio García Lorca de poesía. ¿Cómo le cambian a uno los premios?

-No sabría ser distinto. Un premio no pone ni quita nada a la poesía o a la narrativa o a la música o a la pintura de un autor. En lo que a mí respecta, es como si empezase a llover mientras se está escribiendo.

-Usted tenía ya en la estantería premios como el Ciudad de Barcelona o el Nacional de Literatura. ¿Cuáles le quedan?

-Jamás escribo pensando en los premios. ¡Dependen de tantas circunstancias! Por ejemplo, del estado de ánimo, en ese momento, de uno de los miembros del jurado. Suponga usted que le han metido cinco goles al Villanueva de Abajo, que es su equipo, y el hombre no está para romanticismos. Pues votará por un poeta realista.

-Ha comentado que 'Esta pequeña eternidad' aborda un tema que le ha interesado mucho en los últimos tiempos: "La distorsión del tiempo y el espacio", así como "la ciencia dentro de la poesía". ¿Qué diferencia hay entre la distorsión del tiempo y el espacio y el paso del tiempo, un tema recurrente en la poesía?

-No se trata de la distorsión del tiempo y el espacio, sino del continuo espacio-temporal, dos conceptos inseparables según las últimas teorías no sólo de la física, sino también de la filosofía. Comprenderá usted que, sin ser experto en estos temas, los considere sumamente interesantes para una poesía que pretenda no perder el paso en este nuevo milenio con respecto a la ciencia. Si lee detenidamente, por ejemplo, el poema que aparece en esta nueva antología que comienza "Estuvo a punto de suceder", comprenderá lo que quiero decir

-¿Cree que, en líneas generales, los artistas españoles contemporáneos prestan poca atención a las ciencia?

-Le prestan la misma atención que todo el que no la tiene como profesión. Esto no quiere decir que no les interese. Bien que nos apresuramos todos a ir al médico si se nos inflama el nervio ciático. Otra cosa es que la incorporen o no a su manera de entender el arte. Cada cual tiene sus motivos de inspiración.

-El libro es una selección de poemas de 1957 a 2014 que, según ha señalado, giran en torno a la afirmación "el tiempo no existe, lo que existe es la historia", pero las historias personales también pueden ser inventadas. ¿Cree, como afirma Julio Llamazares, que "la memoria es otra forma de ficción"?

-No hay ninguna ficción en la memoria. Los recuerdos no se inventan. Sólo a una edad avanzada se miente uno a sí mismo, se fabula, se cuenta lo bien que se pasaba en la "mili" con aquel sargento que se llamaba Peláez.

-¿Cómo establece ese juego de espejos entre pasado, presente y futuro?

-Admitiendo que el tiempo es un concepto creado para andar por casa, ese juego de espejos puede leerlo en mis Variaciones temporales. El futuro es pasado / que busca otro comienzo. El ayer es mañana / pues no existe el instante. El pasado es ahora / que he aprendido a vivirlo, etc.

-En la antología se recogen poemas desde 1957. La temática es común, pero ¿cómo ha evolucionado formalmente en estas décadas?

-Pasada la etapa de la sujeción a la métrica, etapa indispensable para el dominio de la expresión, y pasando por un largo ejercicio en el dominio de las palabra, duro material con el que hemos de "dar forma al relámpago", como digo no recuerdo dónde, me intereso ahora formalmente, sin renunciar a etapas anteriores, por la musicalidad, por la cadencia, por la fluidez, por esa sencillez que es sólo aparente, pues es dificilísima.

-¿Cómo ha estructurado el libro para ordenar los poemas?

-Este libro, tras una breve introducción, está dividido en tres partes. En la primera el tiempo está tratado en forma de elegía y, naturalmente, está presente la muerte. En la segunda, prevalece la historia, la pequeña o grande historia de momentos determinados. En la tercera, como en la misma contracubierta se especifica, se indaga, en el supuesto de que el tiempo no exista, en los sentimientos ante tal aseveración, con especial detenimiento, ya al final, en el del amor.

-¿Cómo surgió la idea de esta colaboración con la editorial granadina Valparaíso?

-Me pidió un libro esta editorial y, como tardo seis o siete años en escribir uno, sugerí dar forma a una selección de poemas que girasen en torno a un tema concreto. Y así fue.

-'Esta pequeña eternidad' también acoge algunos poemas inéditos del que será su próximo libro 'Balada en tres tiempos: para saxofón y frases coloquiales'. ¿Estas piezas tienen también la misma línea temática?

-Sí, pero, ya a mis años, he querido, cerrando el círculo, volver a mi juventud. Así, pues, estos poemas, sin abandonar las ideas sobre las que hemos estado hablando, retoman el tema amoroso. Todos son poemas de amor.

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