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Todas las fábulas de un mundo más estético

  • l www.fernandobayona.com.Fernando Bayona construye en sus dos nuevas series fotográficas una historia alternativa para un Jesuscristo actual e imagina a los personajes fantásticos de un circo ambulante

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Si una imagen existe en la mente, se puede fotografiar. Y no importa si lo soñado son los pasajes más importantes de la vida de un nuevo Cristo que nace en plena década de los 70 o si se trata de las aventuras y desventuras de los personajes fantásticos de un circo ambulante. Todo, hasta lo más inverosímil, tiene su continuación en la realidad fotográfica de Fernando Bayona, un artista que se niega a ponerle límites a lo que pasa por su cabeza y que acaba de sacar a la luz Circus Christi y Once upon a time, dos preciosas series de instantáneas no aptas para quienes se niegan a creer en un mundo más estético.

Después de Milkabouts, una exposición en la que Bayona se proponía unir el espacio que separa a dos personas a través del intercambio de sus fluidos, el artista quería ir un paso más allá. El concepto estaba claro; acercarse a la historia de un Cristo homosexual y asiduo de las noches. ¿La forma? Una colección de fotografías casi cinematográficas donde los espacios, los personajes y la luz se alían para dar forma a un mundo diferente. "Me gustaba pensar en un Jesucristo que hoy tuviese 33 años. El ángel de la Anunciación sería una niña vestida de hada, el bautismo sería de fuego y la crucifixión se haría en el suelo de la salida de una discoteca, justo a punto de amanecer", explica Bayona.

Justo en la época en la que todo ese Circus Christi se estaba gestando, el fotógrafo jienense recibió una importante beca suiza para desarrollar un trabajo relacionado con el tiempo, en cualquiera de sus formas o estados. Once upon a time, de la misma manera en la que comienzan todos los cuentos, dio con la clave. "Se trataba de recurrir al tiempo pero sin fechas precisas, como pasa en las fábulas. Me gustaba conectar esa idea con la de un antiguo circo ambulante, con una mujer barbuda, con un hombre pájaro, con una mujer con varios brazos, dos siameses que comparten las mismas piernas... Los creé según soñaba", cuenta el autor. Mundos imaginarios. Fantasías que toman forma. Personajes construidos desde el principio y hasta su última esencia...

Pero crear de la nada los decorados de la vida de Jesucristo o los de un circo no era nada fácil. Ni barato. Justo la misma noche en que regresó de Milán, donde estuvo trabajando con una beca como fotógrafo de publicidad y moda, Fernando Bayona salió a la calle armado de tarjetas de presentación para repartir y dispuesto a convencer a la gente que llenaba sus bares de confianza para que formase parte de su proyecto. "Lo primero era que la gente confiase en mí, que vieran que se trataba de un trabajo profesional serio", recuerda. El caso es que esa misma noche encontró a su Jesucristo, a sus Apóstoles y a su María Magdalena, quienes no dudaron en 'padecer' las largas sesiones fotográficas hasta las 4 de la madrugada. Todo eso se aderezaba con el complicado reto de transformar en tan sólo unas horas una enorme nave del Polígono Juncaril en un prostíbulo, en una sórdida habitación de hostal o hasta en un tanatorio. "Todo fue muy rápido. Hicimos un casting y seleccionamos a la gente que más se adecuaba al perfil que quería. Fueron diez días de locura para construir los escenarios, encontrar todos los elementos del atrezzo, buscar el vestuario, maquillar y peinar a los modelos... Conté con el apoyo de una gente buenísima que me facilitó enormemente el trabajo y que hicieron posible llevar a la realidad las imágenes que tenía en la cabeza", apunta. ¿Y la más difícil de todas? "A nivel creativo, todas. Técnicamente, creo que sería Duda de Tomás. Es curioso, en realidad aparecen menos personajes que en el resto y el fondo es sólo negro, pero fue muy complejo conseguir las expresiones que buscaba para los rostros. Necesitamos 84 tomas, pero estoy muy contento con el resultado", cuenta.

Algunas de las instantáneas de Circus Christi y Once upon a time ya se han podido ver en la feria de Arco y en Madrid Photo, y está previsto que en los próximos días viajen hasta Berlín para una exposición. En diciembre las dos series se estrenarán en Barcelona y a principios de año se podrán contemplar por fin en una muestra individual en el Centro Damián Bayón de Santa Fe.

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