Literatura

En memoria de un gran maestro

  • El Ateneo de Granada organizó ayer la tercera entrega del seminario sobre Juan Carlos Rodríguez

En memoria de un gran maestro En memoria de un gran maestro

En memoria de un gran maestro

Juan Carlos Rodríguez tenía su tesis doctoral lista cuando descubrió a Althusser y decidió tirarla y empezar de cero. La anécdota la cuenta Jesús Ambel, presidente del Ateneo de Granada y organizador del seminario de homenaje al catedrático de Literatura de la UGR que ayer celebró su cuarta sesión: una mesa redonda que analizó la relación entre ambos intelectuales y que contó con la presencia de tres buenos conocedores de la obra del maestro de tantas generaciones de filólogos y poetas.

Rodríguez, que más tarde se convertiría en un referente teórico, empezó a seguir los estudios del filósofo francés y así se inició una de esas relaciones de pupilaje en las que el alumno supera al maestro, al menos en algunos aspectos. “Tiró su tesis una vez que leyó las primeras cosas de Althusser en los años 60. La cuestión fundamental era la de la ideología, que hasta ese momento no se había tratado en España de manera tan clara. Y en determinadas cuestiones que tenían que ver con la literatura, Juan Carlos fue más lejos. Y eso que Althusser era el número uno en todo lo que se refiere a la lucha ideológica. Por eso él vino a Granada, para hablarlo con Juan Carlos”, recuerda Ambel.

Althusser, en la terraza del Alhambra Palace durante su visita a Granada. Althusser, en la terraza del Alhambra Palace durante su visita a Granada.

Althusser, en la terraza del Alhambra Palace durante su visita a Granada. / (Granada)

El seminario, que pudo seguirse en el canal de Youtube de La Madraza, además de la coordinación del Ateneo de Granada ha contado con el respaldo de la Consejería de Cultura y Patrimonio Histórico –a través del Centro Andaluz de las Letras– y el Centro de Cultura Contemporánea La Madraza de la Universidad de Granada.

El coordinador de la jornada también recordaba ayer que, al mismo tiempo que estudiaba los clásicos españoles, Juan Carlos Rodríguez estaba “lúcida y genialmente atento a las producciones del estructuralismo francés de los años cincuenta y sesenta del siglo pasado”. “Las materias que entonces investigaba el joven escritor, como la ascendencia de Louis Althusser y de la École Normal Superieur parisina, iban a dejar su marca de rigor conceptual y de apertura a las disciplinas y saberes de lo que hoy se deonomina pensamiento crítico”.

Rodríguez tenía su tesis doctoral lista cuando descubrió a Althusser y decidió tirarla

Ambel recuerda que “aquella llave le permitió abrir y desplegar una lectura original e innovadora de su disciplina pero también de otras disciplinas cercanas”. “Aquel vano le facultó para formar a generaciones de intelectuales y profesionales en los ámbitos académicos y cívicos de medio mundo. Aquel resorte de las Luces lo mantuvo vinculado con autores y producciones de primer rango internacional”, apunta. “Para dar continuidad a su legado, para no dejar caer en el olvido su herencia única y genial, y para mantener viva y actualizada su implacable lógica emancipadora”, asegura el organizador que se ha programado el ciclo, que en anteriores sesiones trató los siguientes temas: Ideología y fantasma en el neoliberalismo; El inconsciente ideológico en el capitalismo tardía y Figuras del nuevo malestar en la civilización.

En esta ocasión, el seminario ha contado con la intervención de José Luis Bellón Aguilera; profesor titular de Historia y Crítica de la literatura española en el Departamento de Románicas de la Universidad Masaryk de Brno (República Checa). Aunque, como hispanista, su campo de estudio se centra en la historia de la literatura española.

También participó José Luis Moreno Pestaña, profesor de Filosofía Moral en la Universidad de Granada, y César de Vicente Hernando, coordinador del Centro de Documentación Crítica. Doctor en Filología Hispánica por la Universidad Autónoma de Madrid, ha sido profesor en el Aula de Estudios Teatrales de la Universidad de Alcalá de Henares y en la Escuela Integral de Arte. Además, desde 2005 desarrolla un proyecto multidisciplinar de investigación titulado El largo siglo xx. Por su parte, la moderadora, Irene Valle Corpas, es doctora en Historia del Arte por la Universidad de Granada y está vinculada a la Universidad Pompeu Fabra, centro en el que realizó sus estudios de máster.

A la vez que estudiaba los clásicos, estaba genialmente atento al estructuralismo francés

Además de compartir currículum brillante, los tres son buenos conocedores de el corpus teórico del catedrático, porque compartieron también horas de estudio y convivencia Rodríguez, que llegó a coordinar parte el trabajo doctoral de alguno, tal y como recordaba ayer su viuda: la poeta y Premio Nacional de Poesía Ángeles Mora.

Ella, que agradecía ayer esta nueva entrega del seminario que está ayudando a aportar luz sobra la producción teórica de Rodríguez, firmó en Ficciones para una autobiografía algunos de los versos que mejor lo defienden: “Escribo este poema en nombre/ de los que quisieran escribirte un poema,/ de los que se acercan indecisos/ con un libro manoseado/ a pedirte un autógrafo./ En nombre de los que te leen/ y al leerte descubren/una verdad que les faltaba/ y no saben nunca/ cómo pagártela”.

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