Entrevista Lucía Rey | Pianista "Nueva York y Cuba son lugares que habitan en uno para siempre"

  • La compositora madrileña actuará este jueves en el Festival Jazz en la Costa junto al tormentoso trío M.A.P.

Lucía Rey, en una imagen promocional. Lucía Rey, en una imagen promocional.

Lucía Rey, en una imagen promocional. / Alicia Albiñana.

Cursó estudios en el Instituto Superior de Artes de Cuba y más tarde en Nueva York, en Brooklyn Conservatory of Music y en The Collective School of Music, la pianista Lucía Rey (Madrid) se dio a conocer con nombres como los Bruce Barth, Barry Harris y Bob Quaranta. La pianista compartió clubes con numerosos artistas estadounidenses. A su vuelta, la artista se estrenó en la ciudad con la Granada Big Band precisamente en el Jazz en la Costa, a donde ahora regresa ya como líder. También aquí grabó su primer disco Reflexión, cuyas creaciones destacan por su ritmo, sutileza, pasión y magia junto a una sensibilidad mestiza que abarca estilos y fuentes de inspiración de muy variada procedencia. La compositora actuará hoy en el festival sexitano junto con el tormentoso trío M.A.P.

-¿Es el Instituto Superior de Artes de Cuba tan fábrica de talentos como cuenta la leyenda?

-Totalmente, del Instituto Superior de Arte de Cuba han salido muchísimos grandes artistas. El potencial que hay y ha habido durante décadas en esta escuela es increíble.

-¿Por qué se fue a La Habana y luego a Nueva York? Ese fue el recorrido de grandísimos músicos cubanos en los años 40 y 50, por no citar a Lorca...

-Fue una decisión totalmente ligada a la música. Desde pequeña para mí había sido un sueño viajar a Cuba y Nueva York. Algunos de mis artistas preferidos y referentes habían estudiado y vivido allí y yo quería tener esa experiencia. Poetas como Lorca habían sido llamados por los dos polos opuestos, pero a la vez que tanto se unen, como estas dos ciudades. Mi profesor de piano en aquella época, el gran Pepe Rivero, me animó mucho a ir a estudiar al ISA. Después de allí tenía claro que quería seguir estudiando y tocando en Nueva York.

-¿Qué recuerdos se trajo de ambos lugares?

-Tengo grandes recuerdos maravillosos. Son lugares que habitan en uno para siempre. Muchos de ellos están unidos a la música, las escuelas donde estudié, los conciertos donde asistí y en los que toqué. Los compañeros y amigos que conocí… Estas ciudades son un mundo cada una. Te sumerges en él y estás como viviendo en una película, olores, lugares decadentes, escenas y aventuras, que te ocurren cada día. Me daba la sensación que un día en estas ciudades a nivel vivencias era como un mes aquí. Intenté meterme en la profundidad de cada ciudad, intentar vivir de la manera más auténtica posible, para impregnarme de la cultura. He sido muy afortunada.

-¡Y sin embargo ha grabado en Granada! Cuente, cuente...

-Granada es una ciudad que adoro. Me amadrinó cuando viví allí de pequeña y después de más adulta. Es mi refugio. Me ha visto crecer y mi primer álbum trataba sobre esto, reflexionar, parar y observar lo vivido y dónde mejor grabarlo que en Granada. Además el estudio de grabación de Fernando Romero es una pasada. A Fernando le encanta la música, nos trata muy bien y nos tiene una paciencia infinita, que es lo más importante para grabar a gusto.

-Ha trabajado en algunos musicales de la Gran Vía. ¿Qué tal la experiencia del foso?

-Para mí ha sido una experiencia genial, muy enriquecedora. Además de la gran suerte de tener de compañeros a musicazos increíbles, al ser un género interdisciplinar, te hacen darte cuenta de la relación directa de la música con la danza, con la actuación, con la escenografía, la dramaturgia… Todo tiene que estar organizado, nada está hecho al azar. ¡Hay tanto trabajo detrás del telón! Lo valoro mucho.

-Escucho su Reflexiones y parece un viaje sonoro alrededor del mundo.

-Me alegro que lo sienta así porque efectivamente es un viaje por los lugares donde he vivido, y me ha influenciado e inspirado totalmente su cultura musical. En cada composición he intentado reflejar esta sonoridad.

-Vuelve a Almuñécar, con el mismo piano por cierto, pero liderando su grupo ahora.

-¡Sí, es verdad! La primera vez que tuve la suerte de tocar en el Festival de Jazz en La Costa fue con la Big Band de Granada liderada por Kiko Aguado y de artistas invitados Antonio Serrano y la gran Celia Mur, que nos ha dejado hace poco. Me encantó la experiencia y el piano.

-¿Con baile?

-Sí, yo he sido bailarina mucho tiempo. Es lo que estudié, música y danza desde niña. Mi madre ha sido profesora de danza española y bueno, cuando compongo muchas veces veo danza dentro de mi música y he querido ofrecerle al público esta visión. He tenido la suerte de traer conmigo a una gran bailaora de artista invitada, Cristina San Gregorio.

-Comparte escenario con trío M.A.P. Unas palabras sobre ellos por favor.

-Son unos músicos magníficos, con gran recorrido profesional, tengo muchas ganas de escucharlos y disfrutar con su música.

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