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"La idea de que la cultura debe ser gratis es un error: requiere esfuerzos"

  • El escritor imparte esta tarde en la Facultad de Filosofía y Letras su conferencia 'El estatuto del lector en el universo digital' en el que analiza cuál será el futuro de la literatura con las nuevas tecnologías

La irrupción de internet y las nuevas tecnologías no sólo ha revolucionado el mundo de la comunicación, sino también el de la creación. Por el momento, de forma negativa, ya que músicos, cineastas y -ahora- escritores se han visto perjudicados por las descargas ilegales. Pero se trata de la típica crisis que antecede a las grandes revoluciones, como ya sucedió en el pasado. Ése es el asunto sobre el que el escritor, ensayista y poeta Jenaro Talens tratará hoy en su conferencia El estatuto del lector en el universo digital, que ofrecerá a las 19.00 horas en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras dentro del I Congreso Internacional de la Asociación Española de Teoría de la Literatura. El mundo se acerca a un nuevo cambio.

"Hay que analizar la posición del lector en el universo controlado por los medios digitales, medios que, como internet, cambian el horizonte de expectativas del lector", dice Talens. "No sabemos en qué medida puede ser positivo o no. Lo importante es ver los efectos políticos que puede tener, y no sólo en el sentido literario".

Respecto a la actual situación de descargas ilegales por internet, Talens confiesa que aún no ha encontrado "una solución". "Si la tuviera, ya me la habría comprado el Ministerio de Cultura", señala con ironía. "De cualquier modo, decir que los escritores viven exclusivamente de sus libros no es del todo cierto. Por otra parte, también se están mezclando ideas que no se deben mezclar, como ese concepto de que la cultura es gratis. Eso no es así. La cultura requiere un esfuerzo, una inversión. Yo no voy a un supermercado y me llevo la comida que necesito sin pagarla".

"Lo que hay que analizar", añade, "no es tanto el derecho de los autores como el negocio que los intermediarios hacen con sus obras". "Los que hacen negocio con las descargas ilegales no son esas personas que se bajan películas gratis de internet, sino las compañías que las ofrecen. También es contradictorio que la misma persona que considera que pagar 10 euros por un libro o un disco es un abuso le pague 40 euros a una compañía telefónica para poder descargárselos. Hay algo que no funciona. Es algo que merece una discusión muy amplia".

Jenaro Talens considera que la recién aprobada Ley Sinde, que trata de intervenir en las descargas de internet, ha sido "un poco precipitada". "Los malos no son los jóvenes que se bajan canciones de internet", señala. "De un disco que se vende a 30 euros, el artista sólo se lleva 3. ¿Adónde van los 27 euros restantes", se pregunta. "Por otro lado, cuando alguien se baja algo de la red, es esa red la que hace el negocio, no el usuario. Que a un joven se le penalice por descargarse algo me parece fuera de lugar, porque los que hacen el negocio son las compañías. Las televisiones y las radios, por ejemplo, pagan derechos de emisión por programar una película. Las compañías telefónicas deberían hacer igual".

Otro tema controvertido es el papel de la SGAE en toda la polémica. "Hay muchos autores que no están registrados en la SGAE. Sin embargo, la SGAE cobra derechos de autor por la obra de esos creadores, y esos derechos se distribuyen entre todos los miembros de la SGAE. Y eso tampoco tiene por qué ser así. Es un problema muy complejo".

¿Cómo será a medio y largo plazo el desarrollo de la literatura con la presencia de internet? "Siempre ha habido cambios", explica el poeta y ensayista. "La aparición de la imprenta", señala, "supuso el paso de los juglares a los escritores. Pero los juglares no desaparecieron ni desapareció la oralidad. Tampoco creo que con internet desaparezca la literatura en papel. Habrá otras alternativas en el futuro. Esta forma de planteamiento apocalíptico de las cosas no tiene mucho sentido".

"Lo que sí es un peligro con las nuevas tecnologías", agrega más tarde, "es la banalización que se está produciendo con la vida pública, la búsqueda del éxito fácil. Y no afecta sólo a la literatura o la música, sino a la política: ahí hay un claro ejemplo con Berlusconi en el poder en Italia. El problema que vivimos es el de la crisis del modelo en que vivimos. Y también es un problema político. Hay que tener en cuenta que internet se creó como un arma militar que ahora ha llegado a todo el mundo. Una vez abierto ese territorio, es muy difícil ponerle puertas al campo. Pero tampoco debemos creer que lo que hay ahora es un paso adelante".

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