Entrevista Miriam Sae | Cantante "Muchas de las letras de canciones actuales dañan la imagen de las mujeres"

  • La joven artista granadina sigue dando conciertos y componiendo tras la cancelación de su gira mundial debido a la pandemia

La cantante y compositora Miriam Sae (Granada, 2000) posa en el mirador San Miguel Alto.

La cantante y compositora Miriam Sae (Granada, 2000) posa en el mirador San Miguel Alto. / Antonio L. Juárez / PhotographersSports

La joven Miriam Sae (Granada, 2000) con apenas 20 años ha recorrido el mundo junto a su fiel admiradora y gran maestra, su madre, que también es cantante y artista. El pasado diciembre, vio la luz su primer disco en solitario, Robotizados. Sencilla, trabajadora y cercana. Así es como define Sara Sae a su hija. Miriam Sae lleva subida a los escenarios desde los tres años. "Es artista desde que nació", relata su progenitora, que se encarga de romper el hielo.

-¿Por qué Robotizados? 

-En primer lugar, creo que el cariño a nuestra familia lo estamos perdiendo. Vivimos inmersos en la monotonía, influenciados por la tecnología y condicionados por el trabajo, y nos olvidamos de nuestros familiares, sin darnos cuenta de que no estarán para siempre. La otra idea sobre la que se sustenta mi disco está centrada en el tipo de canciones que escriben algunos artistas actualmente. Muchas de esas letras son horribles, atentan y dañan la imagen de las mujeres. Tristemente las estamos consumiendo y damos pie a que estos compañeros que hacen música, que crean contenido, sigan en esa misma línea. Por eso creo que estamos robotizados.

-¿Las letras las escribe usted? 

-La mayoría sí. Por ejemplo, la letra de Little by little es de un poema de Pablo Neruda que he musicalizado. Y en la de Amo cuando amo, una parte es de un gran poeta granadino afincado en Málaga al que tengo mucho cariño que se llama Manuel Salinas y otra parte es mía. El resto las escribí yo.

-En el disco hay canciones en inglés y en español. ¿Por qué se embarcó en esa aventura?

-Me gusta mucho mucho el inglés e ir variando, que no suenen todos los temas igual. La canción de Ya no confío tiene un poco de árabe también, pero poquito. No me atreví a entrar de lleno en el idioma. Mi estilo nace de esa fusión de música, de ritmos y de letras.

La artista sonríe frente a las impresionantes vistas del mirador. La artista sonríe frente a las impresionantes vistas del mirador.

La artista sonríe frente a las impresionantes vistas del mirador. / Antonio L. Juárez / PhotographersSports

-¿Realiza algún tipo de ritual para inspirarse?

-No. Llega y ya. Por ejemplo, es cierto que ver películas, sobre todo románticas, con mi familia despierta en mí algo. No tiene por qué ser ese mismo día, pero empiezan a venirme temas sobre los que escribir. Para componer Robotizados solo tuve que echar una mirada crítica a mi generación, ver a dónde se estaba encaminando, los problemas que arrastra.

-Se vive una situación muy complicada en todos los sectores. ¿Qué tal la acogida del disco en tiempos de coronavirus?

-Genial. La verdad es que no me la esperaba. Estoy viendo unas reacciones que me están sorprendiendo un montón y me están ayudando a sentirme realizada porque, al final, es mi sueño. Viendo el año que estamos viviendo y que se esté aceptando tan bien, tanto el disco como las canciones, me hace sentir plena. Más agradecida y contenta no puedo estar.

-Nos ha contado su madre que lleva desde los tres años subida a un escenario, pero que nunca había actuado sola. ¿Qué tal la experiencia? 

-Increíble. Aquí donde me ves, soy una persona muy tímida y cuando era pequeña, muchísimo más. Mi madre siempre me ha empujado. Si no fuera por ella, que también es cantante, no creo que hubiera llegado a cantar sola. Ni de corista siquiera (ríe). Cuando te subes una y otra vez al escenario, vas cumpliendo metas, vas sintiendo que el miedo se va y vas cogiéndole más cariño a algo a lo que siempre se lo has tenido.

