Juan Miguel Torres: el pulso firme del médico intensivista que ahora busca la luz de Granada
Tras una vida dedicada a los cuidados intensivos, el pintor Juan Miguel Torres presenta en el Centro Artístico, Literario y Científico 'Granada en mis pinceles', una muestra de 33 acuarelas que podrá visitarse hasta el 21 de febrero
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La trayectoria de Juan Miguel Torres no es la habitual de un artista de estudio. Durante décadas, su realidad no fueron los pigmentos, sino la UCI y las Urgencias del Hospital Clínico, donde ejercía como médico intensivista. Hoy, jubilado de la primera línea sanitaria, Torres ha cambiado los cuidados intensivos por el pincel, aplicando a la acuarela la misma concentración absoluta que antaño requería para salvar vidas. En su actual exposición en el Centro Artístico, titulada Granada en mis pinceles, el autor propone un recorrido por rincones que, según explica, le "piden a gritos" ser pintados. A través de 33 obras de temática puramente granadina, Torres demuestra que la jubilación no ha sido para él un retiro, sino el inicio de una dedicación plena y rigurosa al arte.
De la responsabilidad de la UCI
Aunque su formación comenzó de joven en la Escuela de Artes y Oficios, abandonó la pintura durante su carrera médica, cuando su atención se concentró en las publicaciones científicas o congresos. El pintor recuerda que, en sus años de mayor estrés como director de la UCI, su vía de escape era la moto. Sin embargo, el descubrimiento de la acuarela cambió su forma de relajarse. Según el artista, la acuarela es una técnica que no admite el error y exige una concentración tal que logra romper los circuitos mentales del estrés profesional. Aquella "terapia" se ha convertido hoy en una actividad de mañana y tarde a la que dedica entre 22 y 24 horas de trabajo por cuadro.
El idilio con la luz del Albaicín
A pesar de ser granadino "de toda la vida", Torres confiesa que su enamoramiento profundo con el Albaicín surgió a raíz de su labor médica. Al asistir a un amigo de la familia enfermo en un Carmen del barrio tras sus guardias, descubrió una luz y unos rincones que le pasaban desapercibidos durante sus años de estudiante. Ese deslumbramiento se traduce en la muestra que puede verse estos días en una obra de estilo figurativo y limpio, donde rechaza la mezcla con otras técnicas para mantenerse fiel a la transparencia de la acuarela.
El autor prefiere la intimidad de su estudio en el sótano de casa para ejecutar sus obras, basándose en apuntes y esquemas tomados del natural, huyendo de la indiscreción de las miradas ajenas mientras trabaja.
Una muestra para el hogar
La exposición apuesta mayoritariamente por formatos asequibles, con marcos de 40x50 centímetros diseñados para que la obra pueda encajar fácilmente en cualquier hogar, aunque también incluye algunas piezas de mayor tamaño. La muestra Granada en mis pinceles permanecerá abierta al público en la sede del Centro Artístico, Literario y Científico de Granada, ubicada en la calle Almona del Campillo 2, hasta el próximo sábado 21 de febrero. Los interesados en conocer esta particular visión de la ciudad pueden acudir en horario de tarde, de 18:00 a 21:30 horas, de lunes a sábados. Es una oportunidad única para descubrir cómo el rigor de la medicina se ha transformado en la delicadeza de la mancha de agua.
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