Literatura

Premio a la palabra con Luz

  • La granadina Mariluz Escribano recibe el premio Elio Antonio de Nebrija por su trayectoria en un acto reivindicativo en el que se destacó su poesía, “comprometida y accesible”

Mariluz Escribano, arropada por representantes institucionales.

Mariluz Escribano, arropada por representantes institucionales. / Álex Cámara

En el nombre de sus padres. De sus hijos. Del espíritu de sus palabras. La entrega del premio Elio Antonio de Nebrija fue una “misa laica”, como la describió la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, en la que los presentes comulgaron, a versos, con la figura de la galardonada, la granadina Mariluz Escribano. La profesora Remedios Sánchez, vicepresidenta de la Asociación Colegial de Escritores de España (ACE) Sección Autónoma de Andalucía, asumió la primera lectura, Los ojos de mi padre, un “canto de amor” a su padre, fusilado. Calvo recitó Escribiré una carta para cinco, que la autora escribió para sus “cinco muchachos”, sus cinco hijos. Escribano entonó “cuatro versillos, que no es na. No desesperen”. No la llames / no la llames / no la llames / que no viene. Que se ha quedado dormida / debajo de los laureles... Y así evangelizó, con voz breve y leve.

“Les voy a recitar cuatro versillos que no es na. No desesperen”, dijo la autora

Aquejada de una “pequeña afonía”, Remedios Sánchez iba a intervenir en nombre de la premiada. Pero Mariluz Escribano finalmente quiso agradecer el premio de las Letras Andaluzas en primera persona. Reconoció sentir “satisfacción y alegría” por ver “caras conocidas”. Destacó la presencia de la rectora de la Universidad de Granada, Pilar Aranda, y de los hermanos Romero. “A todas esas caras que contemplo con satisfacción les doy las gracias”, afirmó, al tiempo que confesó que “no es fácil ser o pretender ser importante en algo”.

Las palabras de Escribano estuvieron precedidas por los discursos reivindicativos del delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis –que calificó el acto como “esperanzador y de justicia”–, y de la propia Sánchez, que recordó que el padre de Escribano fue fusilado y su madre sufrió represión. Hablar de esta autora es, para Sánchez, “hablar de compromiso, honestidad, esfuerzo y superación”. Destacó de su obra que la suya es una “poesía viva, la que pisa la calle sin levitar”, una autora de “voz valiente e insumisa”. También discurrió sobre la ausencia de autoras en los manuales y compilaciones literarias. “Es hora de un estudio serio y riguroso” que recupere a estas mujeres literatas, incidió la profesora. Ésta desglosó las múltiples facetas de Escribano, como crítica en Patria e Ideal, escritora, poeta y catedrática de Didáctica de Lengua y Literatura.

La vicepresidenta tomó la palabra para asegurar a Escribano que “está aquí tu padre y su bandera”.

Tras la entrega del galardón, la vicepresidenta tomó la palabra para asegurar a Escribano que “está aquí tu padre y su bandera”. “Tú has querido construir tu vida desde las profundidades”.

Mariluz Escribano (Granada, 1935) recibió ayer la décima edición del premio Elio Antonio de Nebrija por su trayectoria. La granadina recogió el galardón que le fue concedido el pasado mes de septiembre en un acto celebrado hoy en la sede de la Subdelegación del Gobierno en Granada. Desde entonces, la poeta comparte reconocimiento con creadores como Antonio Gala, Manuel Alcántara, Pablo García Baena o Josefina Molina. Todos ellos premios de las Letras Andaluzas.

El premio Elio Antonio de Nebrija nació en 2009 para reconocer la trayectoria y la vida de dedicación al arte de las letras de autores andaluces, ceutíes y melillenses. Los candidatos pueden ser propuestos por miembros de Asociación Colegial de Escritores de España Andalucía, Reales Academias, Ateneos, asociaciones de escritores o entidades similares. En el acto de entrega también intervinieron el director general de la Fundación Unicaja, Sergio Corral; el presidente de ACE Andalucía, Manuel Gahete.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios