Inauguración de la exposición 'Barroco. Colección CajaSol' Los maestros del barroco se reúnen en Granada

  • La Fundación CajaSol exhibe desde hoy los tesoros de su colección pictórica, obras de Murillo, Zurbarán, Juan de Valdés Leal y Alonso Cano, en el Centro cultural CajaGranada 

Una de las obras más destacadas de la muestra es 'Visión de San Antonio de Padua' de Alonso Cano. Una de las obras más destacadas de la muestra es 'Visión de San Antonio de Padua' de Alonso Cano.

Una de las obras más destacadas de la muestra es 'Visión de San Antonio de Padua' de Alonso Cano. / Cristina Lidón

Fancisco de Zurbarán, Bartolomé Esteban Murillo, Alonso Cano, Juan de Valdés Leal... El Siglo de Oro de la pintura española no se entendería sin sus nombres. La Fundación CajaSol, en colaboración con CajaGranada Fundación, exhibe desde hoy los tesoros de su colección pictórica donde se dan cita los maestros del Barroco español. El público podrá ver una serie de cuadros y tapices de gran formato, obra de genios de la pintura del siglo XVIII, hasta el 14 de julio.

"Una de las señas de identidad de la Fundación Cajasol es la protección, conservación y divulgación de nuestro patrimonio, y con ese compromiso hemos reunido una colección de más de 7.000 piezas, que abarcan desde el siglo XVII hasta nuestros días y que son una magnífica representación de la riqueza artística de nuestra tierra", ha explicado el presidente de la Fundación Cajasol, Antonio Pulido, quien ha destaco  que lo que lo se expone es "una selección de lo mejor de nuestra pintura, a través de sus maestros más notables, además de unos tapices de gran valor e interés artísticos".

Los visitantes podrán ver 'San José con el niño' de Murillo. Los visitantes podrán ver 'San José con el niño' de Murillo.

Los visitantes podrán ver 'San José con el niño' de Murillo. / Cristina Lidón

El comisario de la exposición Barroco. Colección Cajasol, Miguel Arjona, ha subrayado la importancia de la muestra "efectivamente excepcional" que, además de pinturas de artistas como Valdés Leal, Murillo, Zurbarán o Alonso Cano, alberga cinco tapices del siglo XVII, "algo no habitual en las exposiciones contemporáneas". Además, la sala de exposiciones del Centro cultural CajaGranada realza su majestuosidad y permite conocer el proceso de elaboración de los mismos.

La muestra, inaugurada esta mañana por Pulido y la presidenta de CajaGranada Fundación, María Elena Martín-Vivaldi, es "una pequeña pero excelente muestra" de tapices barrocos realizados en Flandes y Francia. De entre todos estos trabajos de la segunda mitad del siglo XVII muy representativos del período por sus temáticas y tratamiento en las composiciones, destacan los dos paños de una misma serie llamado La generosidad de Ester y El buen gobierno de Débora, tejidos en Brujas. Ambos son deudores en su opulento diseño con columnas salomónicas, ricas guirnaldas y cartelas de la serie diseñada por P. P. Rubens.

A comienzos del siglo XVII, Sevilla era una de las ciudades más populosas y opulentas de Europa, cabecera aún de la Carrera de Indias y del comercio de ultramar, en sus calles se mezclaban pícaros y magnates con religiosos y comerciantes, conformando un entramado social propicio para el desarrollo del nuevo espíritu barroco bajo los dictados ideológicos de la Contrarreforma.

La grandeza y singularidad reflejada tan bien en la literatura de la época (Cervantes, Mateo Alemán y Lope de Vega) describen el ambiente de la gran metrópoli de Castilla en los albores del siglo. "Sevilla seguía ejerciendo el papel de capital natural, de capital intelectual y económica de la nación, hasta que los desastres de España menguaron la potencia y brillo de la urbe andaluza", escribió el historiador Antonio Domínguez Ortiz.

Otro cuadro del pintor sevillano en primer plano. Otro cuadro del pintor sevillano en primer plano.

Otro cuadro del pintor sevillano en primer plano. / Cristina Lidón

La escuela barroca sevillana se formará en este caldo de cultivo de múltiples cambios y curiosamente a medida que disminuye el esplendor económico y social, en lo artístico se dan las cotas más elevadas del estilo. Es el siglo de Zurbarán y Cano, Murillo y Valdés Leal, grandes pintores todos ellos presentes en esta muestra con fondos seleccionados de la colección Cajasol.

Las 'masterpieces' de la exposición

El público podrá ver auténticos tesoros como Visión de San Antonio de Padua, obra del granadino Alonso Cano hecho durante los últimos años de su vida y muestra por ello la perfección a la que había llegado en la madurez de su estilo; San Pedro Nolasco asistido por dos ángeles de Zurbarán, un encargo realizado entre 1635 y 1640 para uno de los retablos laterales de la iglesia de la Merced Descalza de Sevilla; y Jesús atado a la columna de Valdés Leal.

Los interesados en Murillo tendrán la oportunidad de observar la pieza San José con el Niño, cuya estampa responde muy bien a la imagen clásica que trascendió de Murillo durante mucho tiempo: la del pintor dulce; Las dos Trinidades, un pequeño lienzo preparatorio con pequeñas variantes para la obra final de gran tamaño conservada hoy en la National Gallery de Londres; y el retrato de fray Pedro de Urbina, entonces arzobispo de Sevilla.

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