-¿Próximos conciertos? 

-No puedo decir mucho, pero estamos trabajando en ello. Teníamos una gira mundial programada para este año que empezaba en abril y la hemos tenido que dejar para el 2021. Ahora mismo estoy actuando en eventos sueltos. Estuve en El Majuelo de Almuñécar en julio y este agosto en La Zubia, donde además coincidí con Estrella Morente a la que considero parte de mi familia. Tengo muchísimas ganas de empezar la gira, a ver qué ocurre.

Sae con un grafiti de fondo. Sae con un grafiti de fondo.

Sae con un grafiti de fondo. / Antonio L. Juárez / PhotographersSports

-¿Cómo es Miriam Sae encima del escenario? ¿Qué se va a encontrar el público? 

-Mucha naturalidad. Hago las cosas como las siento. No disfrazo nada. La gente creo que lo nota y a mí me gusta que se note. Antes no me daba cuenta, pero las personas de mi alrededor siempre me definen como alguien muy natural, expresiva y espontánea. Quiero que los espectadores me vean tal y como soy. Sin filtros. 

-Como hemos señalado antes, vivimos una época muy complicada. ¿A qué retos se enfrenta como profesional este año?

-A muchísimos. No sé qué depara el futuro, no se sabe dónde estaremos mañana. Toca esperar, seguir creando y seguir soñando. Y trabajando, claro. Además, seguimos grabando. Estamos con el segundo disco. A ver si supera mis expectativas. Espero que guste.

-¿Tiene estudios musicales?

-Sí. He estado estudiando con Teresina Jordà, hija de Pepita Cervera, en Madrid. He aprendido piano y he estado formándome musicalmente con ella. Actualmente, Stella Franti es mi profesora en Granada. Ella es vocal coach de La Voz. Estoy muy contenta. No quiero olvidarme de mi madre, que es la persona que más me ha enseñado. Cuando llegaba a mis clases, algunas cosas ya las sabía por ella. Y no solo he aprendido música. Sara Sae es una experta y me ha mostrado muchos trucos. Es mi guía. Doy gracias a ella y a mi familia que me apoya y me da buenos consejos. Y a los buenos amigos. Son los que me aconsejan y me hacen las críticas constructivas. 

La artista en un momento de la entrevista. La artista en un momento de la entrevista.

La artista en un momento de la entrevista. / Antonio L. Juárez / PhotographersSports

-Hemos visto que también disfruta bailando. ¿Por qué se decanta, cantar o bailar?

-Cantar. De pequeña bailaba más, pero ahora estoy centrada en el cante. Siempre he estado cantando, pero como era muy vergonzosa, me escondía. Me encerraba y me ponía a ello. Me acuerdo que cuando mis hermanos eran pequeños, me metía en una habitación a oscuras y mecía el carrito. Me ponía a cantarles nanas, pero cuando escuchaba a alguien por el pasillo, paraba. Si se iban, seguía cantando. Me moría de vergüenza si me escuchaban. Mientras estaba con mis hermanos pequeños, soñaba con poder actuar delante de mucha gente a la que le gustaban mis ideas y mi música. Ahora estoy viendo que se está haciendo realidad y todavía no me lo creo. A día de hoy, cuando me bajo del escenario, sigo sin creerme que lo haya hecho. En La Zubia me pasó, estaba en una nube. 

-Entonces, ¿qué es para usted la música?

-Sé que va a sonar muy cliché, pero lo es todo. Es lo que siempre has querido, no te cansas, no te estresas, te llena. Me despierto pensando en música. Me acuesto pensando en música. Si un día no canto o no escucho a mi madre cantar, no la veo bailar, es un día incompleto. 

-¿Es fácil triunfar en España? 

-Cada vez hay más artistas y es complicado, pero quién sabe. Lo importante es hacer lo que te gusta y poder transmitir lo que sientes al público. Más que mi música, me gustaría que llegara mi mensaje. No soy nadie para cambiar el mundo, ni mucho menos. Pero puedo aportar mi granito de arena, como ya están haciendo otras muchas personas y artistas. Si todas y todos damos un poco, se puede lograr el cambio.

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