Artes escénicas

El Teatro Alhambra llena la Navidad de teatro con dos propuestas granadinas

  • El escenario de la calle Molinos ofrecerá del 18 al 30 de diciembre ‘Año zero’ y ‘Rosa Caramelo’

El Teatro Alhambra llena la Navidad de teatro con dos propuestas granadinas El Teatro Alhambra llena la Navidad de teatro con dos propuestas granadinas

El Teatro Alhambra llena la Navidad de teatro con dos propuestas granadinas

La programación de Navidad del Teatro Alhambra de Granada estará centrada en dos espectáculos para toda la familia Año zero y Rosa Caramelo, las dos a cargo de compañías granadinas, que estarán en cartel del 18 al 30 de diciembre.

“Con esta iniciativa, la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico busca ofrecer planes seguros en unas fechas en que los más pequeños están de vacaciones”, señaló ayer en una rueda de prensa su delegado en Granada, Antonio Granados, que estuvo acompañado de los responsables de las compañías Laviebel, Emilio Goyanes; y Titiritrán, Maruja Gutiérrez y Pedro López.

Para el delegado, la programación navideña del Teatro Alhambra es una de las propuestas culturales más exitosas en este periodo festivo. En ese sentido, el delegado señaló que la programación del escenario de la calle Molinos en 2019 “atrajo a casi 1.500 niños y jóvenes”. En esta ocasión resaltó que se trata de dos espectáculos absolutamente distintos, pero, de alguna manera, complementarios.

El teatro ha multiplicado sus propuestas para apoyar al sector

Año zero, de Laviebel, se enmarca dentro del género del teatro musical. “El rock’n’roll es la base de esta propuesta escénica que está recomendada para niños a partir de ocho años, pero, sin duda, un auténtico disfrute para público de todas las edades”, señaló Granada, que resaltó que las funciones seran los días 18, 22 y 23 a las 18:00 horas, y el día 19, a las 12:00 horas.

Por su parte, Rosa Caramelo, de Titiritrán, con música de violonchelo interpretada en directo, añade el magistral uso de técnicas cinematográficas y de teatro de objetos. “Es un hermosísimo espectáculo recomendado para público a partir de cinco años”, indicó el delegado. Los días 26 y 27, podrá verse a las 12:00 horas; y el 29 y el 30, a las 18:00 horas. El precio de las localidades es de ocho euros y ya pueden adquirirse desde la web.

Con el fin de mantener la mayor parte posible de los espectáculos programados, el Teatro Alhambra ha duplicado el número de compañías que pasarán por su escenario en el mes de diciembre: de cuatro previstas se ha pasado, finalmente, diez, ocho de ellas andaluzas”. Y, en cuanto a los montajes,se incluirá una enorme variedad de géneros: danza, circo, teatro, flamenco.

Por su parte, el director de Laviebel, Emilio Goyanes comentó que Año Zero habla sobre la amistad, en concreto sobre el proyecto vital de tres compañeras inseparables: Mati, Ramona y Amanda. Ellas crearon un grupo musical cuando tenían doce años. Un viaje en el tiempo les hará revivir aquellos momentos que supusieron un antes y un después en sus vidas: el nacimiento de Ramona en un taxi, envuelta en una toalla de Los Ramones; los sábados de rock en familia en el Paradís, el club roquero del barrio; el divorcio amistoso de los padres de Amanda; el día en que se creyeron mayores e hicieron novillos; el bullying que sufrió Mati y la fuerza de la amistad para superarlo; aquel concierto de los Rolling Stones…

Por su parte, Maruja Gutiérrez y Pedro López explicaron que Rosa Caramelo es un montaje basado en la obra de Adela Turín, que hace ya más de treinta años comenzó a publicar en Italia una colección de referencia en la educación en igualdad: A favor de las niñas. La obra cuenta la historia de Margarita, la pequeña elefanta: en la manada todas las elefantas son de color rosa, menos Margarita que pronto descubrirá que las de su sexo tienen prohibido hacer cosas reservadas a los machos. Al no aceptar esa tradición, Margarita mostrará a sus compañeras que la igualdad no es una utopía. El cuento plantea cuestiones como el culto a la imagen, la crítica a una sociedad que predestina el futuro de sus individuos y los clasifica en función de su género. Pero, sobre todo, es un canto a la libertad y la igualdad. De nuevo, Titiritrán cuestiona, con la puesta en escena de este relato teatralizado, los estereotipos sexistas y la discriminación, para cambiar mentalidades y ayudar a construir un mundo mejor.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios