Antonio J. Jiménez plasma en viñetas la cotidianidad previa al estallido de una guerra en 'Viene del este'
El autor, jiennense de nacimiento pero granadino de corazón, acaba de publicar su primer cómic, con la guerra de Ucrania de fondo, pero que sale mientras se recrudece el conflicto entre Irán y Estados Unidos
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Antonio J. Jiménez comenzó a trabajar en lo que ahora es Viene del este a principios de la década, primero como historias cortas y después adaptadas para dar forma al que es su primer trabajo largo en el mundo del cómic. En la historia, sobrevuela de fondo la guerra entre Rusia y Ucrania, el conflicto geopolítico candente cuando Jiménez, jiennense de nacimiento, pero granadino de corazón, empezó a trabajar en este cómic, que ahora publica Blackie Books al tiempo que se recrudece el enfrentamiento en Irán y Estados Unidos.
"El título de la obra juega un poco con esa idea", explica a este periódico Jiménez, en referencia a la amenaza rusa, al tiempo que añade que "antes la amenaza real que teníamos como sociedad occidental venía de oriente, de Rusia o de Oriente Medio, pero justo ahora con el cambio de gobierno en Estados Unidos, parece que la amenaza ya no viene solo de ahí, sino que estamos rodeados y que todo lo que siempre hemos visto occidente se está un poco repensando".
"Situé la historia en un día específico muy concreto y todas las noticias que salen en el cómic, que están sincronizadas con lo que se fue contando ese día, pero al final descartamos meter una serie de referentes porque pensamos que no era necesario al final".
Pese a todo, la historia bélica es solo un contexto, un ruido de fondo que discurre mientras los personajes siguen su día a día. El cómic arranca en un escenario casi posapocalíptico, con una joven tratando de sobrevivir mientras caen las bombas de un conflicto en el que no hay contendientes identificables. De ahí la historia da el salto a un 22 de marzo, de nuevo en fechas muy similares a las que se publica Viene del este. Un Viernes de Dolores, con la primera empezando a brotar, pero que, en el fondo "es un día que realmente no tiene ningún tipo de hito temporal. Era un día normal y corriente", relata el autor al otro lado del teléfono.
Ese día, de hecho, comienza cuando el Sol sale (o viene) por el este y concluye cuando acaba su recorrido marchándose por el oeste. En total 24 horas condensadas en unas 150 páginas por las que discurren una serie de personajes que siguen con su vida diaria: hay quien recorre la ciudad repartiendo en Uber, quien ayuda a su padre en la tienda, quien va a su trabajo rutinario,... y luego está Anselmo, el ciego que no quiere ver y el proclamado protagonista del cómic. Esa rutina sigue para todos, al menos para todos los que viven en un país donde no caen bombas y los personajes pueden seguir con su vida, al menos de momento, porque como reza la sinopsis del cómic "el día que todo cambie... empezará siendo un día cualquiera".
La de Viene del este es una ciudad cualquiera, sin nombre ni referencias que la sitúen en un punto geográfico del mapa, aunque sí hay referencias a Rusia y Ucrania. "Soy una persona muy apasionada de la vida contemporánea, del día a día y al final como que sin querer soy sensible a todo lo que va pasando a mi alrededor, estoy atento y esta historia acompaña mucho a eso, porque son fragmentos de un día que pasa casi sin darse cuenta en una ciudad", argumenta Jiménez y, tras una breve pausa, prosigue: "No son referencias directas, sino que son cosas que veía mientras iba por la calle, veía e iba apuntando y luego le iba dando vueltas. Al final la clave ha sido esa, estar sensible a mi entorno, porque aunque cada historia o cada trama tenga su línea de historia muy clara, de fondo pasan otras muchas cosas que yo aprovechaba para meter de lo que iba viendo".
Esas referencias cotidianas se mezclan en Jiménez, que pese a todo es arquitecto de formación y este es su primer cómic largo, con otras más puramente artísticas. Preguntando al respecto, el autor menciona al estadounidense Chris Ware, un "dibujante que ha inventado casi un lenguaje propio" y con el que, asegura, le equiparan por "dibujar de una forma muy arquitectónica" y que el jiennense ve como "un defecto profesional" en su propio trabajo, pues "en cuanto a estructura de los libros y temas me alejo mucho de él".
Personalmente, Jiménez se identifica más con otros autores como el belga Brecht Evens (que en España ha publicado Pantera o Jolgorio, ambos con Astiberri) o el estadounidense Nick Drnaso, autor de, entre otras, Sabrina o Clase de actuación, ambas publicadas en nuestro país bajo el sello Salamandra Graphic. Aunque también menciona como inspiración autores fuera del cómic, como León Tolstói o Thomas Pynchon, autor de Vineland, una novela que recientemente Paul Thomas Anderson ha adaptado al cine bajo el título Una batalla tras otra. A todo ello, el autor añade un último ingrediente en forma de referencias pop a series como Los Simpson.
Viene del este ya está en la calle, es el primer trabajo de Jiménez y, de momento, "se está abriendo su hueco poco a poco", asegura su responsable, que recientemente estuvo en el Salón del Cómic de Valencia. "Todas las críticas que me llegan son muy positivas y además parecen muy sinceras", añade. Entre esas críticas, destacan las que aparecen en la faja promocional del cómic: la del dibujante granadino Sergio García, que la define como "un soplo de aire fresco" o la de Candela Sierra, Premio Nacional del Cómic en 2025, para quien presenta "una narrativa actual, estimulante y llena de recursos".
En esa situación, Jiménez ha decidido tomarse un breve descanso del mundo del cómic, porque parir este "ha sido un proceso muy largo, sobre todo en este último año que me he dedicado enteramente a acabarlo", lo cual no impide que su cabeza esté pergeñando un nuevo proyecto, que será, adelanta "un poco como la contrapartida de este cómic".
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